El Instituto Antártico Chileno (INACH) y la Facultad de Ciencias Veterinarias y Pecuarias (Favet) de la Universidad de Chile, confirmaron la presencia de influenza aviar en la Antártica por tercer año consecutivo.
Investigadores detectaron el virus en muestras tomadas de animales, en el marco del Proyecto de Vigilancia de Influenza Aviar Altamente Patogénica (HPAI) H5N1 en el Territorio Antártico, de INACH y Favet.
En la Base O’Higgins, hicieron un muestreo en islas cercanas, donde identificaron individuos muertos sospechosos, como pingüinos papúa y lobos finos antárticos. Por ahora, reportaron 2 casos confirmados de HPAI H5N1 en lobo fino, mientras que otros siguen en evaluación.
Por otro lado, en la Base Escudero, monitorearon varios sectores de la Isla Rey Jorge, donde encontraron aves marinas y pingüinos muertos considerados sospechosos, aunque aún no han confirmado casos positivos.
¿Cómo avanza la influenza aviar en la Antártica?
Con estos monitoreos, los científicos también han podido observar cómo avanza la influenza aviar en la Antártica y cómo va variando en cada temporada.
De acuerdo con un comunicado de Favet, la información que han recogido hasta ahora sugiere que hay un cambio dinámico en las detecciones. Por ejemplo, la primera vez que se encontró evidencia del virus en la Antártica, fue durante el verano austral 2023-2024 hacia el final de temporada, especialmente en skuas pardas.
Luego, en 2024-2025, los casos se detectaron más temprano y, aunque nuevamente hubo numerosas detecciones en skuas, también afectó a los lobos finos.
Ahora, en la temporada 2025–2026, hasta ahora se han detectado menos casos, pero hay una mayor frecuencia relativa de mortalidad en lobos finos.

*Imagen del muestreo que permitió identificar individuos muertos sospechosos, incluyendo pingüinos papúa y lobos finos antárticos | Crédito: Favet
“Este patrón, si se confirma con el análisis completo de muestras, podría tener implicancias relevantes para comprender la dinámica de transmisión entre especies, el impacto sobre comunidades clave del ecosistema y la evolución del virus en ambientes extremos”, señalan desde Favet.
Durante las próximas semanas, continuarán con el programa de vigilancia, completarán el análisis de muestras pendientes y secuenciarán las muestras positivas, “para caracterizar genéticamente los virus detectados y aportar evidencia sobre su origen, diversidad y dinámica de circulación”.
Cabe recordar que la influenza aviar es una enfermedad viral contagiosa que afecta principalmente a aves, como dice su nombre, pero también puede afectar a mamíferos y, rara vez, a humanos.