Actualmente, Chile enfrenta una población de 981 mil personas desempleadas según datos del INE, donde de cada cuatro jóvenes, uno está sin empleo.
Si bien las razones pueden ser varias, uno de los argumentos más recurrentes entre quienes buscan su primer empleo a tiempo completo son los requisitos de experiencia que imponen las empresas, limitando las opciones de aquellos que recién salen de la universidad o estudios superiores.
Así lo confirman datos como los de Panel Laboral UNAB, donde tras un análisis con 30 reclutadoras (headhunters) del país reveló que un 26,6% de los especialistas estiman la falta de experiencia laboral como una de las principales barreras para contratar jóvenes.
Como primer lugar, está el bajo crecimiento económico y escasa creación de nuevos puestos de empleo, con un 30,6% de las respuestas, aunque también destacó la menor disposición de los jóvenes a aceptar ciertas condiciones laborales (16,3%) y el desajuste entre la formación académica y las necesidades del mercado (14,3%).
Sin embargo, la economista e investigadora del Instituto UNAB de Políticas Públicas, Sandra Bravo, “la inserción laboral juvenil continúa siendo uno de los principales desafíos del mercado laboral chileno. Según los expertos, el principal reto no radica en las expectativas de los jóvenes, sino en la escasa generación de empleos y en las dificultades para acceder a experiencias laborales tempranas”.
Consejos si te cuesta encontrar trabajo por falta de experiencia
Si bien la creación de menos puestos de empleo es algo que sale de las manos de quien busca empleo, lo que sí se puede hacer es aprovechar aquellos factores que hacen la diferencia y destacan en los procesos de selección.
Así lo recalcaron desde Manpowergroup Chile, donde su gerente de People & Culture, Andrea Gamboa, remarcó que en los casos donde la experiencia laboral es aún escasa, “enfrentar un proceso de selección debe ser aún más estratégico y bien pensado para lograr destacar al momento de buscar trabajo”.
Entre los consejos de expertos compartidos a BBCL, el primero apunta a que “cada vez importan más las habilidades”, por lo que puede ayudar el destacar en un currículum (CV) si es que la persona tuvo liderazgos en proyectos universitarios; voluntariados, trabajos de temporada o cursos de capacitación.
Con ello, es una buena idea estructurar el CV en torno a logros y competencias concretas, “incluso si fueron adquiridos en contextos académicos o en trabajos temporales”.
Siguiendo en esa línea, la experta agrega que “las habilidades blandas -comunicación efectiva, adaptabilidad, trabajo en equipo y capacidad de aprendizaje continuo, entre otras softskills- son altamente estratégicas cuando hay falta de experiencia laboral”, lo que puede ser relevante a la hora de analizar un currículum.
Palabras clave y nuevas tecnologías
La gerente de ManpowerGroup Chile también remarcó que “la tecnología en reclutamiento cambió la forma de postular”, ya que cada vez más empresas usan herramientas de IA (los llamados sistemas ATS u otras tecnologías) que analizan y entregas recomendaciones a las personas encargadas de reclutar y analizar a posibles candidatos.
Y ya que las plataformas analizan la información de forma estandarizada y la comparan con los requisitos del cargo, “si un currículum no está bien estructurado, puede quedar descartado incluso cuando la persona cuente con el perfil adecuado”. Sin embargo, los sistemas ATS suelen priorizar uso de palabras claves asociadas al puesto, y también reconocen una experiencia laboral organizada con fechas y cargos claros.
Por todo ello, se vuelve a recalcar la importancia de un CV “estructurado y ordenado para superar la lectura inicial de un sistema automatizado, y lo suficientemente natural y coherente como para despertar el interés de la persona que lo revisará después”.
Como cuarto punto, Andrea sostiene que “la forma de postular también es parte de la evaluación”, con detalles que pueden hacer la diferencia y más cuando existe poca o nula experiencia laboral.
Son elementos básicos como una redacción cuidada y buena ortografía, pero también otros como una postulación más personalizada, agregando una carta de presentación breve y específica que puede genera una diferencia frente a un CV común y corriente.
Finalmente, la experta recuerda que “la capacitación continua es un factor diferenciador”, por lo que jóvenes dispuestos a certificarse en nuevas competencias y en especial aquellas digitales se ha vuelto “un elemento que los empleadores valoran de forma creciente al momento de seleccionar candidatos. En la actualidad hay cursos o capacitaciones gratuitas, solo es cosa de buscar”.