A fines de enero, el presidente de la consultora británica Oxford Economics, Adrian Cooper, generó atención al decir que el mundo atraviesa “un cambio estructural permanente” en el orden económico, impulsado por el proteccionismo de Estados Unidos y la expansión de las exportaciones chinas.
El economista advirtió de que el giro proteccionista impulsado por la Administración de Donald Trump en EEUU, al que China responde con un aumento de su capacidad industrial, ha marcado “un cambio en las reglas del juego de la economía mundial” de una magnitud “no vista desde la década de 1930”, al cuestionar el orden comercial global surgido tras la Segunda Guerra Mundial.
Y ahora, tanto Estados Unidos como Alemania se plegaron a lo mencionado por el presidente de Oxford Economics.
El canciller alemán, Friedrich Merz, inauguró la 62.ª Conferencia de Seguridad de Múnich con una sobria constatación: el orden mundial basado en reglas se ha desmoronado, y Alemania y Europa deben reorientarse.
“Este orden, por imperfecto que fuera incluso en sus mejores momentos, ya no existe”, subrayó Merz.
Por su parte, Estados Unidos estará “impulsado por una visión de un futuro tan orgulloso, tan soberano y tan vital como el pasado de nuestra civilización”, expresó Marco Rubio en la misma Conferencia.
“Y aunque estamos dispuestos, si es necesario, a hacerlo solos, preferimos y esperamos hacerlo junto a ustedes, nuestros amigos de Europa”, agregó.
Nuevas reglas, nuevo orden mundial
El secretario de Estado estadounidense tomó la palabra al frente de los líderes europeos en medio de un momento tenso entre Europa y Estados Unidos desde la vuelta de Donald Trump a la Casa Blanca.
En un tono mucho más conciliador que el empleado hace un año por J.D. Vance, Rubio trató de calmar a los aliados europeos aunque defendió la visión estadounidense como líder mundial.
En esa misma línea criticó el papel de Naciones Unidas asegurando que “prácticamente no ha tenido ningún rol” a la hora de resolver los grandes conflictos, como los de Ucrania y Gaza, y pidió una reforma de las instituciones internacionales.
Pero, ¿qué consecuencias tiene el ‘nuevo orden’ para los europeos? Friedrich Merz pide que se reconozca esta nueva realidad, pero sin aceptarla como un destino inalterable.
“No estamos a merced de este mundo. Podemos darle forma. Y lo podemos hacer mediante una Europa libre, segura y competitiva. Una Europa soberana es nuestra mejor respuesta a los nuevos tiempos. Unir y fortalecer Europa es hoy nuestra tarea más importante”, dijo.
Europa debe convertirse en un factor político mundial, con su propia estrategia de seguridad: “Esta Europa es hoy más valiosa que nunca para nosotros”, opinó.
“En la era de la rivalidad entre grandes potencias, ni siquiera Estados Unidos será lo suficientemente poderoso como para ir por su cuenta”, consideró.