«¡Oh, nueva generación ascendente! Ustedes son el futuro. Nosotros fundamos la República, ustedes son quienes la elevarán».

Mustafa Kemal Atatürk

El 29 de octubre de 1923 es la fecha en que la lucha del pueblo turco por la independencia y la soberanía se vio coronada con la proclamación de la República, marcando el comienzo de una nueva etapa en la historia de Türkiye.

La República, proclamada por la Gran Asamblea Nacional de Türkiye, no representó únicamente un cambio en la forma de gobierno, sino una profunda transformación basada en la soberanía de nuestro pueblo y en los objetivos de modernización y progreso. Con la proclamación de la República de Türkiye, el pueblo turco manifestó su voluntad de decidir su propio futuro y dio paso a una nueva era en el camino hacia la civilización contemporánea.

El primer siglo de la República fue un período en el que una arraigada tradición estatal se encontró con las exigencias del mundo moderno y se llevaron a cabo importantes reformas en los ámbitos político, social y económico. Las reformas emprendidas bajo el liderazgo de Mustafa Kemal Atatürk, Comandante en Jefe de la Guerra de Independencia y fundador de la República, sentaron las bases de la modernización en todos los ámbitos de la sociedad, desde la educación y el derecho hasta la ciencia y la cultura.

El reconocimiento, en 1934, del derecho de las mujeres turcas a votar y ser elegidas, tras el establecimiento de la joven República, constituyó uno de los logros más importantes de su concepción de igualdad y progreso, adelantada a su tiempo.

Los logros alcanzados durante el primer siglo de la República también sentaron las bases para el fortalecimiento de la posición de Türkiye en el ámbito internacional. La visión de política exterior forjada conforme al principio «paz en el país, paz en el mundo» de Atatürk, se ha sustentado en el desarrollo de relaciones basadas en la paz, el respeto mutuo y la cooperación internacional.

A lo largo del último siglo, Türkiye ha profundizado sus relaciones diplomáticas, ha asumido un papel activo y mediador en asuntos regionales y globales y ha consolidado su posición como miembro respetado de la comunidad internacional. En el segundo siglo de la República de Türkiye, este sólido legado sigue constituyendo la base de nuestro objetivo de contribuir a la paz, la estabilidad y la prosperidad.

Al celebrar este año el Dia Nacional de la República de Türkiye en Chile, nos complace asimismo conmemorar el centenario del establecimiento de relaciones diplomáticas entre ambos países. Chile fue el primer país latinoamericano en reconocer a la República de Türkiye, en 1926, apenas tres años después de su proclamación. El Tratado de Amistad, suscrito en Roma el 30 de enero de 1926, durante los mandatos del primer Presidente de la República de Türkiye, Mustafa Kemal Atatürk y del Presidente de Chile, Carlos Ibáñez del Campo, sentó las bases de las relaciones diplomáticas entre ambos países.

El compromiso de una «amistad sincera y perpetua», recogido en el artículo primero del Tratado, ha constituido la esencia de las relaciones entre Türkiye y Chile durante el siglo transcurrido. En efecto, este vínculo histórico establecido en los primeros años de la República no quedó únicamente plasmado en el texto del Tratado, sino que, a lo largo del último siglo y pese a la distancia geográfica, se ha transformado en una amistad duradera basada en el respeto mutuo, la confianza y los valores compartidos.

El primer siglo de las relaciones entre Türkiye y Chile ha estado marcado por importantes logros que abarcan desde los contactos políticos y diplomáticos hasta la cooperación económica, cultural y científica. Las visitas recíprocas de alto nivel, los vínculos interparlamentarios, la cooperación económica, los contactos entre personas y el primer y único Tratado de Libre Comercio que hemos suscrito en América Latina han contribuido al desarrollo de esta asociación. Asimismo, la preservación recíproca de la memoria de Mustafa Kemal Atatürk y Bernardo O’Higgins, figuras emblemáticas de las luchas por la independencia de nuestros países, constituye una significativa expresión del respeto histórico y la cercanía entre nuestros pueblos.

A medida que avanzamos en el segundo siglo de la República, también iniciamos el segundo siglo de nuestras relaciones con Chile. El siglo que dejamos atrás ha sido un período en el que nuestra amistad y confianza mutua se han desarrollado sobre bases sólidas. El segundo siglo que tenemos por delante será una etapa en la que nuestra cooperación se profundizará aún más en ámbitos como el comercio, la inversión, la ciencia, la tecnología, la educación, la cultura y la investigación antártica y en la que esta arraigada amistad se transmitirá a las nuevas generaciones. Con el espíritu de amistad que hemos heredado del pasado, confiamos en que afrontaremos juntos los desafíos comunes que nos depare el futuro y en que los transformaremos en nuevas oportunidades de cooperación.

La República de Türkiye seguirá, también en su segundo siglo, avanzando guiada por la razón y la ciencia, inspirada en los valores fundamentales de su fundación y contribuyendo a la paz y la cooperación internacionales. Tenemos la plena convicción de que las semillas de amistad sembradas hace un siglo entre Türkiye y Chile se convertirán en asociaciones aún más sólidas durante el próximo siglo.

Nos enorgullece dar la bienvenida al segundo siglo de la República de Türkiye y a la nueva centuria de la amistad entre nuestros países con la fortaleza que nos brinda nuestro pasado y la confianza que depositamos en nuestro futuro compartido.