Las acciones de Alphabet, la matriz de Google, se hundieron casi un 10% este miércoles. El motivo fue una confesión incómoda en plena presentación de resultados: las búsquedas hechas con inteligencia artificial le dejan mucho menos dinero que las de siempre. ¿Las recuerdan todavía? Esas de los anuncios al lado de los enlaces.
Así lo informa The Register, un medio especializado en tecnología. Según el sitio, Alphabet presentó sus resultados del tercer trimestre y, junto con ellos, un dato que en otras circunstancias sería motivo de celebración: el crecimiento de las consultas en el buscador es el más alto de los últimos cinco años. Parte de ese empuje viene de "AI Mode", el sistema de búsqueda de Google basado en un modelo de lenguaje, es decir, un programa de IA entrenado con enormes cantidades de texto para conversar y responder preguntas.
Más búsquedas, menos ganancia
El problema es que más búsquedas no siempre significan más dinero. Los ingresos por búsqueda subieron un 12% frente al mismo período del año anterior y llegaron a 63.250 millones de dólares. Parece bastante, pero es menos que el 14,5% de crecimiento que Google había registrado en el tercer trimestre de 2025.
Philipp Schindler, director comercial de la empresa, atribuyó la desaceleración a la "menor monetización" que ven en AI Mode. En otras palabras, la gente usa la herramienta, pero Google todavía no sabe sacarle tanto provecho como a la búsqueda tradicional.
Schindler defendió el negocio ante los inversionistas. Dijo que muchas de esas consultas están en la parte alta del "embudo", la etapa en que alguien recién está explorando qué comprar, y que eso permite captar nuevas intenciones comerciales de alto valor. Agregó que la mayoría de las consultas en AI Mode son adicionales, lo que abre más oportunidades de ganar dinero con el tiempo.
Google, de hecho, ya empezó a moverse. Según The Register, la compañía activó este miércoles anuncios junto a las búsquedas de AI Mode en todo el mundo, después de probarlos solo en Estados Unidos. Es la apuesta más directa para cerrar la brecha con el negocio clásico, que por sí solo aportó algo menos de la mitad de los 125.800 millones de dólares que Alphabet ingresó en el trimestre.
Una cuenta de infraestructura que no baja
Pero la inquietud de los mercados tiene una razón concreta. En el trimestre, Google gastó 51.400 millones de dólares en infraestructura, cerca de dos tercios en servidores y equipos de red, y el resto en construir centros de datos, las grandes bodegas llenas de computadores donde corren estos sistemas.
Ese ritmo parece haber pesado en las utilidades. Alphabet reportó una ganancia neta de 26.170 millones de dólares en el trimestre, frente a los 35.000 millones del mismo período del año pasado, cuando los ingresos de Google fueron de 102.350 millones. O sea, entró más plata que hace un año, pero les quedó bastante menos en el bolsillo.
La nube, el negocio de arrendar capacidad de computación a otras empresas, es el segundo motor, con 24.750 millones de dólares. Pero también tiene complicaciones, ya que Google no tiene capacidad suficiente para atender a todos sus clientes. Por eso empezó a traspasar parte de esas cargas de trabajo a terceros, algo que, advirtió la empresa, afectará sus márgenes futuros. Es el equivalente a tener una cocina gigante recién construida y, aun así, tener que encargar parte de los platos a otro restaurante porque no das abasto.
Thomas Kurian, director ejecutivo de Google Cloud, dijo que más de 100 empresas usan los TPU de Google, sus chips diseñados para IA. Según él, todo el inventario de esos sistemas ya está asociado a contratos comprometidos, lo que le da a la compañía algo de ingresos asegurados para cubrir parte del gasto. Google espera registrar ingresos por vender esos chips a terceros en los próximos trimestres.
Pese a todo el director ejecutivo, Sundar Pichai, se mostró optimista. Destacó que la aplicación Gemini alcanzó mil millones de usuarios más rápido que cualquier otro producto de la empresa. Contó que Google avanza con herramientas de IA "agénticas", capaces de ejecutar tareas por cuenta del usuario, pero que partirá por clientes empresariales, porque ahí "la vara de seguridad, protección y gobernanza es extremadamente alta". Después, dijo, esas funciones llegarán a la búsqueda y a Gemini.
Lo que Pichai no precisó, según The Register, es cuándo llegará esa IA agéntica a la búsqueda ni si evitará los problemas de monetización que ya mostró AI Mode.
Un dato aparte: pese a las dudas, Google mantuvo su proyección de inversión de entre 195.000 y 205.000 millones de dólares para este año y anticipó que en 2027 gastará "significativamente" más.
Es decir, la cuenta seguirá subiendo mientras se espera que la IA aprenda cómo pagarla.
¿Cómo hicimos esta nota?
Esta nota fue redactada con la inteligencia artificial de Claude (Anthropic), lo cual ya es bastante irónico. El periodista investigó preliminarmente, seleccionó las fuentes y las entregó a Claude para su redacción usando como referencia el estilo de escritura del autor. Luego el periodista revisó la nota, realizó ediciones y verificó sus fuentes.