VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El Gobierno ingresó con suma urgencia el proyecto de negociación ramal, que busca un diálogo equitativo entre trabajadores y empleadores a nivel sectorial. Sin embargo, carece de respaldo político en el Congreso y enfrenta la oposición de la CPC. El proyecto propone niveles de negociación para grandes y pequeñas empresas, abarcando aspectos como salarios, condiciones laborales y productividad.

El Gobierno ingresó con suma urgencia el proyecto de negociación ramal, que se dividirá en tres niveles, distinguiendo grandes de pequeñas empresas. Aun así, no tiene respaldo político en el Congreso.

Su tramitación se anticipa compleja, debido al escaso tiempo legislativo que queda en enero y al rechazo también de la Confederación de la Producción y Comercio (CPC), que ha señalado que hoy son otras las prioridades.

Proyecto de negociación ramal

Esta mañana se presentó el último proyecto de la agenda laboral que comprometió este Gobierno en tiempos de campaña: la negociación ramal o negociación colectiva multinivel. Y lo hizo con urgencia suma.

No obstante, parece más una señal política que una iniciativa que verdaderamente vaya a tener luz verde, considerando que quedan tres semanas de enero y hay otras discusiones en curso que sí tienen una mayor convocatoria en el Parlamento.

El proyecto pretende avanzar hacia la universalización de la negociación donde trabajadores y empleadores dialoguen en igualdad de condiciones sobre salarios, condiciones laborales, productividad y desafíos del mercado del trabajo.

Hoy ese debate es fragmentado y se da a nivel de una empresa específica, en cambio, la negociación ramal incluye a un sector o rama de una actividad económica. Es decir, sindicatos y empleadores negocian condiciones laborales comunes para todas las empresas de un mismo rubro, como la minería, el comercio, la construcción o el transporte.

Además, de acuerdo a lo que señaló esta mañana el Ejecutivo, el proyecto contempla “niveles”, distinguiendo entre grandes y pequeñas empresas (nivel sectorial, nivel intermedio y nivel empresa).

“Estamos proponiendo que el nivel más sustantivo, el sectorial, sea el que pueda discutir los pisos que tiene cada uno de los sectores. Hay que recordar que en el país lo que tenemos es una baja cobertura de los contratos colectivos. Y con esto esperamos que, efectivamente, esos pisos que se establezcan se puedan acordar a nivel de los sectores”, comentó el ministro del Trabajo, Giorgio Boccardo.

Los acuerdos sectoriales incluirán capacitación, certificación de competencias y transición tecnológica, vinculando las mejoras laborales con la eficiencia e innovación.

El presidente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), José Manuel Díaz, increpó el hecho de que, si bien fue una promesa de campaña, se tardó demasiado; y que además se avecina un cambio de gobierno donde ciertas relaciones -a su juicio- ya se prevén “tensas”.

El sector privado, representado por la CPC, se restó de participar en la mesa tripartita que creó el Gobierno el año pasado. Desde entonces mantienen esa postura. Para el gremio que agrupa al gran empresariado, la negociación ramal provocará un “efecto negativo” en el empleo y afectará a las empresas, en especial a las medianas y pequeñas.