Debo confesar que me dolió entender esto: la inflación, en simple, es el aumento sostenido en el tiempo del valor de bienes y servicios. Y lo más doloroso finalmente fue concebir que debido a la inflación el dinero cada vez valga menos.

Volvamos en el tiempo. Hace 10 años. En esa época, con $10.000 podía comprar bastantes más cosas que hoy, esa es la manera en que uno puede ver cómo sube el precio de la bencina, de los servicios básicos, alimentos… ¡todo! Incluso recuerdo cuando las entradas a fiestas eran mucho más económicas.

Independiente de la congoja que esta situación pueda provocar en mí, hay que decir que es normal que haya inflación. Habitualmente se habla de que una inflación controlada, se apoya al crecimiento y consumo, pues el dinero se utiliza para que no pierda valor.

En Chile, la inflación se mueve entre el 2% y 4% anual, eso quiere decir que el dinero valdrá menos cada año en esa misma proporción.

Pero ahí también entré en otro gran tema: cuando comencé a tener mi capacidad de ahorro mensual y no la invertía en nada, efectivamente estaba invirtiendo, pero en negativo, entonces tuve que potenciar mis ganas de aprender a ocupar el dinero y, al menos ganarle, a la inflación.

Guardar los ahorros debajo del colchón, definitivamente, no es la opción. Es importante invertir tu dinero en instrumentos que superen la inflación, de manera que el dinero aumente más de lo que se deprecia año a año, pero también es importante considerar inversiones de bajo riesgo.

Una buena opción de inversión son los bienes raíces, las que si bien el año pasado fue el más lento, de igual forma las propiedades subieron un 0.6% en promedio, y este año ha continuado siguieron una tendencia alcista, subiendo cerca de 4 puntos.

Es bueno tener siempre presente aquella frase que reza: “el mejor momento de invertir era ayer y el segundo mejor momento es hoy”.