El ciclo de Luis Maldonado Croquevielle (81) al mando del Registro de Propiedad y Comercio del Conservador de Bienes Raíces de Santiago tiene fecha de término. A las 23:59 de este jueves 1 de octubre dejará de ostentar el cargo que, durante 29 años, le permitió acceder a una de las rentas más altas del Estado: cerca de $150 millones mensuales.
El ministro de Justicia, Fernando Rabat, había preparado el momento. Mediante el Decreto Exento N° 2.385, de 24 de julio pasado, declaró el cese de funciones de Maldonado, quien llegó al cargo en diciembre de 1997 y cumplió 75 años en febrero de 2020. El acto administrativo establece que su salida se produce por aplicación del nuevo artículo 495 bis del Código Orgánico de Tribunales y del artículo segundo transitorio de la Ley N° 21.772, que reformó el sistema notarial y registral.
La resolución, según se expresa, no constituye una jubilación voluntaria ni una sanción disciplinaria. Es la ejecución de un límite legal que apunta a que los auxiliares de la administración de justicia —notarios, conservadores y archiveros— no pueden mantenerse en sus cargos después de cumplir 75 años.
Maldonado pertenecía al grupo de titulares del sistema, conocidos en el círculo registral como “Los Inmortales”, ya que había quedado fuera esa restricción por haber sido nombrado antes de mayo de 1995 o estar cubierto por el régimen transitorio, como pasó con Maldonado. Esa excepción terminó y el plazo de seis meses que otorgó la ley termina este viernes 2 de octubre.
La salida de una figura de luces y sombras
La salida de Maldonado es particularmente simbólica. No sólo por tratarse de uno de los conservadores más longevos y poderosos del país, sino porque el Conservador de Santiago ha sido durante décadas el principal reflejo de un sistema cerrado, de alta rentabilidad y escasa transparencia.
El abogado estuvo 29 años al frente del Registro de Propiedad y Comercio, uno de los tres grandes oficios que integran el Conservador de Bienes Raíces de Santiago, que es único en el país. En ese período acumuló poder económico, influencia institucional y una extensa red de relaciones en el mundo judicial, político y notarial, como se ha escrito en decenas de artículos periodísticos.
Maldonado es hijo del ex presidente de la Corte Suprema, Luis Maldonado Boggiano; hermano de la exfiscal judicial de la Corte Suprema, Mónica Maldonado Croquevielle; padre del notario de La Cisterna, Luis Maldonado Concha; y primo del notario de Santa Cruz, Jorge Tampe Maldonado.
Su herencia dentro del Conservador es dejar contratada a su esposa, nuera, su hija y varios otros familiares y amigos con sueldos muy rentables. De hecho, en los últimos meses contrató a su nieto arquitecto, Agustín Palacios Maldonado, a trabajar en el área de planos y que extrañamente cuando se preguntó se indicó que por estas semanas está con permiso sin goce de sueldo.
Pero los cuestionamientos no se agotaron en esos vínculos de origen. Investigaciones periodísticas revelaron que, en la estructura interna del Conservador de Santiago, trabajaban familiares y personas vinculadas a su círculo cercano. Entre ellas, hijos, sobrinos, una nuera, una expareja de una hija, un ahijado y cercanos de amistades personales.
En 2022, reportajes identificaron al menos 15 familiares o amigos relacionados con Maldonado contratados en el organismo. La situación alimentó una crítica persistente: que los oficios registrales, pese a cumplir funciones públicas y actuar como ministros de fe, operaban con estándares de transparencia muy inferiores a los exigibles al resto del aparato estatal.
La Unidad de Investigación de Radio Bío Bío también documentó en 2023 que la plantilla del Conservador de Santiago reunía hijos, hijas, sobrinos, cuñados y otros parientes de integrantes del Poder Judicial, parlamentarios y notarios. Un sistema de relaciones que, para especialistas consultados entonces, contribuía a blindar los cargos más codiciados del mundo auxiliar de la justicia.
La última ofensiva judicial
Maldonado intentó impedir su salida por distintas vías. Presentó un amparo económico, que fue declarado inadmisible, y luego recurrió a la justicia civil mediante una acción de no discriminación arbitraria, invocando la Ley Zamudio.
Su defensa sostuvo que el límite etario constituía una discriminación por edad. La estrategia llegó al Tribunal Constitucional, donde obtuvo la suspensión de la causa civil pendiente. Sin embargo, esa resolución no suspendió el efecto de la Ley 21.772 ni el decreto de cese firmado por Justicia.
A horas de la entrada en vigencia de la causal, la ofensiva judicial no alteraba el escenario: Maldonado debe cesar en el cargo este viernes.
El camino que viene
La salida de Maldonado no puede significar una paralización del Registro de Propiedad y Comercio de Santiago. Mientras se provee la vacante definitiva, el conservador del Registro de Hipotecas y Gravámenes, Carlos Miranda, tendrá que conducir por ahora el destino de dicho registro, en medio de la tensión por los “viudos” de Maldonado, que han hecho lo imposible para que llegue alguien de su gente, es decir, una persona cercana al ahora exconservador, para poder continuar en sus puestos de trabajo.
Después vendrá el cambio de fondo ya que el cargo deberá ser concursado bajo el nuevo modelo. La Ley 21.772 eliminó el antiguo sistema de ternas confeccionadas por las Cortes de Apelaciones y trasladó el proceso técnico al Sistema de Alta Dirección Pública.
El Servicio Civil deberá convocar el concurso de acuerdo con el perfil que defina el Ministerio de Justicia. Los postulantes tendrán que rendir evaluaciones de conocimientos y de habilidades, tras lo cual el proceso avanzará hacia la designación final.
La reforma, además, incorpora prohibiciones por vínculos familiares en los procesos de selección, refuerza la fiscalización de fiscales judiciales, habilita al Sernac para supervisar la calidad del servicio y establece obligaciones de digitalización, publicidad de información y transparencia tarifaria.