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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

AST SpaceMobile desplegó con éxito el satélite BlueBird 6, el más grande hasta ahora, con una antena de comunicaciones de 225 metros cuadrados. Promete banda ancha celular para smartphones con velocidades de hasta 120 Mbps. Sin embargo, preocupa su impacto en la astronomía al brillar más que Venus y la posibilidad de afectar observaciones terrestres y espaciales.

Esta semana, la compañía estadounidense AST SpaceMobile desplegó con éxito su primer satélite BlueBird 6, que sería el más grande hasta ahora enviado al espacio, sin contar a la Estación Espacial Internacional (EEI), que se encuentra en la órbita terrestre desde 1998.

Este objeto, tiene una antena de comunicaciones comerciales que abarca una superficie de aproximadamente 225 metros cuadrados, mientras que la ISS mide 109 metros de extremo a extremo, por lo que es difícil compararlos.

BlueBird 6 fue enviado al espacio el pasado 23 de diciembre, y recientemente, el 10 de febrero, la compañía informó que ya había desplegado su antena con éxito.

El dispositivo es parte de una red de banda ancha celular dirigida específicamente a smartphones y será el primero de muchos. Es un poco más pequeño que una cancha de tenis de dobles, que por regla debe medir unos 260 metros cuadrados.

Está diseñado para soportar velocidades máximas de datos de hasta 120 Mbps y la compañía espera lanzar entre 45 y 60 de estos satélites para finales de este año, bajo la premisa de que serían “el futuro de la conectividad”. Sin embargo, podrían traer algunos problemas.

Los satélites gigantes pueden dañar la astronomía

Peter Plavchan, profesor asociado de física y astronomía en la Universidad George Mason, que no es parte de AST SpaceMobile, dijo a Scientific American que el satélite es tan grande, que brillará incluso más que Venus, el más brillante del firmamento, siendo posible captarlo a simple vista.

Si bien suena fascinante, su presencia y la de los satélites que están por lanzarse perjudicarán las observaciones astronómicas y el trabajo de los grandes telescopios, algunos de los cuales se encuentran en el norte de Chile.

“La visión de nuestro cielo está cambiando”, explicó, “incluso en lugares con cielos oscuros, las cosas se verán diferentes”.

De hecho, desde hace algunos años, los astrónomos están advirtiendo que los enjambres de satélites que actualmente orbitan la Tierra están interfiriendo en las observaciones y son “una amenaza sostenible” para estas.

Incluso están afectando a observatorios espaciales, como el Hubble, que explora el espacio desde principios de los 90.


*Imágenes del telescopio Hubble afectadas por satélites Starlink | Sandor Kruk et al.

AST SpaceMobile, que planea seguir lanzando estos satélites enormes, no se ha referido al tema, pero los astrónomos ya están advirtiendo sobre el potencial daño que causarán.

Samantha Lawler, profesora asociada de astronomía en la Universidad de Regina, dijo al medio citado que incluso podrían causar problemas a algunas especies de animales.

“Tener muchos de estos satélites en el cielo será perjudicial para la investigación astronómica, devastador para los observadores a simple vista e incluso podría causar serios problemas para las aves migratorias y otros animales que se orientan por las estrellas”, sentenció.