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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Empresas alemanas como Mercedes Benz y Stihl presionan por aumentar la jornada laboral semanal de 35 a 40 horas manteniendo salarios, argumentando que los altos costos laborales afectan su competitividad frente a China. Sin embargo, sindicatos como IG Metall se oponen, temiendo posibles despidos por mayor producción con los mismos trabajadores. Alemania tiene los costos laborales más altos de la UE y propuestas de jornadas más largas contrastan con la tendencia mundial hacia semanas laborales más cortas.

Alemania volvió a poner sobre la mesa un antiguo debate laboral: aumentar la jornada semanal para recuperar competitividad.

Empresas de sectores como el automotor y metalúrgico están presionando para flexibilizar la tradicional semana de 35 horas, argumentando que los elevados costos laborales están restando competitividad a la industria alemana frente a otros mercados, especialmente China.

Entre las compañías que han planteado públicamente la necesidad de trabajar más horas se encuentran Mercedes Benz y el fabricante de herramientas Stihl.

La propuesta apunta, en algunos casos, a elevar la jornada hasta las 40 horas semanales, pero manteniendo los salarios actuales.

La idea es reducir el costo laboral por unidad producida y aumentar la capacidad de las plantas alemanas sin necesariamente incrementar sus dotaciones.

Compleja situación industrial

La presión empresarial ocurre mientras la principal economía europea enfrenta una compleja situación industrial. Los altos precios de la energía, los costos laborales, la transición hacia los vehículos eléctricos y la creciente competencia de fabricantes chinos han golpeado especialmente al sector manufacturero.

Empresas como Volkswagen han anunciado fuertes planes de reducción de costos y enfrentan una profunda reestructuración de sus operaciones en Alemania.

Sin embargo, los sindicatos se oponen a que una mayor cantidad de horas sea utilizada como respuesta a los problemas de competitividad.

IG Metall, uno de los sindicatos industriales más poderosos del país, sostiene que aumentar la jornada podría incluso poner en riesgo puestos de trabajo, ya que las empresas podrían elevar su producción utilizando la misma cantidad de trabajadores. Además, cuestionan que los problemas de la industria alemana puedan solucionarse simplemente haciendo trabajar más horas a sus empleados.

El debate resulta especialmente llamativo porque Alemania se encuentra, al mismo tiempo, en medio de una discusión global sobre jornadas laborales más cortas y semanas de cuatro días.

Ahora, la crisis de su modelo industrial está llevando a empresas y autoridades a plantear el camino contrario: trabajar más para producir más.

La discusión podría intensificarse en las próximas negociaciones colectivas y convertirse en uno de los principales conflictos entre empresas y trabajadores en la industria alemana.

Costos laborales en Alemania

Los costos laborales en Alemania se sitúan a la cabeza de la Unión Europea (UE) con un precio por hora en el sector industrial de 49,50 euros, lo que supone un 47% más que la media de la UE, situada en los 33,70 euros, y triplicando el coste por hora de Hungría, que alcanza los 15,60 euros.

El costo unitario por trabajador en Alemania se ha incrementado a un ritmo más elevado desde 2023 que en los años anteriores, según una encuesta del centro de estudios IMK, aunque cabe considerar que la productividad de los trabajadores alemanes se sitúa por encima de los asalariados de Europa del Este.

“La mano de obra se ha encarecido demasiado aquí según los estándares internacionales (…). Deberíamos considerar seriamente la posibilidad de volver a la semana laboral de 40 horas”, sostuvo el presidente del consejo de supervisión de Mercedes Benz, Martin Brudermülle, en declaraciones al diario alemán ‘Handelsblatt’, para luego añadir que Alemania había perdido su “ventaja de productividad sobre importantes competidores”.

Las peticiones para retomar la jornada de 40 horas llegan en un momento marcado por el inicio de las negociaciones salariales entre patronal y sindicatos previstas para octubre.

La jornada de 35 horas está establecida para una quinta parte de la fuerza laboral alemana, en concreto, para los sectores del automóvil, la ingeniería y la siderúrgica.

Por otra parte, la media de horas trabajadas por semana en Alemania es de 37,8, de tal manera que los ciudadanos germanos se sitúan a la cabeza de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) que menos tiempo pasan en el trabajo, aunque también está influenciado por la cifra de trabajadores a tiempo parcial.

Desde el año 2018, la producción de la industria alemana han caído alrededor de un 15% y el empleo se ha reducido algo más del 5%, según los datos recopilados por ‘Financial Times’.