VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Con la llegada de septiembre y las fiestas patrias en Chile, se celebra la cultura a través de platos típicos como el asado, las sopaipillas y el choripán. Posteriormente, se llevará a cabo Espacio Food & Service, la feria de alimentos más grande del país, donde se resalta la identidad gastronómica chilena y la innovación en la industria alimentaria. La cocina chilena se reinventa manteniendo sus raíces, con productores locales llevando ingredientes como el merkén y la quinoa a nivel internacional. Esta sinergia entre sabor local y sostenibilidad genera valor en el comercio global.

Con la llegada de septiembre, se acercan las esperadas fiestas patrias, fecha en la que, además de celebrar la cultura chilena, esos días se caracterizan por el en el aroma del asado chileno, las sopaipillas, la frescura de unos locos con papas mayo, el indispensable choripan o el vapor que emana de un curanto recién destapado. La cocina chilena es un tejido de memoria, identidad y territorio que llega a la mesa sin pretensiones.

Poco después de dichas celebraciones, cuando el ambiente sigue marcado por la misma identidad gastronómica, se llevará a cabo Espacio Food & Service, la feria profesional de la industria de alimentos más grande del país.

Para Andrés Ilabaca, director comercial del evento, “nuestra identidad es, en realidad, nuestra mayor ventaja competitiva. Además de exportar productos, en Chile exportamos historias y territorios. Desde la feria, vemos cómo la tradición se une con la innovación para crear una industria más sostenible y profesional, capaz de llevar el Chile profundo a los paladares más exigentes del mundo”.

Además de contar con la participación de más de 25 países -al igual que cada año- Espacio Food & Service exhibirá los diversos sabores que conforman la identidad chilena, que pasan desde las tradiciones del mar, campo y cordillera y tienen una gran influencia de comunidades como la mapuche, arrieros, pescadores y más.

Actualmente, la cocina chilena atraviesa un proceso de reinvención sin perder sus raíces. Productores locales han logrado escalar el uso de insumos como el merkén, el cochayuyo, la quinoa y el maqui, llevándolos desde su origen rural hasta las góndolas internacionales y las cartas de la alta gastronomía.

Como explicaron en un comunicado de prensa de Espacio Food & Service, esta sinergia entre sabor local y sostenibilidad es lo que permite generar el valor agregado que exige el comercio global.

En esa misma línea, accorde a un artículo de ProChile, el sector agroalimentario es uno de los más dinámicos de la economía nacional, con un aporte al PIB que ronda el 4,7% y genera alrededor de 368.316 empleos directos.

Espacio Food & Service destaca sabores e innovaciones de la cocina chilena

Los clásicos de la mesa nacional son el resultado de una geografía que ha dado como resultado productos con sellos únicos. El curanto chilote, por ejemplo, se alza como una técnica de ingeniería ancestral que hoy inspira a banqueteros y chefs de exportación.

Por su lado, la tradicional cazuela destaca la calidad de la ganadería y la horticultura nacional, o en el caldillo de congrio refleja los sabores propios del litoral.

Asimismo, preparaciones como la empanada de pino han logrado trascender brechas generacionales, mientras que productos como el loco representan la excelencia de la oferta pesquera en mercados internacionales.

Desde el charquicán hasta las legumbres de la zona central, cada plato captura la diversidad de un territorio que se extiende desde la aridez del norte hasta los fiordos de la Patagonia.

En este escenario, Espacio Food & Service buscará mostrar, a través de exhibiciones, muestras, cocinas interactivas, degustaciones y diversas actividades, el patrimonio cultural, con el fin de posicionarlo en hoteles, casinos y mercados internacionales.