VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Las reservas estratégicas de petróleo de Estados Unidos caen por debajo de 300 millones de barriles por primera vez en 43 años debido a la guerra en Irán. Según el Departamento de Energía, las reservas están en 298,7 millones de barriles, el nivel más bajo desde 1983. La interrupción en el suministro por el estrecho de Ormuz ha afectado la oferta global, obligando a EE.UU. a liberar reservas para controlar precios. En marzo, EE.UU.

Las reservas estratégicas de petróleo de Estados Unidos (EEUU) han caído por debajo de los 300 millones de barriles por primera vez en 43 años, según datos publicados este lunes por el Departamento de Energía que muestran los persistentes estragos que la guerra de Irán están teniendo en los inventarios de crudo de la primera economía mundial.

El documento publicado por el Departamento de Energía muestra que las reservas, computadas por última vez el 7 de agosto, se sitúan en 298,7 millones de barriles.

Se trata del menor nivel en este balance desde 1983, cuando aún se notaban los estragos de la crisis petrolera provocada por la revolución iraní de 1979.

Caen las reservas estratégicas de petróleo de EEUU

El dato publicado hoy supone una caída de 6,1 millones de barriles con respecto a los niveles reportados la semana pasada por el Departamento de Energía.

La interrupción del suministro a través del estrecho de Ormuz, una ruta por la que transita parte importante del crudo y el gas natural que se exporta globalmente, ha afectado a la oferta global y obligado a EEUU, mayor productor mundial de petróleo, a liberar reservas para contener los precios.

El pasado marzo, poco después del inicio de la contienda, el gobierno estadounidense anunció la liberación de 172 millones de barriles de su reserva estratégica como parte de una acción coordinada con otros miembros de la Agencia Internacional de la Energía (AIE).

El volumen dispensado por Washington supuso casi la mitad del paquete de 400 millones de barriles liberados para tratar de estabilizar el mercado.