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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Kim Kardashian se sometió a una intervención para extirpar irregularidades detectadas en su esófago, tras ser diagnosticada con esofagitis. La empresaria contó en *The Kardashians* que el problema le genera temor por la muerte de su padre, Robert Kardashian, quien falleció de cáncer de esófago en 2003. Antes de la cirugía, los médicos le recomendaron medicamentos y nuevos exámenes. La noticia se suma al hallazgo previo de un pequeño aneurisma cerebral, que, según dijo, fue evaluado con resultados tranquilizadores.

Kim Kardashian enfrenta un nuevo problema de salud que la llevó a someterse a una intervención quirúrgica, luego de que los médicos detectaran irregularidades en su esófago. La empresaria de 46 años confesó que el diagnóstico despertó uno de sus mayores temores, debido a la enfermedad que provocó la muerte de su padre.

La celebridad abordó su situación en el último episodio de The Kardashians, donde reveló que los especialistas le diagnosticaron esofagitis, una inflamación del revestimiento del esófago, consignó Infobae.

“He estado sintiéndome un poco rara últimamente. Mi garganta me está matando hoy”, relató Kardashian, quien decidió consultar a distintos médicos ante las molestias que experimentaba.

“He visto a un par de médicos, y esto ha estado pesando mucho en mi mente últimamente”, reconoció.

El diagnóstico que llevó a Kim Kardashian a una cirugía

Durante una consulta virtual, uno de los especialistas le explicó que sus síntomas podían corresponder a una inflamación del esófago.

“Creo que tienes algo de inflamación en el esófago y creo que tienes esofagitis”, le señaló el médico.

Inicialmente, el profesional recomendó comenzar un tratamiento farmacológico y realizar nuevos exámenes para determinar si necesitaba otro procedimiento.

“Ojalá pueda simplemente tomar medicación y esto desaparezca. Pero simplemente no sé qué va a pasar”, expresó la empresaria.

Sin embargo, el adelanto del próximo capítulo del programa reveló que Kardashian debió someterse a una intervención para extirpar irregularidades que los médicos encontraron en su esófago.

El doloroso recuerdo de su padre

Uno de los aspectos que más afectó emocionalmente a Kardashian fue la relación de su diagnóstico con la muerte de su padre, Robert Kardashian Sr.

El abogado falleció en 2003, a los 59 años, apenas dos meses después de recibir un diagnóstico de cáncer de esófago.

“No se lo he contado a demasiadas personas porque creo que es algo que realmente me toca de cerca”, confesó.

“Simplemente no quiero ir hacia ese lugar, con mi papá habiendo fallecido de cáncer de esófago”, agregó.

Este episodio se suma a otro problema de salud que la empresaria reveló anteriormente: el hallazgo de un pequeño aneurisma cerebral, que los especialistas detectaron durante un examen.

En aquella oportunidad, Kardashian aseguró que los estudios posteriores arrojaron resultados tranquilizadores y destacó la importancia de mantener controles médicos.

¿Qué es la esofagitis y cuáles son sus síntomas?

De acuerdo con ⁠Mayo Clinic, la esofagitis es una inflamación de los tejidos que recubren el esófago, el conducto muscular que transporta los alimentos y líquidos desde la boca hasta el estómago.

Esta afección puede provocar dolor o dificultad para tragar, sensación de ardor en el pecho, acidez estomacal e incluso la sensación de que los alimentos quedan atascados al comer.

Entre sus principales causas destacan el reflujo de ácidos estomacales, las reacciones alérgicas, determinadas infecciones y el consumo de algunos medicamentos que pueden irritar el esófago.

Aunque el tratamiento depende del origen y la gravedad de la inflamación, los especialistas advierten que ignorar sus síntomas puede provocar complicaciones.

Entre ellas figuran la aparición de cicatrices, el estrechamiento del esófago y dificultades para alimentarse. En algunos casos, el daño asociado al reflujo crónico puede favorecer alteraciones como el esófago de Barrett, que aumenta el riesgo de cáncer esofágico.