El ministro chino de Asuntos Exteriores, Wang Yi, aseguró hoy que “algunas personas” en Estados Unidos “todavía están haciendo lo posible” por “atacar y difamar” a su país, y que, en caso de que Washington “cruce líneas rojas” como Taiwán, “llevaría probablemente a un conflicto”.
Preguntado en la Conferencia de Seguridad de Múnich acerca de sus expectativas sobre la visita que el presidente estadounidense, Donald Trump, tiene previsto efectuar a China en abril, Wang aseguró que tanto el mandatario republicano como su homólogo chino, Xi Jinping, “pueden hacer que la fantástica relación” entre ambas potencias “sea aún mejor”.
El jefe de la diplomacia china planteó una dicotomía entre un conflicto marcado por el “desacople” y la “oposición visceral a China” y una situación en la que Washington plantee “una política positiva y pragmática” hacia el gigante asiático, subrayando que Pekín prefiere esto último pero que, en cualquier caso, “China está preparada para afrontar todo tipo de riesgos”.
Wang aseguró que la pelota está en el tejado de Estados Unidos a la hora de decidir el rumbo de sus relaciones con China, e incidió en que “el desenlace más positivo, tanto para ambos países como para el mundo”, sería que Pekín y Washington “trabajasen juntos en la misma dirección y amplíen sus intereses, llevándonos a la cooperación”.
“Pero no estoy seguro de que todo el mundo en Estados Unidos comparta este punto de vista”, denunció el ministro.
“Ciertos países que buscan amplificar las diferencias y los desacuerdos”
Pese a hablar de las posibilidades de reconducir unos lazos que, tras el regreso de Trump a la Casa Blanca, se iban agriando por semanas en 2025 hasta la firma de una tregua comercial de un año a finales de octubre, Wang criticó de forma velada a EE. UU. durante su discurso en Múnich.
“La razón por la que el sistema internacional no está funcionando bien no es la ONU, sino ciertos países que buscan amplificar las diferencias y los desacuerdos, poniéndose por encima de todos los demás, azuzando el enfrentamiento e incluso reviviendo la mentalidad de la guerra fría”, acusó Wang, aunque sin mencionar específicamente a Estados Unidos.
“Todo ello ha erosionado los cimientos de la confianza, ha deteriorado la atmósfera de colaboración y ha lastrado el funcionamiento de las instituciones internacionales”, agregó el ministro.
Wang se había reunido este viernes en la ciudad bávara con su homólogo estadounidense, Marco Rubio, al que había trasladado su deseo de que 2026 sea un año en el que ambas potencias converjan en “el respeto mutuo, la coexistencia pacífica y la cooperación mutuamente beneficiosa”.
Si bien el canciller chino sí habló de Taiwán en su intervención en la Conferencia, el comunicado divulgado por Pekín acerca de su encuentro con Rubio no hace mención alguna a ese asunto, calificado por Xi como la “primera línea roja” durante la llamada que mantuvo con Trump la semana pasada, en la que reclamó al mandatario republicano que lo gestionase “con máxima prudencia”.
Aunque aún no se han confirmado las fechas exactas, Trump ha avanzado que visitará China en abril, y la prensa local indicó que durante ese viaje podría firmar con Xi una ampliación de la mencionada tregua comercial.
Asimismo, Trump aseguró recientemente que Xi visitará también EE. UU. “hacia finales de este año”, aunque tampoco se ha confirmado de manera oficial este extremo.