Este fin de semana, tras su tumultuoso quiebre con Yamila Reyna, Américo retornó a los escenarios en medio de la Fiesta de la Vendimia de Palmilla, donde dedicó nada menos que 10 minutos para referirse a la polémica.
En medio de vítores del público de “¡Sí se puede!”, donde le entregaban todo su apoyo tras la denuncia de violencia intrafamiliar en su contra interpuesta por la comediante, el artista afirmó: “Soy muy malo para hablar y sé que se espera que pueda decir algo”.
“Han sido días muy difíciles, muy duros para mí y para otros también, y la verdad es que me ha tocado ver con mucho dolor, con decepción, con paciencia, y escuchar, un montón de cosas. Puedo estar de acuerdo o no, pero si lo he hecho con mucho dolor”, aseguró.
Tras cartón, le pidió a los medios apostados ahí que no insistieran en recoger sus declaraciones, pues estaba enfocado en su trabajo en la tarima.
“Para eso nací, estoy seguro, porque a los 7 años, cuando me subí a un escenario, supe que era mi lugar seguro, y espere todos estos días a estar en un lugar seguro y poder decir…”, alcanzó a decir antes de que se le quebrara la voz.
A su vez, pidió a los medios una “tregua y respeto” ante la polémica y su extinta relación con Yamila Reyna, ya que “fue una historia preciosa, de la cual todos fueron testigos, una historia que fue real, que se acabó. Esperaba que no de esta forma, bueno, esperaba que no se acabara, pero así es la vida“, confesó.
Pero no solo eso, pues Américo también aprovechó la instancia para dedicarse el show a sí mismo: “Si me permiten esta noche para poder sacarme un montón de cosas que tengo dentro y no he podido durante días, que así como voy a mostrar lo mejor de mí (…) que me permitan también dedicarme este show a mí mismo, quiero dedicármelo porque en cada canción me voy a expresar todo lo que siento. Pido también respeto por Yamila (Reyna)“, insistió.
El artista también intentó distender el momento bromeando con que “ya no tenía quien le arregle la camisa”, en referencia al intercambio que tuvo con la comediante en Empedrado, horas antes de la agresión. Sin embargo, al contrario de generar risas, provocó pifias, por lo que se defendió: “Dicen que se vale reírse de las cosas y sobre todo de uno mismo, por eso lo hice”, se justificó.