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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Continúan las labores de rescate tras el choque de dos trenes en Toledo, España, que deja 69 muertos y decenas de heridos. Cancillería confirmó que un chileno resultó lesionado, pero está en buenas condiciones. La Guardia Civil recibió 64 denuncias por personas desaparecidas, mientras trabaja en identificar a las víctimas. La investigación apunta a una avería informática y a una orden de reanudar la marcha que el ministro de Transportes calificó de “errónea”.

Continúan en la provincia de Toledo los trabajos para rescatar a las víctimas del accidente entre dos trenes ocurrido ayer en España. El número de fallecidos subió a 69, mientras que hay más de 100 heridos, decenas de ellos hospitalizados.

Según la Cancillería de nuestro país, al menos hay un chileno entre los lesionados, quien se encuentra en buenas condiciones.

Las fuerzas de seguridad han recibido hasta el momento 64 denuncias de familiares de personas desaparecidas, debido a que la mayoría de las víctimas fatales no han sido identificadas.

Los equipos estuvieron activos durante toda la noche apoyados por grandes focos de iluminación y se sigue inspeccionando la zona en busca de viajeros que pudieran permanecer atrapados entre los revoltijos de hierro o en los alrededores de las vías.

Las autoridades fijaron un perímetro de dos kilómetros en torno al lugar del accidente para que pueda trabajar el personal judicial encargado de la investigación.

Esta nueva catástrofe, que volvió a conmocionar a los españoles, reactivó las dudas sobre la seguridad de la red ferroviaria local, que en enero había sufrido un duro golpe cuando el choque de otros dos trenes de alta velocidad en Adamuz, Andalucía, dejó 46 fallecidos.

El accidente: un tren Iryo embestido por uno de Renfe

El accidente ocurrió cuando, según el Ministerio de Transportes, un tren de alta velocidad (AVE) de la compañía estatal Renfe embistió por detrás a otro de la compañía Iryo, cerca de la localidad toledana de Urda, unos 150 kilómetros al sur de Madrid.

El tren de Renfe llevaba 378 pasajeros y había partido de la capital rumbo a Sevilla. El de Iryo había salido unos minutos antes en el mismo trayecto y se encontraba detenido en la vía, con 147 pasajeros. A causa del fortísimo impacto, varios vagones se precipitaron por la ladera de las vías.

“Creo que he vuelto a nacer”

“Me desperté y estaba en el aire”, contó Josimar Medina, un turista peruano de 31 años que viajaba junto a su novia. Iban descansando en el tren de Renfe cuando les sorprendió el impacto.

Fue “un golpe muy fuerte, duró mucho tiempo”, describió Pablo Mejía, de 42 años, a quien su decisión de buscar un asiento más cómodo en otro vagón le salvó la vida. “Creo que he vuelto a nacer”, explicó con heridas en la cara y el jersey manchado de sangre.

Los servicios de emergencia seguían buscando víctimas entre el revoltijo de hierros en el que quedaron convertidas las partes más afectadas por la colisión. “No sabemos si al mover los vagones puede aparecer todavía algún cadáver más”, afirmó en la tarde Emiliano García-Page, presidente de la región de Castilla-La Mancha, donde se produjo el accidente.

“Van a ser horas duras y largas”

En el cercano municipio de Urda, en el centro-sur del país, se habilitó parte de una escuela para que los familiares de los afectados acudieran a preguntar por sus seres queridos. Hasta allí llegaban grupos de personas, algunas entre lágrimas, que eran asistidas por personal de la Cruz Roja.

“Van a ser horas duras y largas”, consideró Carmen García, una psicóloga en este centro. “Tenemos gente que está en shock, que no es consciente de lo que ha pasado, gente enfadada, gente triste, preocupada; el duelo va a ser complicado”, añadió.

La Guardia Civil instaló cuatro puntos en Madrid, Toledo, Córdoba y Sevilla para que los familiares de las víctimas puedan facilitar muestras de ADN para ayudar a identificarlas. Igualmente, se habilitaron puntos de donación de sangre en Castilla-La Mancha y Madrid.

Una “avería informática” y una orden “errónea”

El siniestro se produjo sobre las 08:53 locales (04:53 de Chile), explicó el ministro de Transportes, Óscar Puente. Según los primeros indicios, alrededor de las 08:30 locales se produjo una “avería informática” en un tramo de unos 69 kilómetros. Eso obligó, como está pautado, a la detención de unos seis trenes, incluyendo los dos accidentados, indicó Puente.

Pero al menos uno de ellos, el AVE de Renfe, reanudó minutos después la marcha con normalidad, y sin las precauciones de velocidad previstas, recorriendo unos 25 kilómetros antes de impactar con la parte trasera del Iryo.

“Es el centro de control, a través de sus operarios, el que toma la decisión de reanudar la marcha, en unas circunstancias, desde nuestro punto de vista, inexplicables”, consideró Puente, al calificar de “errónea” esta orden.

A un mes de las elecciones generales anticipadas

El accidente ocurre a un mes de las elecciones generales anticipadas que convocó para el 29 de noviembre el presidente del Gobierno, el socialista Pedro Sánchez, cuyo ejecutivo ya había sido muy criticado por la oposición tras el accidente de Adamuz, el pasado 18 de enero.

“Vamos a llegar hasta el final. Y si ha habido negligencias, se sabrá”, prometió este miércoles Sánchez, desde el lugar del accidente.