Cultura
De M√©xico al Barrio Mapocho, la fotograf√≠a de Yolanda Andrade: ‚ÄúM√©xico, escenas del teatro urbano”
Publicado por: Juan Pablo Witto
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La exposici√≥n ‚ÄúM√©xico, escenas del teatro urbano‚ÄĚ es presentada conjuntamente por la Embajada de M√©xico en Chile y el Centro Cultural Estaci√≥n Mapocho, permanecer√° abierta al p√ļblico con entrada liberada, desde el 22 de agosto y hasta el 14 de septiembre, en la Sala Lily Garafulic, de martes a domingo, de 11:00 a 14:00 y 15:00 a 20:00 horas. Inauguraci√≥n: jueves 21 de agosto, 19:30 horas.

La muestra re√ļne una serie de obras en blanco y negro, en t√©cnica anal√≥gica, que presenta una selecci√≥n del per√≠odo de 1985 a 1996 de retratos a la cotidianeidad de las calles mexicanas, abordando diversos temas relacionados con la religi√≥n, las tradiciones, las m√°scaras y la cultura popular, adem√°s de explorar en la relaci√≥n entre pintura, naturaleza muerta y fotograf√≠a.

TEXTO CURATORIAL | Realidades refractadas: al otro lado de la lente, *Elizabeth Ferrer

Selección del texto publicado en el libro A través del cristal, 2008, Artes de México, Colección Luz Portátil, México, D. F.
En los a√Īos ochenta y noventa, Yolanda Andrade produjo una obra fotogr√°fica poderosamente evocadora, centrada sobre todo en la vida urbana de la clase trabajadora y de los marginados. Con fotograf√≠as s√≥lo en blanco y negro y casi siempre tomadas en el centro de la ciudad de M√©xico, logr√≥ captar gran n√ļmero de expresiones de una cultura en trance de transformaci√≥n social.

A menudo Andrade tomaba sus fotos en grandes manifestaciones p√ļblicas o procesiones religiosas, retrataba punketos, disidentes pol√≠ticos, activistas homosexuales, ni√Īos de la calle y gente enmascarada y disfrazada. Al hacerlo imprim√≠a forma visual a conflictos y contradicciones que son uno de los sellos caracter√≠sticos de la vida mexicana: entre la tradici√≥n y la modernidad, lo local y lo global, lo privado y lo p√ļblico. Su forma de usar la c√°mara resultaba atinad√≠sima para hacer la cr√≥nica de la vida contempor√°nea de una inmensa ciudad que es a menudo ca√≥tica, que en cada esquina ofrece narrativas enigm√°ticas. En resumen, Andrade enfocaba M√©xico como una especie de gran teatro callejero sin fin, un escenario para la ilimitada expresi√≥n humana.

M√©xico sigue siendo la ubicaci√≥n predominante del trabajo de Andrade, pero en a√Īos recientes tambi√©n ha viajado y hecho fotograf√≠as en ciudades como Nueva York, Las Vegas, Par√≠s, Nueva Delhi y Jaipur. Rara vez se fija en los monumentos o lugares conocidos; m√°s bien se siente continuamente atra√≠da por la extra√Īeza y la singularidad que hay en lo cotidiano. Antes casi siempre trabajaba a la intemperie, particularmente en grandes espacios p√ļblicos como la Alameda o el Z√≥calo. Ahora, al fotografiar en color, halla buena parte de sus temas en interiores, en cuartos de hotel con decoraciones chillonas, cantinas populares, cafeter√≠as decr√©pitas y antros decadentes. Andrade ya hab√≠a tomado fotograf√≠as en ese tipo de sitios, pero su nuevo √©nfasis en el color ha agudizado su capacidad de captar con mayor poder evocador los notables juegos de color y decorado que caracterizan los entornos m√°s comunes y corrientes. El color tambi√©n ha permitido a la fot√≥grafa redoblar su √©nfasis en la iluminaci√≥n, ya sea la luz artificial de tiendas y restaurantes o el insistente fulgor del ne√≥n en el recorrido nocturno de las calles. Lo que es mucho menos visible en este corpus es la figura humana. Se halla presente de vez en cuando, casi diluida en el trasfondo de una composici√≥n o pasando borrosamente por un cuadro. Pero salvo por la ausencia corporal, esas im√°genes est√°n llenas de vida, repletas de las huellas de los seres humanos y su imaginaci√≥n.

A trav√©s de la lente de Andrade la realidad surge como algo retorcido y refractado; sus fotograf√≠as son inquietantes reflexiones sobre c√≥mo vivimos. Los fot√≥grafos a menudo pasan del blanco y negro al color para lograr una visi√≥n m√°s precisa de las cosas captadas por la lente de su c√°mara. Andrade ha conseguido lo opuesto: introdujo el color en su obra como un medio para invocar una visi√≥n m√°s alucinada y fant√°stica de la vida a su alrededor, pero una vida que sigue siendo real y verdadera. A lo largo de su carrera, Andrade ha delineado con eficacia c√≥mo las diferencias entre la gente ‚Äďecon√≥micas, sexuales, religiosas, etc√©tera‚Äď crean disonancias en la esfera social. Con esta obra revela las posibilidades creativas de fuerzas tan disparejas y c√≥mo las influencias de tantas culturas chocan y compiten para producir ‚Äúrealidades‚ÄĚ nuevas y peculiares que enfocan con m√°s nitidez nuestras propias versiones de la realidad. Pese a su extra√Īa descomposici√≥n, las im√°genes de Andrade ofrecen mundos ominosamente reconocibles, lugares donde todos podemos ubicar una parte de nosotros mismos.
* Elizabeth Ferrer es escritora y curadora de arte, especializada en la fotografía y el arte latinoamericanos. Coeditó el libro Latin American Artists of the 20th Century, del Museum of Modern Art de Nueva York. Ha sido directora del Austin Museum of Art y de la Art Gallery of the Americas Society de Nueva York. Actualmente es directora de artes visuales en BRIC/Arts/Media en Brooklyn, NY.

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