“El caso de su hija sigue siendo una prioridad para nuestro equipo aquí en Santiago”.
Con esas palabras, el embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, manifestó su apoyo a Regina O’Neal, la madre de Erica Hagan. Su respuesta llegó cinco meses después de que ésta le enviara una misiva para solicitar su apoyo con la investigación de su hija. Y aunque fue un mensaje escueto, significó un gran apoyo para la familia.
Fue precisamente el 26 de marzo cuando Judd escribió:
“Gracias por su carta y, por favor, acepte mis más profundas condolencias por su pérdida. Sus esfuerzos para honrar a Erica a través de su búsqueda de justicia durante estos últimos 11 años son extraordinarios, especialmente considerando la naturaleza horrorosa de su asesinato”.
Explicó, en un hoja, que su prioridad es la seguridad y la protección de los ciudadanos americanos. Por lo mismo, su equipo ha mantenido durante los últimos años una comunicación constante con la fiscalía y la policía chilena. Es así, que sabe que la Oficina Federal de Investigación (FBI) ha trabajado con los funcionarios de la región de O’Higgins, quienes hoy lideran el caso de Erica Hagan.
“El caso de su hija sigue siendo una prioridad para nuestro equipo aquí en Santiago, y me gustaría reiterar nuestro compromiso con usted: continuaremos planteando el caso de Erica en cada oportunidad apropiada en nuestra relación con las autoridades chilenas; continuaremos insistiendo en una resolución concluyente del caso; y continuaremos ofreciendo asistencia a las autoridades chilenas cuando se nos solicite y sea apropiado para avanzar y mejorar su trabajo hacia una resolución”, expresó.
Para finalizar puntualizó que, pese a que nada puede “mitigar la angustia de perder una hija”, para ellos seguía siendo una “prioridad absoluta” el caso de Erica.
Primera carta
La respuesta del embajador llegó a raíz de una carta previa que Regina O’Neal le escribió. Fue un artículo previo de Bío Bío Investiga el que reveló el escrito de la madre. En sus líneas contaba cómo su hija, Erica Hagan, había sido brutalmente asesinada en 2014 al interior del Colegio Bautista de Temuco.
Lo siguiente que manifestó fueron las negligencias. El reloj que se perdió, los cambios de fiscales y la manipulación de pruebas que arruinaron la evidencia.
“El atizador fue manipulado incorrectamente, las pruebas fueron contaminadas y la escena del crimen no se aseguró adecuadamente”, enfatizó.
Lo siguiente que le expuso fue que toda esa información ya había sido trasmitida a Carol Pérez, la entonces embajadora de Estados Unidos en Chile. El punto era intentar volver a reabrir el caso durante 2018. Por entonces, la petición se la hizo Regina directamente al fiscal nacional de la época, Jorge Abbott.
—La ex embajadora Pérez fue informada de manera imprecisa de que el caso había sido cerrado, pero el fiscal nacional Abbott no le mencionó nada sobre la falta de respuesta a mi solicitud formal de reapertura; el fiscal Abbott omitió esa parte de la historia, avalando que el caso permaneciera cerrado.
Adicionalmente le reveló que ella contaba con 14 informes elaborados en conjunto con su equipo legal. Esos documentos describían los errores de la primera y segunda investigación:
—Basándome en la gran cantidad de información coherente y verificable que he recopilado a lo largo de los años, aseguro que cuento con información formal y confiable suficiente para instruir a mi equipo legal a presentar varias querellas criminales contra funcionarios de la PDI y algunos fiscales.
Colaboración ciudadana
Por eso la carta de Brandon Judd era tan importante, porque Regina depositó toda la confianza en él. En gran parte, porque esta es la tercera vez que el caso de Erica Hagan se reabre. Desde el equipo jurídico afirman que de volverse a cerrar, sería la definitiva. Y sin responsables.
Catalina Castillo Parra, abogada de Regina O’Neal, manifestó a Bío Bío Investiga que por parte de la embajada continúan con “el ofrecimiento de ayuda en todas las áreas en que puedan ellos inmiscuirse”.
“La embajada de Estados Unidos nos ha señalado su postura oficial en cuanto a que este caso es de su más alta prioridad”.
Asimismo, explicaron que Regina impulsó una campaña para solicitar información a la ciudadanía del caso de su hija. A través de un video divulgado en redes sociales están pidiendo colaboración, incluso bajo reserva.
“La verdad, tenemos que esta nueva investigación vuelva a ser un fracaso. Ya se van a cumplir dos años desde que la fiscalía de O’Higgins tomó las riendas de esta investigación y hasta la fecha no hemos obtenido ningún resultado efectivo”, declararon.
El reloj
Otro punto que enfatizan es la pérdida del reloj. Según la investigación la pieza está calificada como hurto porque no tuvo consecuencias directas en la investigación por la muerte de Erica. Por parte de la abogada, sí interfirió.
“Entendemos que es la desaparición del reloj constituye una obstrucción reiterada a la investigación. Eso, tanto por todos los antecedentes que se han aportado hasta el momento, pero específicamente por la cantidad de contradicciones de testimonios que existen por los funcionarios cuando se hizo el sumario de la investigación y además por el aporte de información que hizo un testigo que dijo conocer evidencia biológica del reloj que estaría relacionada directamente con el autor del crimen. Si esas aristas no son abordadas por la fiscalía, no estamos haciendo el trabajo completo”.
Un reportaje previo de esta unidad explicó que el momento exacto de cuando descubrieron que el reloj había sido robado fue cuando sacaron del caso al comisario Herbert Viveros y asumió Alexis Díaz Valdivia. Por más que instruyó una búsqueda por el delito de hurto, el reloj jamás apareció.
Cuando el 3º Juzgado Civil de Temuco emitió la sentencia por la denuncia que ingresó el padre de Erica, Willian Hagan por una indemnización por perjuicios, el tribunal estipuló que esa pérdida del reloj significó “un grave detrimento” porque pudo haber indicado la hora de muerte y nuevos signos de violencia.