Sociedad
5 situaciones de abuso o violación que algunos no consideran como tal
Publicado por: Pablo Cabeza
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La violencia sexual contra las mujeres es un tema del que estamos al tanto, prácticamente a diario, con la cantidad de casos que remecen distintas zonas del país donde sujetos abusan o violan a mujeres, incluso a sus mismas parejas, a veces con resultados fatales.

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS) la violencia sexual implica todo acto, tentativa, comentarios o insinuaciones de carácter sexual ejercidos sin el consentimiento de la otra persona. En este concepto también se incluyen aquellas acciones enmarcadas en la comercialización o utilización de cualquier otro modo de la sexualidad de una persona mediante la coacción del otro, independientemente de la relación de éste con la víctima, en cualquier ámbito.

Respecto a la coacci√≥n, puede estar determinada por el uso de la fuerza; intimidaci√≥n psicol√≥gica; extorsi√≥n y/o amenazas (da√Īo f√≠sico, no obtener un trabajo, una calificaci√≥n, etc.). En la misma l√≠nea, el Centro Nacional de Recursos sobre la Violencia Sexual (NSVR, por sus siglas en ingl√©s), indica que el consentimiento de una v√≠ctima puede estar ausente ya sea por miedo, edad, alguna enfermedad que la incapacite mentalmente, influencia del alcohol u otros estupefacientes, o incluso por estar dormida.

Pese a que estas definiciones pueden ser muy claras para muchos, la verdad es que existen situaciones en que incluso la propia víctima se confunde al no saber si realmente fue víctima o no de abuso o violación y, por lo mismo, no se atreven a denunciar.

De acuerdo a la Subsecretar√≠a de Salud P√ļblica de nuestro pa√≠s, el 2015 se presentaron ante Carabineros de Chile 1.622 denuncias por violaci√≥n en todo el pa√≠s, y 5.254 denuncias por abusos sexuales, cifras no menores si pensamos en que son much√≠simas las v√≠ctimas que no lo hacen por varios motivos, como lo es la exposici√≥n social que implica, el desconocimiento de redes de apoyo, verg√ľenza, temor a represalias, temor a ser culpadas o a que no les crean, y a ser socialmente marginadas.

Lo m√°s com√ļn a la hora de pensar en una violaci√≥n, es que imaginemos a una mujer caminando sola por la calle a oscuras y siento atacada por un desconocido, sin embargo, la realidad indica todo lo contrario. Esto porque, de acuerdo al NSVRC, un gran porcentaje de victimarios atacan sexualmente a personas conocidas como amigas, vecinas, compa√Īeras de trabajo o escuela, familiares e incluso parejas, por lo que a veces resulta mucho m√°s complejo para el entorno entender los contextos en que se producen estos actos.

En este sentido, existen al menos cinco situaciones en las que las mujeres suelen ser sumamente cuestionadas, pese a su calidad de v√≠ctima, o porque simplemente algunas personas no consideran tales hechos como un abuso o violaci√≥n, principalmente porque no existen lesiones f√≠sicas evidentes o la relaci√≥n con el agresor es ‚Äėengorrosa‚Äô.

1.- Cuando la v√≠ctima no puede decir que ‚Äúno‚ÄĚ u oponer resistencia porque se queda paralizada

A menudo la visi√≥n que se tiene sobre la reacci√≥n ante una inminente violaci√≥n es la lucha o huida de la v√≠ctima para evitar a toda costa que el acto sexual ocurra, sin embargo, el paralizarse o quedarse pasmada tambi√©n es una actitud bastante com√ļn que experimentan algunas mujeres.

A√ļn as√≠, hay quienes no entienden esta reacci√≥n y creen que el no oponer resistencia se debe a que realmente no se sent√≠a amenazada o porque quer√≠a que el acto ocurriera.

No obstante, para el doctor Martin Antony, profesor de psicolog√≠a de la Universidad de Ryerson, Canad√°, ‚Äúparalizarse es una respuesta com√ļn a una amenaza que vemos en mam√≠feros y no s√≥lo en humanos‚ÄĚ, coment√≥ en una entrevista para la revista VICE. Asimismo, agrega que esta par√°lisis es breve y ocurre en situaciones de estr√©s o p√°nico, y que tendr√≠a que ver con la capacidad que tenemos las personas de analizar las situaciones para evitar tomar decisiones impulsivas.

Otro punto importante es el que plantea Karlene Moore, terapeuta y abogada del Centro de Crisis por Violación de Toronto, quien coincide en que generalmente los victimarios son personas que la víctima conoce y que ese mismo hecho contribuye a la reacción de parálisis.

Por √ļltimo, Antony explica que esta par√°lisis tambi√©n puede funcionar como m√©todo de defensa, pues cuando la v√≠ctima ya no puede hacer nada para escapar, prefiere ensimismarse para evitar exponerse a un riesgo mayor. ‚ÄúY en ese momento, si no puedes escapar f√≠sicamente, puedes hacerlo mentalmente. Ese escape mental te puede proteger del dolor que experimentas en esa situaci√≥n“, agrega.

2.- Cuando una mujer es violada por su pareja mientras duerme

El 2015 se conoci√≥ un caso que dio la vuelta al mundo. La irlandesa Niahm N√≠ Dhomhnaill fue violada por su pareja, Magnus Meyer Hustveit, mientras dorm√≠a durante un a√Īo, unas tres o cuatro veces por semana, seg√ļn consign√≥ la BBC.

Ambos compart√≠an una casa en Dubl√≠n y ella no estaba al tanto de estos ataques hasta que un d√≠a despert√≥ sin los pantalones de su pijama y se dio cuenta que ten√≠a sus partes √≠ntimas un tanto h√ļmedas. Fue ah√≠ cuando lo enfrent√≥ y √©l reconoci√≥ los ataques, sin dar mayores explicaciones ni ofrecerle disculpas. De hecho, tras la denuncia y el correspondiente proceso judicial, tampoco fue sentenciado a cumplir una condena en la c√°rcel.

Esta situaci√≥n es m√°s com√ļn de lo que se piensa, puesto que muchas veces cuando se est√° en pareja estas conductas se naturalizan o son dif√≠ciles de denunciar dada la cercana relaci√≥n con el victimario. Adem√°s, la falta de evidencia en algunos casos y la verg√ľenza de la v√≠ctima tambi√©n hacen complejo el comentar este tema con terceros.

3.- Abusar y/o violar a una mujer mientras est√° ebria, inconsciente o bajos los efectos de otros estupefacientes

Lo dice la OMS: ‚ÄúTambi√©n puede haber violencia sexual si la persona no est√° en condiciones de dar su consentimiento, por ejemplo cuando est√° ebria, bajo los efectos de un estupefaciente, dormida o mentalmente incapacitada‚ÄĚ. Eso deber√≠a bastar, sin embargo, esta es una de las excusas m√°s recurrentes de algunos abusadores para desacreditar a la v√≠ctima, argumentando que s√≠ tuvieron consentimiento pero √©stas no lo recuerdan porque estaban borrachas, por ejemplo.

Lo importante en este punto es tener claro que ninguna mujer pide ser violentada sexualmente, independiente de su estado. Que ella esté tan ebria como para negarse, no quiere decir que consienta una relación sexual.

De acuerdo al Rape Crisis Center del Reino Unido, esta es una de las situaciones más comunes donde prácticamente la responsabilidad de la violación recae sobre la mujer, dándole más importancia a su ebriedad que al hecho en sí mismo.

Y es que socialmente sigue siendo condenable cuando una mujer bebe en exceso (no as√≠ un hombre), as√≠ como tambi√©n otra serie de conductas estereotipadas y machistas que desv√≠an el verdadero foco de atenci√≥n en una violaci√≥n. De hecho, hay quienes contin√ļan acusando ‚Äúfalta de cuidado‚ÄĚ o ‚Äúprovocaci√≥n‚ÄĚ a mujeres que han sido v√≠ctimas de abuso en un contexto como este.

4.- Quitarse el preservativo durante el acto sexual sin que la pareja lo note o lo consienta

Algunos a√ļn no consideran que esta pr√°ctica sea un acto de violencia sexual, sin embargo, lo cierto es que quitarse un cond√≥n en medio de una relaci√≥n sexual, sin que la pareja lo acepte no s√≥lo los expone a ambos a una serie de consecuencias como embarazos no deseados, sino que tambi√©n a enfermedades de transmisi√≥n sexual.

Este comportamiento fue analizado por la investigadora estadounidense Alexandra Brodsky, quien en un art√≠culo publicado en la revista acad√©mica Columbia Journal of Gender and Law, se√Īal√≥ que es una pr√°ctica bastante com√ļn y se deber√≠a considerar una agresi√≥n sexual.

Seg√ļn Brodsky, este acto, denominado popularmente como ‚Äėstealthing‚Äô, es considerado por algunas mujeres de su estudio, como ‚Äúuna grave violaci√≥n de su dignidad y la autonom√≠a‚ÄĚ. ‚ÄúEsta eliminaci√≥n del preservativo puede entenderse como una transformaci√≥n del sexo consensual en sexo no consensual‚ÄĚ, agreg√≥.

Para esta investigaci√≥n, Brodsky contact√≥ a varias mujeres que vivieron una experiencia as√≠, y gracias a sus testimonios, concluy√≥ que el da√Īo a las v√≠ctimas ten√≠a que ver principalmente con la ruptura de la confianza, la traici√≥n, y el ser utilizadas y despojadas de su voluntad.

5.- Obligar a tener sexo a la pareja a través del chantaje emocional

En una relación de pareja muchas veces se dan dinámicas que no son correctas pero que no somos capaces de ver ya sea por el amor o simplemente porque las naturalizamos con tal de evitar conflictos mayores.

Respecto a las relaciones sexuales, se entiende que éstas deben ser consensuadas por ambas partes, sin embargo, existen momentos en que sólo uno tiene deseo y el otro debe enfrentarse a los requerimientos constantes de la pareja.

Lo m√°s seguro es que muchas mujeres hayan vivido alguna vez una experiencia as√≠, donde a trav√©s de chantajes emocionales y manipulaci√≥n del tipo ‚Äė¬ŅAcaso ya no me quieres?‚Äô o ‚Äė¬ŅAcaso ya no te gusto?‚Äô, tengan que acceder a tener relaciones sexuales pese a decir que no est√°n interesadas, para as√≠ no generar un conflicto que podr√≠a terminar peor. Esto tambi√©n es una violaci√≥n.

El hecho de que sea la pareja no lo hace menos grave, al contrario, puesto que existen sentimientos de por medio y si el episodio se repite en el tiempo, se naturaliza una acción que es sumamente perjudicial para su salud mental.

Lo más importante para evitar este tipo de situaciones de violencia sexual, es entender que aunque sean pareja y se deseen, no tiene por qué ser todo el tiempo. En ese sentido, la comunicación es fundamental, pues a veces la rutina o el estrés provocan desajustes en la pareja en términos sexuales, que implican volver a encontrarse como tal.

Es importante saber, respecto a todos los puntos anteriormente expuestos, que la actividad sexual con consentimiento no debe incluir ni amenazas, intimidaciones, fuerza, abuso de poder ni violencia física; y tener claro que el consentimiento no puede ser dado por una persona menor de edad, bajo la influencia del alcohol, inconsciente o incapacitada mental o físicamente.

Además, una persona puede cambiar de opinión en pleno acto sexual y quitar el consentimiento si hay algo que no le parece correcto, detalla el NSVR.

Por √ļltimo, cabe se√Īalar que si has sido v√≠ctima de alguna de estas situaciones, puedes buscar ayuda y orientaci√≥n al tel√©fono 800104008 del Ministerio de la Mujer y Equidad de G√©nero o denunciando directamente al 133 de Carabineros de Chile.

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