Cultura
Autor de la “Biograf√≠a Sentimental de Allende” responde cr√≠ticas de hermanos Fonseca Pedraza
Publicado por: Radio Bío Bío
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El libro de Eduardo Labarca ha generado pol√©mica desde que saliera a la luz p√ļblica, por presentar aspectos desconocidos de la vida del Salvador Allende. Muchos de ellos eran desconocidos o sabidos s√≥lo como rumores, adquiriendo peso al estar reunidos en un libro que presenta testimonios y antecedentes relatados por un testigo privilegiado.

A partir de una entrevista realizada por Tomás Mosciatti a Eduardo Labarca, comenzó a circular en redes sociales una declaración de Leonardo Fonseca Pedraza, Margarita Fonseca Pedraza y Eugenia Fonseca Pedraza contra el autor de la Biografía.

Mira también: La entrevista de Tomás Mosciatti a Eduardo Labarca

A continuación publicamos íntegramente la carta de los hermanos Fonseca Pedraza y la respuesta de Eduardo Labarca.

Declaración de los hermanos Fonseca Pedraza

El s√°bado 20 de septiembre se trasmiti√≥ en la cadena norteamericana CNN Chile, por parte de su funcionario Sr Mociatti, una entrevista al Sr Eduardo Labarca, con motivo de su segundo libro sobre la vida de Salvador Allende. El Sr. Labarca hace referencia a nuestra madre, Elena Pedraza, fallecida hace cinco a√Īos, se√Īalando que ella le habr√≠a relatado hechos privados acaecidos hace m√°s de 70 a√Īos y que ha utilizado para poner en el conocimiento p√ļblico, afectando la memoria de Salvador Allende y su esposa, especialmente a los 41 a√Īos de su muerte en la Moneda.

Al respecto nosotros los hijos de Elena Pedraza debemos se√Īalar:

1. Recientemente hemos tenido conocimiento de tal ‚Äúentrevista‚ÄĚ que se efectu√≥ poco antes que ella falleciera a la edad de 98 a√Īos. Es decir, fue una conversaci√≥n con una persona en condici√≥n casi terminal de su vida.

2. Lo que relat√≥ el Sr. Labarca, que habr√≠a dicho Elena Pedraza, nos parece absolutamente contrario a lo muy poco que ella tangencialmente nos habl√≥ sobre los acontecimientos cuando estaba menos afectada por los a√Īos. Se√Īal√≥ que Allende fue muy hombre y lucho fuertemente por recuperar al hijo de Tencha, el cual estaba bajo la custodia del padre biol√≥gico y su esposa, tambi√©n personas magn√≠ficas.

3. Nos parece que el Sr. Labarca busca afanosamente publicidad en el mes de septiembre cuando conmemoramos la muerte heroica del Presidente. La derecha, por cierto, ha estado feliz con su aporte destinado denigrarlo en sus medios de comunicación.

4. El aprovechamiento personal de una conversación informal con nuestra madre, la cual a estas alturas no se puede defender, muestra la catadura moral del Sr Labarca.

5. El Sr Labarca, en la b√ļsqueda de publicidad internacional, se permiti√≥ fotografiarse orinando sobre la tumba del gran escritor argentino Jos√© Luis Borges, enterrado en Suiza. Es lo mismo que cualquier pelafust√°n viniera a orinarse en la tumba de Pablo Neruda para lograr la publicidad que sus escritos no logran.

Leonardo Fonseca Pedraza, Margarita Fonseca Pedraza, Eugenia Fonseca Pedraza

RESPUESTA

Salvador Allende que estás en los cielos…
l√≠branos de tus ‚Äúdefensores‚ÄĚ
(respuesta a los hermanos Fonseca-Pedraza)

Por Eduardo Labarca
Autor del libro “Salvador Allende: Biograf√≠a sentimental”

Desde que apareci√≥ mi biograf√≠a de Salvador Allende hace 7 a√Īos y al publicarse recientemente la versi√≥n ampliada y definitiva, he recibido innumerables reacciones positivas as√≠ como algunas opiniones pol√©micas que respeto y valoro. Me complace que mi libro se haya convertido en referencia ineludible para los investigadores y creadores que abordan la vida de Salvador Allende en Chile y el mundo.

Mención aparte merecen algunos ataques furibundos que he recibido en la Internet y que no suelo contestar. Sin embargo, hoy me veo obligado a referirme a una insólita declaración de los hermanos Leonardo, Margarita y Eugenia Fonseca Pedraza, quienes no solo reiteran los ataques de anteriores detractores, sino que llegan al extremo de presentar una imagen desmedrada de su propia madre, Elena Pedraza, con tal de restar validez a mi libro, a lo que me referiré más adelante. Los rasgos comunes de los ataques destemplados en mi contra, que también sobresalen en la declaración de los hermanos Fonseca-Pedraza, pueden resumirse así:

1) Mis detractores no han leído mi libro y me atacan ad hominem, es decir, como persona, adjudicándome toda clase de actos repudiables y lanzando en mi contra una batería de improperios con apoyo de informaciones de prensa o comentarios de oídas. En esa línea, los hermanos Fonseca-Pedraza se basan en una entrevista que me hizo el periodista Tomás Mosciatti para Radio Bío Bío y CNN Chile. Nadie que haya leído mi libro se ha sumado a ese coro de ataques.

2) Mis detractores afirman que con mi libro persigo fines de enriquecimiento, en circunstancias que quienes me conocen saben que no tengo ambiciones de dinero ni de riquezas materiales.

3) Me acusan de buscar publicidad. Los hermanos Fonseca-Pedraza dicen que lo hago ‚Äúafanosamente‚ÄĚ. En realidad cultivo un perfil bajo y mi presencia pasajera en los medios se ha centrado en mi libro como sucede con cualquier autor.

4) Pretenden que mi libro es parte de una conspiraci√≥n contra la memoria de Allende. Los hermanos Fonseca-Pedraza sostienen que he elegido deliberadamente ‚Äúel mes de septiembre cuando conmemoramos la muerte heroica del Presidente‚ÄĚ para ‚Äúdenigrarlo‚ÄĚ y as√≠ hacerle el juego a la derecha. Mi libro solo le hace juego a la verdad y a la figura sobresaliente de Salvador Allende. Adem√°s, se ha vendido todos los meses del a√Īo y el original de la actual edici√≥n est√° fechado en el pasado mes de marzo.

5) Atribuyen car√°cter internacional a esa supuesta conspiraci√≥n, para lo cual los hermanos Fonseca-Pedraza sostienen que la entrevista ‚Äúse trasmiti√≥ en la cadena norteamericana CNN Chile, por parte de su funcionario Sr Mosciatti‚ÄĚ. Estoy informado de que entre Radio B√≠o B√≠o y CNN Chile existe un convenio de colaboraci√≥n period√≠stica, en cuya virtud ambos medios mantienen sus l√≠neas editoriales y sin vinculaci√≥n econ√≥mica. En ese marco Tom√°s Mosciatti realiz√≥ la entrevista, por lo que no es ‚Äúfuncionario de CNN‚ÄĚ.

6) Me culpan de desprestigiar a Salvador Allende. Seg√ļn los hermanos Fonseca-Pedraza, ‚Äúdenigro‚ÄĚ al ex Presidente porque presento por primera vez al personaje m√°s importante de la historia de Chile del siglo XX desde su nacimiento hasta su muerte tr√°gica sin censura ni omisiones y con el enfoque abarcador ‚Äďhumano, pol√≠tico, afectivo‚Äď que caracteriza las grandes biograf√≠as desde los tiempos de Plutarco y sus Vidas paralelas sobre las figuras prominentes de Grecia y de Roma. S√≥lo as√≠ se puede comprender una √©poca hist√≥rica y el papel desempe√Īado por sus protagonistas.

7) Me acusan de enlodar a Salvador Allende por abordar en su biograf√≠a no solo la singular relaci√≥n que ten√≠a con su esposa Hortensia Bussi sino tambi√©n las relaciones que mantuvo paralelamente con destacadas mujeres de su tiempo. Los hermanos Fonseca-Pedraza, fieles a una moralina conservadora y visceralmente pecho√Īa, quieren ocultar a toda costa, cuatro d√©cadas despu√©s de su muerte, hechos que en vida de Allende eran ampliamente conocidos y que √©l mismo se complac√≠a en exhibir.

8) Mi revelaci√≥n de que Hortensia Bussi fue madre soltera como fruto de una relaci√≥n anterior a su matrimonio con Allende y que entreg√≥ el hijo a su padre biol√≥gico y a la esposa de √©ste me ha hecho acreedor a ataques furibundos de un pu√Īado de personas. La relaci√≥n pasional de Hortensia Bussi, joven estudiante ilusionada, con un hombre casado constituye uno de los episodios m√°s estremecedores de la vida de la futura primera dama debido a que los prejuicios de la √©poca, el alejamiento de aquel padre y la negativa de Allende a aceptarla con su hijo la empujaron a entregarlo para siempre. La conducta de muchacha liberada y valiente de la joven Tencha en 1938 constituye para los hermanos Fonseca-Pedraza un pecado vergonzoso que es preciso seguir ocultando en el siglo XXI y consideran condenable que yo lo haya puesto ‚Äúen conocimiento p√ļblico‚ÄĚ, pese a que se trata de hechos acaecidos hace m√°s de 70 a√Īos relativos a personas que ya forman parte de la historia.

El testimonio de Elena Pedraza

Lo m√°s chocante de la declaraci√≥n de los hermanos Fonseca-Pedraza es su af√°n de desvirtuar las delaraciones que me formul√≥ su madre, Elena Pedraza, √ļnico testigo entonces sobreviviente del momento en que Tencha hizo entrega de su hijo, para lo cual no vacilan en pretender que se hallaba en estado senil cuando habl√≥ conmigo, pues, dicen, la entrevista ‚Äúse efectu√≥ poco antes que ella falleciera a la edad de 98 a√Īos‚ÄĚ. A√Īaden que ‚Äúfue una conversaci√≥n con una persona en condici√≥n casi terminal de su vida‚ÄĚ.

En realidad tuve con Elena Pedraza, por quien yo sent√≠a gran respeto y afecto, dos conversaciones de un par de horas cada una los d√≠as 18 y 20 de junio de 2004, cuatro a√Īos antes de su muerte, en las que tom√© notas rigurosas que conservo hasta hoy. Fueron encuentros emocionantes, por momentos a ambos se nos apretaba la garganta. A diferencia de lo que en forma indigna pretenden sus hijos con el fin de falsear sus declaraciones, ella se hallaba en un estado f√≠sico y con una memoria y lucidez envidiables para su edad. Le dije que preparaba un libro, confi√≥ en m√≠ y he sido respetuoso hacia ella y fiel a lo que hablamos. En esas conversaciones percib√≠ que a la edad avanzada en que se encontraba quer√≠a desahogarse relat√°ndome con todo detalle el episodio en que hab√≠a intervenido m√°s de 65 a√Īos antes. Respecto de Hortensia Bussi y los dem√°s participantes en el drama solo tuvo palabras de encomio y comprensi√≥n.

Con el fin de disimular el aspecto pecaminoso de hechos que solo tienen ese car√°cter dentro de sus mentes retr√≥gradas y para salvar seg√ļn ese criterio el prestigio de Salvador Allende, los hermanos Fonseca-Pedraza se atreven a atribuir a su madre palabras que no puede haberles dicho porque se apartan de la realidad y de lo que me cont√≥ a m√≠. Sostienen que ‚Äúcuando estaba menos afectada por los a√Īos‚ÄĚ ella les habr√≠a dicho ‚Äútangencialmente‚ÄĚ que ‚ÄúAllende fue muy hombre y luch√≥ fuertemente por recuperar al hijo de Tencha el cual estaba bajo la custodia del padre biol√≥gico y su esposa, tambi√©n personas magn√≠ficas‚ÄĚ.

Sobre la base de diversos testimonios directos y no ‚Äútangenciales‚ÄĚ que cito expl√≠citamente, entre ellos el de la propia Elena Pedraza, en mi libro revelo que en cierto momento el padre biol√≥gico quiso arrebatar la tuici√≥n del hijo com√ļn a Tencha y que ella se defendi√≥ exitosamente en los tribunales, a pesar de lo cual posteriormente lo entreg√≥. Allende jam√°s luch√≥ por recuperar ese hijo; por el contrario, rechaz√≥ de forma ‚Äúintransigente‚ÄĚ, seg√ļn dec√≠a Tencha y recuerdan los testigos de esa √©poca, la incorporaci√≥n de la criatura a la familia que form√≥ con ella, lo que no quiere decir que no fuera ‚Äúmuy hombre‚ÄĚ.

La filiaci√≥n definitiva del hijo tuvo car√°cter irregular, ya que habiendo sido inscrito inicialmente como ‚Äúhijo ileg√≠timo‚ÄĚ de Hortensia Bussi seg√ļn la legislaci√≥n de entonces, con posterioridad fue inscrito por segunda vez en otro lugar de Chile como ‚Äúhijo leg√≠timo‚ÄĚ del padre biol√≥gico y de su esposa, todo lo cual consta en los documentos del Registro Civil que tengo en mi poder y que mantengo en reserva por haberlo convenido as√≠ con el principal afectado, el hijo de Hortensia Bussi.

En cuanto a una referencia que los hermanos Fonseca-Pedraza hacen a la fotografía de la portada de uno de mis libros, todos los antecedentes del caso pueden consultarse en mi página web.

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