Sociedad
Black Ivory Coffee: El café extraído de excrementos de elefantes que vale oro en Tailandia
Publicado por: Denisse Charpentier
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En el coraz√≥n de las colinas del norte de Tailandia, las mujeres de los cuidadores de elefantes recogen los granos de caf√© de los excrementos de los animales. Una vez lavados y tostados, se convertir√°n en un caf√© √ļnico, de los m√°s caros del mundo.

“Cuando present√© mi proyecto a los cornacas [gu√≠as y cuidadores de los elefantes], me tomaron por loco”, recuerda Blake Dinkin, fundador de la empresa Black Ivory Coffee.

Este canadiense se lo pensó mucho antes de viajar al distrito de Chiang Saen, fronterizo con Birmania y Laos, más conocido por el tráfico de drogas que por el café.

Primero pens√≥ en utilizar civetas (peque√Īos mam√≠feros carn√≠voros), para fabricar un caf√© llamado “kopi luwak”, que se produce ya en √Āfrica y en Asia.

Igualmente, barajó la hipótesis de utilizar leones o jirafas, antes de descubrir que los elefantes comían café de vez en cuando durante los periodos de sequía en el Sudeste Asiático.

“Al principio pens√© que d√°ndoles a los elefantes algunos granos conseguir√≠a un buen caf√©. Pero result√≥ imposible de beber. Necesit√© nueve a√Īos para conseguir lo que realmente buscaba”, asegura Dinkin.

El estómago del elefante funciona como una olla de cocción lenta, donde los granos de café se marinan con las otras hierbas y frutas que consumen los paquidermos, explica el productor. Los jugos gástricos, por su parte, permiten eliminar el amargor del café, asegura.

Christophe Archambault | AFP

Christophe Archambault | AFP

‘Un halo de ensue√Īo’

Sin embargo, Aleaume Paturle, propietario del café Lomi de París, un lugar imprescindible para los amantes de esta bebida, considera que este tipo de café no tiene mucho interés.

“Es un caf√© curioso, pero no es el mejor producto. Para hacer un caf√© realmente bueno, hay que saber fermentarlo. Y cuando este proceso se da en el est√≥mago de un animal, entonces es m√°s complicado”, explica.

Aunque al final obtiene un sabor “bastante inconsistente”, el hecho de saber que los granos vienen de la barriga de un elefante de Tailandia le otorga “un halo de ensue√Īo” al producto, reconoce.

Por eso hasta ahora s√≥lo se puede encontrar en hoteles de lujo de Asia, donde cinco tazas del tama√Īo de un expreso se venden por m√°s de 60 euros (68 d√≥lares).

La escasa producción de este café (150 kilos de cosecha en 2015) contribuye a su buena imagen de marca.

Ahora que en Europa est√°n de moda los “grandes” caf√©s, codiciados por una clientela dispuesta a pagar por n√©ctares de excepci√≥n, el “Black Ivory” no deber√≠a tardar en llegar a los establecimientos de Par√≠s, Z√ļrich, Copenhague e incluso Mosc√ļ.

“El concepto responde a la perfecci√≥n a nuestra filosof√≠a de asegurar a nuestros clientes experiencias √ļnicas para que se vayan con una historia incre√≠ble”, asegura Mark Thomson, del grupo propietario de los hoteles de lujo Anantara.

El inventor Blake Dinkin destaca igualmente la dimensión artesanal y de comercio justo de su empresa.

Son las mujeres de los guías de elefantes las que extraen los granos de los excrementos, antes de lavarlos y secarlos al sol, permitiendo un extra de ingresos para la comunidad local.

“Pierdo muchos granos durante el ba√Īo matutino de los elefantes” porque defecan en el r√≠o, comenta jocoso Blake Dinkin.

Para obtener un kilo de café, hay que darles de comer para empezar 33 kilos de granos de café, entre su ración de arroz y de plátanos.

‘Caramelo y chocolate’

Al principio un poco escéptico, el director de la fundación del Triángulo de Oro, que acoge a estos elefantes antes utilizados como atracción turística en las calles de Bangkok, se dejó finalmente convencer para el proyecto.

La fundación el 8% de las ventas, lo que contribuye a pagar los veterinarios y a mantener las instalaciones.

En el hotel Anantara de Chiang Saen, donde la fundación tiene oficina, la preciada bebida se prepara ante los ojos de los clientes en una elegante máquina de sifón francesa del siglo XIX que permite ver cómo infusiona el café.

“Es realmente √ļnico”, se entusiasma Barbara Shautz, turista alemana, que percibe un sabor a “caramelo y chocolate”. “Nunca hab√≠a probado algo as√≠, ¬°es una experiencia incre√≠ble!”. Adem√°s se realiza una buena acci√≥n para ayudar a los elefantes y a las familias de los gu√≠as…

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