Nacional
Jueves 27 febrero de 2020 | Publicado a las 03:34 · Actualizado a las 16:06
El amanecer más largo: la memoria intacta de un país durante las primeras horas del 27F
Por Luciano Veloso
Con información de Radio Bío Bío.
visitas

La madrugada del 27 de febrero hab√≠a transcurrido normalmente. Era el pen√ļltimo d√≠a del Festival de Vi√Īa del Mar y, tras la presentaci√≥n de Ricardo Arjona, el recinto se desocup√≥ cerca de las 02:00 horas.

Gran parte de los chilenos dormía. Se acercaba marzo, y con ello, el fin de las vacaciones y la vuelta a clases de los estudiantes.

Sin embargo, dicha normalidad no volvi√≥ sino hasta a√Īos m√°s tarde, cuando las secuelas de uno de los terremotos m√°s grandes de la historia de la humanidad comenzaron a cicatrizar.

03:34 horas

El sue√Īo de un pa√≠s es interrumpido abruptamente por un sismo. Primero despacio y luego m√°s fuerte. Al cabo del primer minuto los chilenos ya sab√≠an que se enfrentaban a un terremoto.

Algunos se sostienen con lo que pueden, entre muebles, catres y marcos de puerta. Otros se esconden bajo mesas o salen a las calles y plazas para evitar un derrumbe. Algunos se lesionan. Otros, sin embargo, no abrirían sus ojos nunca más.

Se termina el movimiento. Silencio, confusión, desconcierto. En el ambiente se respira incertidumbre. No hay luz. Los teléfonos celulares no funcionan. En algunos lugares las líneas fijas trabajan, pero no por mucho tiempo.

Afuera, una iluminada noche de luna deja ver las carreteras colapsadas por personas aterradas en busca de sus familiares. Caminos totalmente desplomados y cortados. Postes de luz en el suelo.

Un terremoto, con epicentro a 150 kilómetros de Concepción, provoca estragos en varias regiones, siendo el tramo más afectado el ubicado entre la región de Valparaíso y Los Ríos.

En el Maule y el B√≠o B√≠o el da√Īo es devastador. En Talcahuano, ciudad que m√°s tarde ser√≠a denominada Zona Cero de la cat√°strofe, las personas comienzan a subir voluntariamente a los cerros por la memoria hist√≥rica que envuelve a todos los puertos y zonas costeras. A√ļn no sab√≠an que el terror reci√©n comenzaba.

Mientras tanto, en el centro penquista, las explosiones de la Facultad de Química de la Universidad de Concepción hacían más dramático el escenario. En la misma ciudad, un laboratorio de calle Manuel Rodríguez ardía.

Alrededor de 1 hora y 30 minutos antes, el pen√ļltimo d√≠a del Festival de Vi√Īa del Mar hab√≠a terminado normalmente. Por azares del destino, una solicitud de Ricardo Arjona para adelantar su presentaci√≥n provoc√≥ en el √ļltimo momento que el evento terminara m√°s temprano, lo que evit√≥ que las 12 mil personas que asistieron ese d√≠a vivieran una tragedia a√ļn mayor.

Se trataba de un terremoto 8.8. En su momento, el quinto m√°s fuerte registrado en la historia de la humanidad.

3:49 horas

El mar se recoge durante varios minutos. Entre 20 y 30 minutos después del terremoto llegan las primeras olas del tsunami a las localidades costeras más cercanas al epicentro.

A√ļn no se sabe nada de Isla Juan Fern√°ndez, ni de Talcahuano, Dichato, Iloca, Llico, Constituci√≥n o Tir√ļa, como tampoco de varios sectores de la costa entre la regi√≥n del Maule y el B√≠o B√≠o, que en ese momento comenzaban a ser afectadas por un devastador tsunami.

3:55 horas

En las oficinas de Radio Bío Bío en Concepción, ubicadas en el tercer piso del edificio que alberga la histórica Galería Tomás Olivieri frente a la Plaza de la Independencia, se empieza a recuperar el orden. El caos no tenía precedentes, pero la radio debe cumplir su inexorable labor de informar.

Alejandro Ríos, radio controlador que se encontraba solo en las oficinas y que sujetó con todas sus fuerzas la mesa de control y los equipos mientras duró el movimiento, sube a la azotea del edificio para encender el generador. A la par se coordina el trabajo para reponer el contacto con las antenas de trasmisión radiales y poner todos los equipos en funcionamiento.

Tras 21 minutos de silencio La Radio retoma trasmisiones. Locutores, periodistas y autoridades comienzan a llegar a las dependencias durante los pr√≥ximos minutos y horas para acompa√Īar y calmar a la poblaci√≥n.

4:57 horas

“Ven√≠a escuchando a la alcaldesa y quiero sumarme a ella en el sentido de trasmitir tranquilidad a la gente. Asumir que esto ha sido un episodio muy severo. Su magnitud todav√≠a no la podemos cuantificar, ni los alcances que tiene”.

Jaime Tohá, intendente de la región del Bío Bío, manifestaba en La Radio su desconcierto frente a la tragedia.

A la par, los auditores comenzaban a realizar los primeros reportes de lo que había ocurrido.

El Puente Llacolén, por su conectividad, junto con el edificio Alto Río, por las ocho personas que murieron debido a su desplome, se convirtieron en emblemas de la tragedia.

“Una parte del Puente Llacol√©n cay√≥. Cay√≥ como una loza y tres o cuatro autom√≥viles se ensartaron contra una parte del puente que qued√≥ bien, qued√≥ parada, se incendiaron pero la gente nos contaba, los Bomberos, que las hab√≠an rescatado”, se√Īala un auditor.

“Seis o siete personas las llevaron al Hospital Regional, pero todos iban bien. Hay gente incluso que lamentaba la p√©rdida de su auto, pero estaban en buenas condiciones”, agrega.

Finamente, cuenta que “el edificio que est√° m√°s inmediato hacia el Puente Llacol√©n, saliendo por Avenida Los Carrera en direcci√≥n al r√≠o B√≠o B√≠o, (…) colaps√≥”.

05:00 horas

En el Hospital Regional se traslada a los pacientes hacia el sector de los estacionamientos producto de los da√Īos estructurales que sufri√≥ el edificio. La directora, Valeria Sawada, que justamente se encontraba hospitalizada, lidera las acciones esa misma noche.

05:01 horas

Una réplica de 6.9 azota la ciudad, causando nerviosismo entre sus habitantes. Por su parte, el intendente Jaime Tohá recibe la información de que no se produciría un tsunami.

“Observ√© a mucha gente subiendo a los lugares m√°s altos de la ciudad. Se√Īalar que la Armada (…) nos ha informado que no hay en un horizonte pr√≥ximo ning√ļn peligro de tsunami”, declara Toh√°.

A la par, el tren de olas sigue azotando con fuerza las costas de Chile, y lo seguiría haciendo al menos hasta las 06:40 de la madrugada.

Se requiere un plan de emergencia. El intendente asegura que la autoridad política está al mando y que mantiene comunicación con la Armada de Chile.

“La autoridad pol√≠tica naturalmente est√° a la cabeza de esta situaci√≥n. Nosotros estamos constituidos en la central de comunicaciones de Carabineros, que tenemos comunicaciones en varios sectores”, se√Īala Toh√°.

05:30 horas

El director de la Seremi de Vivienda y Urbanismo del Bío Bío, Jaime Arévalo, advierte sobre saqueos en la ciudad.

“Yo creo que el tema de la solidaridad entre todos los ciudadanos de la regi√≥n es un tema s√ļper importante, o sea aqu√≠, los temas de saqueo, por ejemplo, yo creo que (…) van a estar presentes. Mucha gente no va a querer abandonar sus viviendas (…) aunque est√©n en condiciones muy precarias justamente por evitar aquello”.

06:05 horas

El agua arrasa nuevamente la costa. Como las comunicaciones eran imposibles, por la ma√Īana la √ļnica preocupaci√≥n de la comunidad era saber de sus familiares. Hasta La Radio llegaban personas de diferentes lugares para avisar que se encontraban bien o para pedir informaci√≥n sobre alg√ļn familiar.

07:00 horas

En Talcahuano, al salir el sol, algunas personas comienzan a retornar desde los cerros. Caminan entre lagrimas y sollozos de vuelta a sus casas a√ļn inundadas, para encontrarse con peces y escombros en sus patios. Otras no volver√≠an a bajar hasta d√≠as despu√©s de la cat√°strofe.

08:30 horas

Durante la ma√Īana, el ministro del Interior, Edmundo P√©rez Yoma, entrega el primer recuento nacional de v√≠ctimas fatales, insistiendo adem√°s en que no hay tsunami.

09:00 horas

Las explosiones de la Facultad de Química de la Universidad de Concepción se siguen oyendo a varios cientos de metros a la redonda. El edificio permanece por horas en llamas debido a las diversas sustancias que se queman dentro.

09:20 horas

Desde Talcahuano, un auditor contradice las palabras oficiales respecto a que no hay tsunami.

“A las 06:20 horas yo estoy en el cerro, en la planta B√≠o B√≠o, y se siente un estruendo como que t√ļ vivieras al lado del ferrocarril. (…) Una vez que aclar√≥, miramos hacia la bah√≠a. Hay containers flotando y Talcahuano est√° inundado (…) Carabineros no permite bajar a nadie al puerto, al centro”, asegura.

Asimismo, a√Īade que “no se puede salir por Col√≥n ni por Bilbao para Concepci√≥n. Hay que meterse por Higueras, a la orilla del Hospital, San Mart√≠n y salir a la Autopista”.

“Por Col√≥n no se puede porque el mar se sali√≥. En Bilbao hay agua de mar. Por eso est√°n inundadas las calles, no es alcantarillado ni agua dulce. Es agua de mar”, sostiene.

En la misma l√≠nea, explica que “arriba del muelle en Talcahuano, (…) las lanchas, que estaban flotando, estaban arriba. Eso es lo que dijo un camionero que lleg√≥ arriba todo mojado, porque dice que realmente los autos ah√≠ en Bilbao est√°n a 30 cent√≠metros todos mojados y con algas marinas y peces”.

El alcalde de Talcahuano, Gastón Saavedra, corrobora la inundación de las viviendas.

“No es normal la situaci√≥n. Lo que ocurre es que producto de la fuerza del terremoto, bueno, se ten√≠a que producir este efecto y esperamos ahora con la baja de la marea vaya retornando lentamente”, aduce.

09:40 horas

Valeria Olivarí da el primer relato de lo que sucede en Dichato.

“Nosotros tenemos (…) familiares que est√°n en el balneario de Dichato, de la provincia de Concepci√≥n, y ellos, la verdad que cuando se produjo el terremoto, hubo un recogimiento de 20 metros aproximadamente del mar, lo que provoc√≥ el susto de todos y comenzaron a salir”, explica.

Agrega que “el mar, despu√©s que recogi√≥, arras√≥ con olas y llegaron a algunas casas. La gente se fue y ahora est√°n todas las familias en un cerro (…) no ha llegado Carabineros, no est√° Bomberos, no tienen ning√ļn auxilio y est√°n todos arriba, temerosos de poder regresar abajo porque no saben qu√© es lo que ocurre en el balneario”.

Mediodía en adelante

Dentro del Hospital Regional, desde el movimiento tel√ļrico, llevan seis horas de intenso e ininterrumpido trabajo. La demanda es creciente y la capacidad de asistirla es escasa.

En aquel contexto, a través de La Radio, el jefe de la Unidad de Emergencia del hospital, Luis Gatica, solicita a todo el personal del recinto llegar a sus puestos de trabajo por la alta urgencia de asistencia.

Mientras tanto, en Talcahuano la Base Naval y Asmar no existen, al igual que el centro del puerto.

Son calles de una ciudad completamente desolada, con escombros de edificios antiguos y locales comerciales, y lo m√°s sorprendente, con embarcaciones atravesadas en las principales avenidas, y autos montados unos sobre otros.

En las calles Colón y Blanco Encalada hay barcos y containers, y sus edificios están destruidos. Mientras que el histórico Liceo A-21 tiene lanchas en su interior.

Poblaciones enteras, como Santa Marta, Salinas, Santa Clara y San Marcos, están totalmente inundadas. Los mismos lugares que estarían sin agua y luz por semanas o meses.

En el ingreso de la Galería Tomás Olivieri en Concepción, Radio Bío Bío instala una farmacia de emergencia que funcionaría durante una semana con ayuda de voluntarios, donde se entregan medicamentos gratuitos que la propia comunidad abastece.

A√ļn no existe informaci√≥n sobre el resto de las localidades costeras. La ausencia de se√Īales de celular, l√≠neas de tel√©fono e Internet dejan a la radiofrecuencia como el √ļnico medio viable para establecer comunicaci√≥n.

19:00 horas

El gobernador de la provincia de Concepción, Eric Aedo, anuncia que los militares saldrán a la calle durante la noche para resguardar el orden, pero desde el Gobierno central se anula la medida.

Será la primera noche sin toque de queda y sin presencia policial. Será la primera noche de temor de la población.

Mientras tanto, en las poblaciones los vecinos se comienzan a organizar para vigilar sus hogares. Se coordinan turnos y se encienden fogatas, acto que se replicaría cada noche durante las siguientes semanas.

20:00 horas

Tres médicos del Sanatorio Alemán llegan desesperados a las instalaciones de Radio Bío Bío para conseguir petróleo que les permita continuar con los generadores que abastecen de energía a los equipos que dan soporte a dos bebés en incubadoras y 21 pacientes de la Unidad de Cuidados Intensivos.

Alertan que les queda autonomía de una hora y media, y ni la Onemi, Intendencia, Carabineros, ni militares, habían podido responder a sus requerimientos. Así que recurrían a la comunidad, a los ciudadanos comunes y corrientes, auditores de La Radio, quienes responden al llamado y proporcionan el combustible.

Días consecutivos

En los siguientes días se declara Estado de Excepción Constitucional de Catástrofe en algunas regiones. Los militares resguardan las calles junto a policías, en razón de los saqueos que atormentan a las personas.

La magnitud del terremoto se comienza a conocer a nivel nacional e internacional a medida que avanzan los d√≠as. La ayuda de diversos pa√≠ses empieza a llegar. Se realiza un evento llamado “Chile ayuda a Chile” con el fin de recaudar fondos y aportar en la reconstrucci√≥n.

Tras dos meses la zona cero va retomando la normalidad, sin embargo, las familias de los 525 muertos y los 23 desaparecidos difícilmente borrarán de su memoria aquel 27 de febrero, el día del amanecer más largo de sus vidas.

Tendencias Ahora