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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El alpinista austríaco Thomas Plamberger, de 37 años, fue condenado a cinco meses de cárcel condicional por dejar morir a su pareja en enero de 2025 durante una subida al Grossglockner, la cima más alta de Austria. Tras declararse culpable de homicidio imprudente grave, el hombre recibió también una multa de 9.600 euros. El juez, exigiendo experiencia en alpinismo invernal a la fallecida, criticó la falta de señales de socorro del acusado y su tardía solicitud de ayuda.

El alpinista austríaco Thomas Plamberger, de 37 años, fue condenado este jueves a una pena condicional de cinco meses de cárcel por haber dejado morir en enero de 2025 a su pareja en la alta montaña durante la subida al Grossglockner, la cima más alta de Austria (3798 metros).

Tras 13 horas de interrogatorios del acusado y los testimonios de 15 personas, el juez declaró culpable de homicidio imprudente grave al hombre, cuya novia Kerstin Gurtner -de entonces 33 años- murió congelada y exhausta tras 18 horas de ascenso en medio de adversas condiciones meteorológicas.

El caso, que se juzgó en un Tribunal de Innsbruck, había despertado enorme interés mediático en Austria y en muchos otros países.

Además de la pena condicional de cárcel, que aún no es firme, el hombre fue condenado a una multa de 9.600 euros (más de nueve millones de pesos).

El juez, con formación de guía de montaña, aseguró al presentar la sentencia que la fallecida estaba “años luz” del acusado en cuanto a sus capacidades alpinistas.

“Explícitamente, lo que le faltaba era experiencia en invierno”, señaló el letrado, según detalla EFE.

El acusado se declaró como no culpable, destacó durante su declaración (que duró dos horas) que estuvo en un “estado de emergencia” ese día.

Además, Thomas Plamberger manifestó que “sentía infinitamente” la muerte de su entonces novia y destacó que la pareja planificó junta la expedición.

Según la Fiscalía, la pareja debería haber detenido el ascenso y regresado ante las duras condiciones meteorológicas, con vientos de hasta 74 kilómetros por hora y temperaturas de ocho bajo cero.

El hombre tampoco lanzó ninguna señal de socorro cuando quedó patente que se encontraban en peligro, y ni siquiera hizo señales a un helicóptero que sobrevoló a la pareja sobre las 22:50 horas.

El alpinista no volvió a contactar a los rescatistas hasta tres horas más tarde, cuando sí pidió ayuda, tras haber dejado sola a la mujer, sin equipo especial de abrigo, a escasos metros de la cumbre.

Los equipos de rescate localizaron a la mujer, ya muerta, a las 10.00 horas de la mañana del día siguiente.