Tras casi 30 años dando cátedra de educación financiera y construyendo un imperio a través de ello, el autor estadounidense Robert Kiyosaki, del libro “Padre rico, padre pobre”, enfrenta una millonaria deuda.
Así lo confirmó su exesposa y socia Kim Kiyosaki en un reportaje de Vanity Fair, en lo que parece ser una absoluta contradicción de sus propios consejos.
La empresaria conversó con la revista a propósito de una supuesta deuda de 1.200 millones de dólares que debería su exmarido y explicó que no era tan así.
“Le encanta decir cosas que sorprenden”, dijo. Y es que realmente no debe esa suma, sino que aquella cifra corresponde a la deuda total de un grupo de inversores inmobiliarios que han comprado en conjunto alrededor de 1.500 viviendas.
“Así que, técnicamente, sí, tenemos toda esta deuda”, añade la exesposa del autor originario de Hawái. Sin embargo, lo que debe Kiyosaki de ese monto es mucho menor.
Para explicarlo, la revista hace el siguiente cálculo: “Si sus ingresos son, como él mismo dice, de unos 3 millones de dólares al año, eso implica que su parte podría oscilar entre 30 y 60 millones de dólares“.
Aquella cifra, los 60 millones de dólares, equivale a $55.988.400.000 mil millones de pesos chilenos, la que no deja de ser significativa, pero es mucho menor que el equivalente de 1.200 millones de dólares.
De acuerdo a Kim, su exesposo dijo este otro número con el fin de llamar la atención y así poder explicarlo en mayor detalle, ya que “la deuda de inversión es buena”, concluye.