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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La Federación de Tenis de Chile vive una tensa disputa, con el presidente impugnado, Milovan Kegevic, y su equipo acusados de tomar la sede de la organización. Kegevic se niega a dejar el cargo, afirmando que solo lo hará si los tribunales así lo determinan, ya que su directiva fue elegida legalmente. Su abogado estima que el proceso judicial podría durar hasta dos años y medio, prolongando la incertidumbre en el organismo.

La Federación de Tenis de Chile se convirtió en escenario de una tensa disputa institucional, que sumó un nuevo capítulo en las últimas horas, con Milovan Kegevic otra vez en la palestra.

Todo luego que la organización emitiera un comunicado en sus redes sociales acusando qu Kegevic, presidente impugnado, y su equipo de trabajo, tenían tomada la sede de la Federación.

El mensaje, sin embargo, fue eliminado al correr de los minutos, profundizando el misterio sobre la situación interna del organismo.

Disputa legal que podría extenderse por años: “No nos moveremos hasta que lo diga tribunales”

El presidente cuestionado fue categórico al defender su posición. “Nosotros nos vamos cuando haya una sentencia que diga que nosotros ya no podemos seguir”, afirmó Kegevic a Bío Bío Deportes, remarcando que su directiva fue debidamente electa el 6 de junio.

El dirigente dejó en claro su determinación de no abandonar el cargo hasta que exista un pronunciamiento judicial definitivo: “No nos vamos a mover hasta que los tribunales lo dispongan y lo mandaten, y en eso vamos a ser bastante rigurosos”.

La estrategia de Kegevic es clara: permanecer en funciones hasta que la justicia resuelva la impugnación de su elección.

Según explicó Javier Gómez, abogado de Kegevic, los plazos judiciales para obtener una sentencia definitiva por este caso podrían extenderse entre dos y dos años y medio.

Esto significa que la Federación de Tenis de Chile podría enfrentar una prolongada incertidumbre institucional, con ambas partes atrincheradas en sus posiciones mientras los tribunales dirimen quién ostenta legítimamente la presidencia del organismo.

Hay que consignar que IND ordenó una administración externa, liderada por el COCH.