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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El gobierno modificó su portal "Más de 1.000 Avances", corrigiendo medidas repetidas y subdividiendo proyectos. Se destacó la referencia a la Ley Naín-Retamal. Especialistas advirtieron sobre la posible inflación de logros y pérdida de credibilidad. La plataforma busca resaltar hitos de la administración Boric, pero surgieron errores y duplicaciones, incluyendo medidas de gobiernos anteriores. La rectificación fue motivada por críticas en redes sociales. Analistas cuestionaron la falta de jerarquización.

El gobierno realizó modificaciones a su portal “Más de 1.000 Avances” tras incorporar medidas repetidas o subdividir un mismo proyecto en varios hitos. Uno de los cambios notorios fue la referencia a la ley que fortalece la función policial, más conocida como Ley Naín-Retamal.

Al respecto, especialistas alertaron que el manejo del listado puede derivar en una inflación de logros y en un costo de credibilidad para el Ejecutivo.

Un documento que pretendía transformarse en la vitrina final de la administración Boric terminó convirtiéndose, al menos por estas horas, en un nuevo flanco político para La Moneda.

“Más de 1.000 avances”

Recordemos que fue este lunes que se lanzó la plataforma “Más de 1.000 avances”, con la que buscaba ordenar y exhibir los principales hitos a lo largo de sus cuatro años de mandato.

En el listado aparecen iniciativas emblemáticas como la reforma de pensiones, la creación del Ministerio de Seguridad, la Ley de 40 horas, la Ley Papito Corazón, o el acuerdo por la deuda histórica de los profesores.

Incluso figuraba —en una primera versión— la polémica Ley Naín-Retamal, identificada como la medida número 307, que luego se cambió a 306, solo dejando el enunciado “Ley que fortalece y protege el ejercicio de la función policial y de Gendarmería”.

Pero el intento por llegar a la barrera simbólica de los mil avances abrió rápidamente un problema: el listado comenzó a mostrar errores y medidas duplicadas. También aparecieron iniciativas heredadas de gobiernos anteriores, otras que fueron divididas en varias partes para contarlas más de una vez, y algunas que corresponden solo a proyectos, reglamentos o gestiones administrativas. Incluso se incluyeron medidas que fueron aprobadas en el Congreso pese a la oposición del propio gobierno.

Situaciones que no tardaron en ser detectadas, comentadas y viralizadas en redes sociales, obligando al propio gobierno a editar el contenido de la plataforma, en un episodio que terminó instalando el debate sobre qué es —y qué no— un “avance” de gestión en la recta final del mandato. Consultados por Radio Bío Bío, analistas fueron críticos del episodio.

El director del Centro Opinión y Democracia de la Universidad Central, Marco Moreno, advirtió que la duplicación de medidas y la falta de jerarquización de los logros puede terminar afectando la credibilidad del gobierno en el cierre de su mandato.

Para el sociólogo y académico de la Universidad de Santiago, Alberto Mayol, el portal de los 1.000 avances es un intento del gobierno por “salvar los muebles” en el cierre de su mandato, señalando que una lista tipo “supermercado” de logros pierde valor político cuando no se cumple la promesa de transformación.

Consultados en Palacio, reconocen que la plataforma ha ido teniendo ajustes y ediciones, explicando que fue pensada desde el inicio como un sitio dinámico. En esa línea, sostienen que los cambios tienen que ver con la incorporación de nuevos logros y con actualizaciones, como el ajuste de los porcentajes del Plan de Emergencia Habitacional luego de alcanzar un 95% de cumplimiento a nivel nacional, o la incorporación del despacho de la ley que crea el Sistema Nacional de Apoyos y Cuidados.

Finalmente, desde el Ejecutivo insisten en que el portal seguirá modificándose en la medida que sea necesario sumar, actualizar o despejar dudas, y explican que en el caso de la Ley Naín-Retamal se optó por usar el nombre formal del proyecto, manteniendo solo algunas excepciones como la Ley Papito Corazón o la Ley Karin.