La intervención del odómetro o marcador de kilómetros es una estafa más habitual de lo que se cree, aun cuando los dispositivos actuales son digitales y funcionan conectados a computadoras. Pero hay formas de darse cuenta.

En general, un auto con 50 mil kilómetros vale más que uno con 110 mil. Pero, ¿qué ocurre si el odómetro fue intervenido y el número que aparece no es real? “Esta situación, los expertos la llaman el ‘túnel del tiempo’. Hay personas que pueden pagar desde $15.000 a $60.000 pesos para que le quiten unos años de encima al vehículo. Con esto, pueden alcanzar precios de venta más altos y de pasada, estafar a quien se los compra”, explica Cristóbal de Solminihac, socio fundador de www.autofact.cl, grupo de personas dedicadas exclusivamente a recopilar información de autos usados, como registros de kilometrajes y cantidad de dueños, entre otros.

Aquí unos consejos para evitar caer en el túnel del tiempo:

1. Registros de kilometrajes: Solicitar o buscar registros de posibles servicios que se le hayan realizado al vehículo. Revisión técnica, cambios de aceite, mantenciones u otros. Estos generalmente incluyen el kilometraje y una fecha en particular. Con un pequeño cálculo puedes tener una idea del kilometraje correcto. Informes como el de www.autofact.cl entregan este tipo de registros.

2. Chequeo mecánicos básicos: Las personas comunes no saben, en su mayoría, de mecánica, pero hay ciertos aspectos que se pueden revisar. El gasto de algunos elementos del vehículo debe ser equivalente al kilometraje. Si la palanca de cambio, pedales de freno, embrague y acelerador, manubrio y neumáticos están muy gastados, el vehículo ya debe tener bastante experiencia.

3. Uso del vehículo: Si un vehículo fue utilizado en el transporte público, en una empresa minera o en un ‘rent a car’, es posible que el kilometraje de ese vehículo sea mayor al promedio. También el número de propietarios puede dar información. Si es sólo uno, se puede identificar el uso que se le dio al vehículo, no así si son muchos.

4. Uso promedio de vehículos: Una persona normal puede recorrer entre 10.000 y 20.000 kilómetros al año. Si se multiplican estos números por el tiempo de uso del vehículo, se puede extraer un rango que permite tener más ojo.

5. Ayuda profesional: La compra del auto implica un desembolso o compromiso importante. Vale la pena llevar el vehículo a un mecánico que pueda revisar algunas partes del auto como mangueras de refrigeración, fugas de aceite, pintura o reparaciones. En pocos minutos debiera comunicar cualquier sospecha sobre el kilometraje.