El Gobierno de Chile, a través del Ministerio de Relaciones Exteriores, manifestó su rechazo a la decisión del Departamento de Estado de Estados Unidos de revocar las visas oficiales de ingreso a ese país a tres funcionarios de la administración del presidente Gabriel Boric, acusados de participar en actividades que socavan la seguridad regional, citando al embajador de EEUU para que revele los nombres de los funcionarios involucrados.
A través de un comunicado, el Ejecutivo expresó su sorpresa por el anuncio y desestimó los cuestionamientos.
“El Gobierno de Chile rechaza estas acusaciones y descarta categóricamente participar en actividades que socaven la seguridad del continente o de terceros países”, señala la declaración de Cancillería.
En el mismo texto, La Moneda cuestionó el carácter de la determinación adoptada por la administración estadounidense, advirtiendo que “condena la imposición de cualquier medida unilateral que vulnere la independencia de nuestro país, o que intente debilitar el legítimo derecho a ejercer nuestra soberanía nacional”.
Ante este escenario, el ministro de Relaciones Exteriores, Alberto van Klaveren, citó al embajador de Estados Unidos (EEUU) en Chile, Brandon Judd, para solicitar explicaciones formales por la revocación de visas de los funcionarios del Gobierno.
Según el Ejecutivo, el jefe de la diplomacia chilena convocó al representante estadounidense para que “explique los fundamentos de esta acción e informe los nombres de los funcionarios afectados”, considerando que hasta ahora el país no ha recibido una notificación oficial sobre la decisión.
En esa línea, el Gobierno también cuestionó la forma en que se comunicó la medida. “No es la práctica diplomática hacer anuncios públicos sin previa notificación oficial”, indicaron, agregando que este tipo de acciones “no se condice con la densidad y diversidad de ámbitos en los que dialogamos y cooperamos con Estados Unidos”, país que calificaron como un aliado histórico y estratégico.