Uber Technologies Inc. está invirtiendo en Galgo, fintech chilena especializada en financiar la compra de motocicletas, en una operación que representa la mayor inversión de un solo inversionista en la historia de la compañía.
Fundada hace ocho años, Galgo opera en Chile, México y Colombia, mercados donde la demanda por motocicletas ha crecido con fuerza.
La inversión, en la que BofA Securities actuó como asesor financiero de Galgo, llega en un momento de menor liquidez en el mercado de capitales, lo que la convierte en una señal fuerte en favor de modelos disruptivos que combinan crecimiento sostenido con rentabilidad.
La alianza -dijo la fintech- permitirá desarrollar un producto de financiamiento con mejores condiciones dirigido exclusivamente a sus repartidores, reforzando la presencia de ambas compañías en la llamada gig economy.
Galgo ha entregado más de US$400 millones en créditos y alcanzó rentabilidad durante el último año. Actualmente registra ingresos anualizados cercanos a US$100 millones y espera elevarlos hasta US$500 millones hacia 2030.
Galgo, además, proyecta ingresar a un cuarto mercado latinoamericano durante el primer trimestre de 2027, mientras que la alianza con Uber permitirá aumentar las inversiones en tecnología, datos e inteligencia artificial.
Uber ya ha participado en negocios similares. En 2024, la compañía invirtió en la fintech de movilidad Moove, como parte de una ronda de financiamiento de US$100 millones.
“La inversión de Uber nos permite redoblar nuestra apuesta por el segmento de gig economy y expandirnos en los mercados donde Uber opera en América Latina. Es un fuerte respaldo a nuestro plan de crecer desde US$100 millones de ingresos anualizados a US$500 millones hacia 2030, siempre de forma rentable”, dijo Sebastián Parot, cofundador y co-CEO de Galgo.