Desde el entorno de Pedro Sánchez sostienen que el presidente de gobierno español medita la opción de adelantar las elecciones generales, luego que el congreso no aprobara los decretos sobre regular los arriendos de viviendas.
Las votaciones se llevaron a cabo este viernes, con sendos rechazos para las dos indicaciones.
Por lo pronto, según expone El Mundo, Sánchez esperaría ver la reacción “de la calle” antes de tomar la decisión sobre convocar a comicios.
Por ahora los ánimos dentro del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) son bastante malos, y apuntan hacia el conglomerado catalán de Junts, que rompió relación con el gobierno, por el fracaso en los decretos.
“Fuentes socialistas creen que si finalmente se tumban ambos textos sería el momento de convocar para aprovechar el contexto de movilización en las calles a favor del Gobierno”, detallaron.
“Varios dirigentes consultados por este periódico reconocen en privado que por primera vez en meses la protesta ciudadana les ‘beneficia"”, añadieron.
Las medidas apuntaban a temas como congelar el precio de los arriendos de viviendas por tiempos determinados, además de evitar desalojos por al menos dos años.
Desde un inicio, partidos de oposición como PP y VOX habían confirmado que rechazarían las medidas, al igual que el descolgado Junts.
Mientras tanto, conglomerados de izquierda como Podemos y fuerzas regionalistas habían indicado que las normativas “no resolvían el problema”.
De acuerdo al medio español ABC, la fecha en que los comicios se llevarían a cabo sería el próximo 29 de noviembre.
No obstante, como ya se dijo, el Ejecutivo español esperaría a ver si hay una radicalización de las protestas, a raíz de la decisión del parlamento.
Recordar que el caso de la crisis de la vivienda explotó en España hace una semana, con el desalojo de una mujer de 87 años, parapléjica, llamada Maricarmen Abascal, que fue retirada del hogar donde había vivido por 70 años.
Lo anterior decantó en protestas dentro de las principales ciudades en la ‘Península’, acusando desregulación estatal sobre precios y valores de alquileres.
Hasta última hora, Sánchez había intentado negociar con partidos de izquierda sobre los dos decretos, propuestos el pasado lunes, pero esto no había llegado a un acuerdo.