La forma de trabajar cambió. Hoy la responsabilidad de las empresas frente a sus colaboradores es un tema central y gran parte de ese desafío es encontrar nuevas habilidades en el capital humano actual, en vez de ir a buscarlo afuera. Estudios muestran que incluso un 69% de los trabajadores han reportado que sus organizaciones se han involucrado mucho más que antes de la pandemia, en el desarrollo de habilidades.

Y el contexto actual explica este comportamiento, ya que se hace aún más relevante desarrollar aptitudes de liderazgo, autonomía, colaboración y transformación digital, entre otros. Para lograrlo se debe trabajar las brechas y reforzar estas habilidades y así apalancar nuevas competencias, y no sólo de manera reactiva, sino que también proactivamente.

Un objetivo directo de este compromiso con el desarrollo de habilidades es la retención de talento ¿Y cómo se logra? Capacitándolo.

La capacitación es uno de los beneficios más valorados por las nuevas generaciones, como parte de sus propuestas de valor, percibiendo esto como una fuente de apoyo al crecimiento profesional y contribuyendo directamente en su compromiso y motivación.

Lo anterior, se puede realizar, por ejemplo, mediante programas de mentoría, coaching, aprendizaje en línea y capacitación interna. Los beneficios asociados a capacitar han demostrado mejoras en el desempeño y desarrollo de pensamiento creativo, además de fomentar la motivación y el compromiso. Muchas veces ese talento perdido está al interior de las mismas organizaciones. Sólo basta potenciarlo.

Javiera Correa
Chief People Officer de BUK