Una expareja llegó a la justicia para definir con quién se quedaría con un gato tras el quiebre de la relación. En primera instancia, el Segundo Juzgado de Letras de Osorno ordenó compartir la tenencia del felino, pero la Corte de Apelaciones de Valdivia revocó la sentencia.
Esto al rechazar la demanda de tenencia compartida de mascota y dejar a la mascota al cuidado de la mujer cuyo nombre está inscrito en el Registro Nacional de Mascotas.
En un fallo unánime, la Primera Sala del tribunal de alzada revocó la sentencia impugnada del Segundo Juzgado de Letras de Osorno, que ordenó a los copropietarios compartir la tenencia del felino de manera alternada por un mes cada uno.
En la resolución se argumentó que los animales “son entidades objeto de protección jurídica, y no simples destinatarios de derechos patrimoniales absolutos; por ello no es permitido entender que el eje de la discusión sea cómo se ejerce el dominio sobre ellos, sino cómo o de qué forma se hace efectivo el deber de protección y de resguardo que pesa sobre sus tutores, en razón del bien animal y no del propio”.
También se fundamentó que “las pruebas aportadas en general dan cuenta de ese ambiente de tensión entre demandante y demandada, quienes, en el contexto de alguna relación pasada, se hicieron responsables del animal, de sus gastos de mantención, de salud, situación que se tensionó a propósito del término del vínculo, y que en la actualidad el felino se encuentra al cuidado de la demandada, a cuyo nombre fue inscrito en el registro correspondiente”.
Para rechazar el requerimiento, se tuvo en consideración que la discusión sobre la tenencia de la mascota se centró en el interés humano y no en la certeza de cuál es el mejor lugar para el gato o quién de las partes ejercerá mejor su cuidado, o con quién mantiene un vínculo más fuerte y sustentable.
“La presente controversia es un instrumento de enfrentamiento, más que de solución de un conflicto, que extrapolan a la mascota y de perjudicial interés para la seguridad de esta última”, se refuerza en la sentencia.
Por todo lo expuesto, la corte resolvió que la demandada quedara con la custodia de la mascota.