“¡Por favor, no me tiren así! ¡Suéltenme!”. Con ese grito, que quedó registrado en un video que se volvió viral, una turista, al borde de una plataforma elevada sobre un cañón en Rusia, suplicaba que no la lanzaran al vacío. Segundos después, los instructores que la rodeaban le golpearon la parte de atrás de las rodillas para doblarle las piernas y arrojarla igual.
El episodio ocurrió en el complejo de aventura Noh’o, ubicado sobre el río Sulak, en la república rusa de Daguestán.
Según consigna Infobae, el hecho fue difundido inicialmente por el New York Post a partir de imágenes obtenidas por el medio local East 2 West, quien describe un descenso forzado de 79 metros de altura.
Turista no quería saltar en cañón en Rusia
La actividad en cuestión es un salto tipo péndulo, en el que la persona cae sujeta por un arnés y una cuerda hasta quedar colgando sobre el cañón (valle muy profundo en la tierra, rodeado de paredes de roca).
El video muestra a la mujer llorando, intentando alejarse del borde y pidiendo ayuda a su marido, identificado como Yegor, quien estuvo presente durante toda la escena y fue quien filmó el momento sin intervenir.
Las imágenes, citadas también por el tabloide británico The Sun, muestran que la turista se negó repetidamente a sentarse en el borde por voluntad propia y cada vez que intentaba retroceder, el personal del centro la sujetaba y la devolvía a la posición de salto.
“Por favor… ¡No! ¡Se los ruego!“, le dijo al personal y también a su marido, según las grabaciones.
Sin embargo, los instructores, lejos de detenerse, le pidieron que se calmara y que no “se moviera bruscamente”.
Personal le golpeó las rodillas a la turista para lanzarla
Al no lograr que cediera por su cuenta, los empleados le golpearon la parte posterior de las rodillas para que sus piernas flaquearan.
Ese fue el momento que aprovecharon para sujetarla y lanzarla sobre el cañón. Un testigo citado por East 2 West describió la escena con dureza: “Su marido filmó cómo sometían a su esposa a esta pesadilla, y se rió“.
La mujer completó la caída con vida y sin lesiones graves reportadas. Pero al volver a la plataforma, cuando el personal le preguntó si quería repetir la experiencia, respondió furiosa: “¡Dije que no! Tengo miedo“.
No fue un caso aislado
El hecho documentado en video no sería el único registrado en ese centro turístico. Según consignó el portal New York Post, una visitante de Moscú identificada como Anastasia, de 41 años, contó al Daily Mail que el personal también la obligó a saltar en contra de su voluntad y que, tras la caída, le diagnosticaron una contusión medular (un golpe en la zona de la columna que puede afectar los nervios sin llegar a fracturarla).
Otra turista, llamada Sonya, sufrió un esguincecuando una cuerda se le enrolló en la pierna durante la caída. Ella aseguró que los instructores no le dieron las indicaciones correctas antes del salto y que luego le atribuyeron el error a ella.
Al respecto, el Comité de Investigación de Rusia abrió una pesquisa formal sobre lo ocurrido, que incluye tanto el caso documentado en video como los testimonios de Anastasia y Sonya.
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