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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Paula Vilches, quien nunca había escuchado la lluvia ni los sonidos cotidianos debido a una malformación en sus orejas, logró escuchar por primera vez gracias a un implante de conducción ósea en Chile. Nacida con microtia bilateral, una condición que afecta a 1 de cada 2.000 recién nacidos en el país, Paula recibió el implante en el sistema público, financiado con recursos estatales.

Paula Vilches nunca había escuchado el sonido de la lluvia ni el aquel incómodo sonido de una persona masticando a su lado. Ahora, gracias a un implante de conducción ósea, podrá tener aquellas primeras veces.

Paula nació con microtia bilateral, una malformación congénita que afectó el desarrollo de sus orejas. De acuerdo a TVN, en Chile esta condición afecta a 1 de cada 2.000 recién nacidos.

Llegados sus tres meses de nacida, recibió un cintillo de vibración ósea con el que podía escuchar el sonido de ciertas cosas, pero no el de la lluvia ni los truenos.

Ella escuchaba un 20%, como si estuviera debajo del agua”, detalló su madre, Jocelyn Yentze.

Escuchó por primera vez gracias a implante en el sistema público

“Ella empezó a escuchar desde los tres meses, cuando tuvimos la posibilidad de adquirir un cintillo para que pudiera hacerlo. Pero ya estaba un poco aburrida de usarlo, porque la limitaba en ciertas cosas: para practicar deporte o para entrar a la piscina. Además, ahora que está más grande, también se ha vuelto un poquito más vanidosa”, reconoció su padre, Paulo Vilches.

Pero esto cambió a fines de 2025. En la Navidad sus padres le revelaron que fue seleccionada para ser operada en el Hospital Roberto del Río, en la región Metropolitana.

Allí le instalaron un implante de conducción ósea, una tecnología que permite transmitir el sonido a través del hueso. Aquel fue financiado con recursos públicos.

Se puso a llorar cuando escuchó. Fue súper emocionante, no solo para nosotros, sino también para todo el equipo que estaba ahí”, expresó su madre.

Gracias a este implante, Paula logró escuchar la lluvia por primera vez: “Estaba lloviendo y desde lejos le dije a mi mamá: ‘mamá, empecé a escuchar las gotas de la lluvia’. También una vez me pasó que escuché un trueno, nunca antes lo había oído”, contó la niña.