Sociedad
S√°bado 06 julio de 2019 | Publicado a las 12:02
A 46 a√Īos de la salida de la "Balsa del Sexo": uno de los experimentos m√°s raros de la historia
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Su nombre puede hacer referencia a algo totalmente retorcido, pero en estricto rigor no fue as√≠. La denominada “Balsa del Sexo” fue en realidad un experimento social realizado en 1973, cuyo nombre fue “Acali”. Su gestor fue un antrop√≥logo espa√Īol llamado Santiago Genov√©s.

El objetivo de este hombre era poner a prueba comportamientos, reacciones, tolerancia y trabajo en equipo de 11 desconocidos ante situaciones l√≠mites. El escenario ser√≠a una balsa de tama√Īo mediano que cruzar√≠a desde las Islas Canarias (Espa√Īa) hasta M√©xico.

Seg√ļn detalla el sitio Gizmodo, Genov√©s se hab√≠a recibido en la Escuela Nacional de Antropolog√≠a e Historia del Instituto Nacional de Antropolog√≠a e Historia de M√©xico (pa√≠s a donde hab√≠a llegado siendo un adolescente). Junto con eso hab√≠a obtenido su doctorado en la Universidad de Cambridge (Inglaterra).

El cientista social hab√≠a tenido, durante la d√©cada de los 60, tres expediciones en peque√Īas barcas cruzando el Atl√°ntico y Pac√≠fico. Su objetivo era replicar traves√≠as y viajes √©picos de pueblos primitivos.

Con el paso del tiempo, el hombre arm√≥ un plan que comprend√≠a el estudio de las conductas humanas en un contexto que les fuera desfavorable. Desde ese momento surgi√≥ la idea de crear una barca de 12 metros de largo por 7 metros de ancho que fuera √ļnicamente impulsada por una vela.

Tras eso reunió a once personas de diferentes nacionalidades, razas, estratos sociales, creencias religiosas y edades. La idea era que ellas convivieran en alta mar por un plazo superior a tres meses, lo que tardarían en llegar hasta tierras mexicanas.

Participantes de Acali | Wikimedia Commons
Participantes de Acali | Wikimedia Commons

Fue así como el 13 de mayo de 1973 se presentaron en el puerto de Las Palmas una mujer de Suecia, una doctora judía, un fotógrafo de Japón, un restaurador griego, un sacerdote proveniente de Angola, una mujer blanca de Estados Unidos, otra mujer afroamericana, una joven árabe de Argelia, un uruguayo, una mujer de Francia y el mismo Genovés.

El alimento para ellos nunca fue un problema, ya que el antrop√≥logo hab√≠a cargado cinco toneladas de comida y agua para todo el viaje. S√≠ fue una complicaci√≥n la forma como iban a dormir: hab√≠a s√≥lo una habitaci√≥n de 4×4 metros donde todos deb√≠an amontonarse.

Junto con eso venía otra regla del creador del proyecto: todos debían dormir mezclados dentro de sus sacos de dormir en la habitación, no debían separarse las mujeres de un lado con los hombres del otro.

Las notas que dejó la aventura

Seg√ļn detalla la BBC, la primera instrucci√≥n que dio Genov√©s fue nombrar a la mujer sueca como capitana de la expedici√≥n, en tanto que la m√©dica jud√≠a ser√≠a la encargada de la salud de los dem√°s. Los hombres estar√≠an encargados de las labores m√°s duras dentro de la embarcaci√≥n, mientras que las mujeres del orden.

Durante las semanas de aventura, el investigador completó con la expedición un total de 46 cuestionarios, de los cuales obtuvo un total de 8.079 respuestas. Todo orientado a tomar conclusiones sobre interacciones humanas.

La primera complicaci√≥n surgi√≥ al tercer d√≠a, cuando las personas se negaron a utilizar el ba√Īo p√ļblico que ten√≠a el barco. Este consist√≠a en una especie de bote anexo, pegado a la barca, donde el individuo hac√≠a sus necesidades a la vista de los dem√°s.

Santiago Genovés | Wikimedia Commons
Santiago Genovés | Wikimedia Commons

Tras un periodo de discusi√≥n se lleg√≥ al acuerdo de que la persona que deseara ocupar el ba√Īo deb√≠a anunciar con anticipaci√≥n para que nadie estuviera cerca. Aunque, para Genov√©s, los hombres mostraban menos pudor que las mujeres en ese aspecto.

Dos semanas m√°s tarde surgieron las primeras fricciones serias dentro del lugar. Seg√ļn las notas del antrop√≥logo, exist√≠an muchos reclamos contra la mujer sueca, a quien acusaban de ser autoritaria para dar √≥rdenes (era la l√≠der del barco). Por otra parte, la joven de Argelia fue tachada como floja por los dem√°s, ya que consideraban que se rehusaba a realizar sus tareas, por lo que fue bautizada como “la turista”.

Asimismo, hubo muchas cr√≠ticas hacia la actitud del sacerdote de Angola, a quien describ√≠an como un hombre sucio que no se ba√Īaba y ol√≠a muy mal. La mujer de Francia tambi√©n fue objeto de reclamos y en este tiempo se dijo que pasaba mucho tiempo “arregl√°ndose”, por lo que empezaba sus quehaceres con una hora de retraso.

Respecto al sexo dentro de la embarcación, el mismo profesional sostuvo en unas de sus notas que no se veían muchas interacciones amorosas en el lugar, aunque sí le llamó la atención que entre el hombre de Japón y la norteamericana blanca había un acercamiento más evidente.

Posteriormente, Genov√©s quiso probar las reacciones de los dem√°s con una serie de preguntas mucho m√°s personales: “¬ŅQu√© es lo que m√°s te molesta de la experiencia a bordo?, ¬Ņqu√© es lo que m√°s te gusta de tus compa√Īeros?, ¬Ņlo que menos te gusta de ellos?, ¬Ņte gustar√≠a cambiar el orden para dormir?, ¬Ņcon qui√©n te gustar√≠a dormir al lado? y ¬Ņcon qui√©n no te gustar√≠a dormir al lado?.

Esto provocó una mayor apertura dentro del grupo, ya que muchos quisieron saber qué habían respondido los demás. Desde ese momento, explica, se formaron mayores grupos por afinidad dentro de la barca.

Dentro de la balsa | The Guardian
Dentro de la balsa | The Guardian

Ya en el segundo mes a bordo vino otro cuestionario que puso a prueba a los once participantes. Este estaba compuesto de preguntas con propuestas que todos deb√≠an votar: ¬ŅHay que pasar un d√≠a entero desnudos? seis votos a favor y cinco en contra, ¬ŅQu√© tal mantener una especie de fiesta continua donde todos puedan dormir con todos? cuatro votos a favor y siete en contra, ¬ŅDeber√≠amos prohibir que se formen parejas? dos votos a favor, seis en contra y tres abstenciones.

Tres semanas más tarde vino la propuesta de las dos mujeres de Estados Unidos contra la reglas. En ella se pedía que en un plazo de cinco noches el grupo permitiera a un hombre con una mujer quedarse dentro de la habitación durante una hora.

Si bien la proposición fue rechazada por los demás. Genovés ya sacaba las primeras conclusiones sobre la necesidad de interacciones más íntimas de algunas personas. Vino entonces el mayor periodo de relajo dentro de la barca, donde se estima que hubo relaciones sexuales, aunque nunca se especificó cuantas.

Tras eso vinieron dos hechos que fueron complicados para el grupo, debido a que el japonés intentó suicidarse debido a que la mujer estadounidense lo había rechazado. Por fortuna, los demás hombres lograron detenerlo.

Asimismo, dos semanas antes de arribar a México, específicamente Cozumel, el antropólogo enfermó de apendicitis, por lo que estuvo en reposo hasta que la expedición llegara a tierra.

Seg√ļn detalla Clar√≠n, el grupo fue separado inmediatamente al llegar a Norteam√©rica. All√≠ fueron analizados por psic√≥logos y psiquiatras.

Dentro de la balsa | The Guardian
Dentro de la balsa | The Guardian

Por su parte, el investigador se dedic√≥ los siguientes dos a√Īos a analizar y tomar conclusiones tras haber obtenido m√°s de 4.000 respuestas de las dem√°s personas. Fue as√≠ como en 1975 lanz√≥ el libro Acali, el cual resumi√≥ como “una importante contribuci√≥n a los comportamientos y convivencia humanos”.

Si bien, hasta el d√≠a de hoy, se considera que la publicaci√≥n no entrega datos relevantes para explicar las interacciones humanas, la prensa de la √©poca hizo todo un fest√≠n con el experimento, bautiz√°ndolo como “La Balsa del Sexo”.

No obstante, seg√ļn el relato del joven uruguayo que subi√≥ a la embarcaci√≥n en mayo de 1973, el viaje tuvo muy poco de relaciones sexuales y mucho m√°s de problemas.

“La vida sexual en ese ambiente tan promiscuo no fue lo que la gente se imagin√≥. Fue pobre y escasa. Cualquiera que haya navegado sabe lo que significa andar en una balsa tan endeble a la que s√≥lo le impulsa una vela. Permanentemente se est√°n rompiendo cosas y no hay tiempo para pensar en la vida sexual; las guardias hay que respetarlas y la intimidad casi no existe”, indic√≥ en una entrevista.

Sobrevivientes de Acali en 2015 | The Guardian
Sobrevivientes de Acali en 2015 | The Guardian

“Todo eso es inhibitorio para la vida sexual. Adem√°s, todos ten√≠amos que hacer nuestras necesidades en un espacio abierto que hab√≠a sobre una borda, a la vista de todo el mundo, y a nadie le llamaba la atenci√≥n”, agreg√≥.

Cabe se√Īalar que Santiago Genov√©s muri√≥ el 5 de septiembre de 2013. Hasta el d√≠a de hoy se habla de sus experimentos para comprender c√≥mo se dan las interacciones humanas.

Por su parte, el grupo de diez participantes volvió a reunirse para dar algunas entrevistas en la prensa estadounidense y europea. Todos ellos lograron conservar sus matrimonios tras el proyecto, pese a los rumores de la prensa.

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