Internacional
Martes 31 diciembre de 2019 | Publicado a las 10:31 · Actualizado a las 11:07
Trump apunta a Ir√°n y exige que Irak proteja la embajada de EEUU en Bagdad
Por Alberto Gonz√°lez
La información es de Agence France-Presse
visitas

El presidente Donald Trump afirmó este martes que espera que Irak utilice sus fuerzas para proteger la embajada estadounidense en Bagdad, tomada por asalto por una multitud. Además, responsabilizó del ataque a Irán.

“Esperamos que Irak use sus fuerzas para proteger la embajada. Ya han sido informados!”, escribi√≥ Trump en Twitter, acusando a Ir√°n de estar detr√°s de la iniciativa.

Trump tambi√©n acus√≥ a Ir√°n de “orquestar” el asalto contra la legaci√≥n estadounidense en la capital iraqu√≠. “Ser√°n considerados completamente responsables”, agreg√≥.

El mandatario defendió la decisión de su gobierno de proceder a los bombardeos en represalias por la muerte, el viernes, de un contratista estadounidense en un ataque no reivindicado pero atribuido por Washington a las brigadas del Hezbolá.

Este grupo armado iraquí es miembro del Hachd al-Chaabi, una coalición de paramilitares dominada por fracciones proiraníes e integrada a las fuerzas regulares.

“Ir√°n mat√≥ a un contratista estadounidense y provoc√≥ numerosos heridos. Hemos respondido con fuerza y siempre lo haremos”, escribi√≥ Trump.

Paramilitares atacaron la embajada

Recordemos que miles de simpatizantes de los paramilitares iraquíes pro-Irán entraron por la fuerza este martes en la embajada de Estados Unidos en Bagdad, en protesta por los bombardeos estadounidenses en Irak que mataron el domingo a una veintena de combatientes.

En los bombardeos murieron 25 combatientes de las brigadas de Hezbolá, un grupo armado chiita iraquí miembro de las Fuerzas de Movilización Popular, coalición de paramilitares dominada por facciones pro-Irán integradas en el ejército iraquí.

Los miles de manifestantes y partidarios de las Fuerzas de Movilizaci√≥n Popular, que participaban en el cortejo f√ļnebre de los combatientes abatidos, lograron atravesar los puestos de control de la Zona Verde de Bagdad, en medio de fuertes medidas de seguridad, donde se encuentran la embajada e instituciones iraqu√≠es, constataron periodistas de la AFP.

A continuación, organizaron una sentada frente a la legación diplomática y realizaron una oración en memoria de los combatientes, tras lo cual cruzaron la primera barrera del gigantesco complejo, altamente vigilado.

Fue entonces cuando las fuerzas estadounidenses lanzaron granadas lacrimógenas y aturdidoras desde el interior del edificio.

Dos horas despu√©s de que empezara el asalto, el primer ministro iraqu√≠, el dimisionario Adel Abdel Mahdi, inst√≥ a los manifestantes a alejarse del recinto y advirti√≥ que “las fuerzas iraqu√≠es prohibir√°n rigurosamente cualquier ataque a una representaci√≥n diplom√°tica”.

Antes de atacar la embajada, los manifestantes quemaron instalaciones de seguridad dentro del recinto, arrancaron cámaras de vigilancia, tiraron piedras contra las torretas de los guardias y cubrieron los cristales blindados de banderas de las Fuerzas de Movilización Popular y de las brigadas de Hezbolá.

Algunos manifestantes realizaron pintadas en las paredes, con lemas como “No a Estados Unidos” o “Cerrado por orden de las brigadas de resistencia”.

En las protestas participaron algunos de los m√°ximos dirigentes de las Fuerzas de Movilizaci√≥n Popular, que anta√Īo sol√≠an colaborar con los oficiales estadounidenses, constataron periodistas de la AFP.

Crece el sentimiento antiestadounidense

Estados Unidos llevó a cabo los bombardeos en respuesta a la muerte, el viernes, de un contratista estadounidense en el undécimo ataque con cohetes en dos meses contra instalaciones estadounidenses en Irak. Aunque el ataque no fue reivindicado, Washington lo imputó a las brigadas de Hezbolá.

El bombardeo de Washington atizó el sentimiento antiestadounidense entre los simpatizantes pro-Irán en Irak, un país sacudido desde el 1 de octubre por una revuelta popular contra el gobierno iraquí, acusado de corrupto e incompetente, y contra Irán, cada vez más influyente en el país.

Las fuerzas estadounidenses, que invadieron Irak en 2003 y derrocaron al dictador Sadam Husein, se retiraron del país en 2011.

Sin embargo, en 2014 regresaron a Irak en el marco de la coalición internacional contra el grupo yihadista Estado Islámico (EI). En la actualidad, hay 5.200 soldados estadounidenses en Irak.

En los tres a√Īos de guerra contra el grupo EI, los estadounidenses combatieron junto a los milicianos de las Fuerzas de Movilizaci√≥n Popular.

Pero, ahora, fuentes norteamericanas aseguran que las Fuerzas de Movilizaci√≥n Popular -que cuentan con unidades nacidas para luchar contra la ocupaci√≥n estadounidense- suponen una amenaza para Estados Unidos a√ļn m√°s importante que el grupo EI.

¬ŅCampo de batalla?

Bagdad anunci√≥ que convocar√≠a al embajador estadounidense -en la actualidad, fuera del pa√≠s, seg√ļn una fuente diplom√°tica-, y Washington acus√≥ a Irak de no haber sabido “proteger” a sus soldados y diplom√°ticos, presentes en el pa√≠s “a invitaci√≥n [suya]”.

Por su parte, el ejecutivo iraqu√≠ replic√≥ que “las fuerzas estadounidenses actuaron en funci√≥n de sus prioridades pol√≠ticas y no de las de los iraqu√≠es”.

Con todo, el primer ministro iraqu√≠ admiti√≥ que el Pent√°gono le hab√≠a advertido de los ataques antes de que se produjeran y que el gobierno “intent√≥ avisar a los comandantes”, al parecer, en vano.

Ahora, Bagdad teme que sus dos aliados (y enemigos acérrimos entre sí), Estados Unidos e Irán, utilicen Irak como campo de batalla.

En el extranjero, Teher√°n y su aliado liban√©s, Hezbol√°, dijeron que los bombardeos de Estados Unidos supon√≠an un “apoyo al terrorismo”.

Mientras, los aliados de Washington en el Golfo denunciaron los ataques contra bases estadounidenses en Irak y se√Īalaron que Ir√°n y las facciones que colaboran con √©l son una “fuerza de desestabilizaci√≥n” contra la que cualquier pa√≠s “tiene derecho a defenderse”.

Tendencias Ahora