En el campo de la obstetricia existe una técnica que acelera la salida del bebé durante el parto denominada maniobra Kristeller. Se trata de una práctica riesgosa, que ha sido desaconsejada por muchos países, incluyendo a Chile y la OMS, por el peligro que presenta.
Esta maniobra habría sido aplicada a una mujer en 2021 mientras intentaba dar a luz en el Hospital Las Higueras de Talcahuano, derivando en la muerte del menor y en la pérdida del útero de la madre, alega el abogado querellante de la familia.
Por esta razón, una matrona y dos cirujanos del centro asistencial serán formalizados por cuasidelito de homicidio y lesiones graves gravísimas, por su presunta responsabilidad en los hechos.
¿En qué consiste la maniobra Kristeller?
De acuerdo con la Clínica Universidad de Navarra, el procedimiento consiste en aplicar presión en la parte superior del abdomen -en lo que se considera fondo uterino- durante la etapa de expulsión, de modo que facilite la salida del bebé.
La presión se aplica con una mano o el antebrazo, sincronizando la acción con las contracciones de la persona gestante. Distintos portales médicos destacan que la fuerza debe ser muy controlada para evitar lesiones.
Y es que distintas investigaciones han advertido sobre los posibles riesgos de su utilización. Por ejemplo, la clínica antes citada indica que entre ellos están los desgarros perineales, lesiones uterinas, fracturas de costillas, fracturas en el bebé y más.
Práctica no recomendada
Los riesgos asociados a este procedimiento obstétrico han levantado críticas y la prohibición de uso en varios países.
En Chile, la Guía Perinatal de 2015, elaborada por la Subsecretaría de Salud Pública del Ministerio de Salud, recomendaba no utilizar la maniobra Kristeller en distintos tipos de partos. Incluso, lo enumeraba entre “estrategias que NO han mostrado beneficios y/o que aumentan riesgos en el manejo del trabajo de parto y parto”.
Sobre esa misma línea, en 2019 la Organización Mundial de la Salud recomendó no utilizarla para facilitar los partos.
Pese a estas recomendaciones, el procedimiento seguiría practicándose, volviendo a aparecer en la agenda noticiosa cada cierto tiempo. El mismo año en que la OMS emitió su veredicto, una mujer identificada como Norma Ortiz denunció que le habrían realizado la maniobra en el Hospital El Pino de San Bernardo, causándole una cesárea de emergencia con histerectomía por rotura uterina. Aquello habría derivado en la muerte de su hija Antonella.
En 2023, la Corte de Apelaciones de Arica condenó al Servicio de Salud de Arica y Parinacota a pagar $470 millones a la familia de Daisy Norambuena, quien denunció lesiones gravísimas e irreversibles ocasionadas a su hijo durante su parto ocurrido en 2016. La mujer denunció que le aplicaron el procedimiento, provocándole la rotura de su útero y el desprendimiento prematuro de su placenta. El hecho terminó con un duro veredicto para el menor: 96% de discapacidad física y mental intelectual.
Hasta 2017, la maniobra de Kristeller se reportó en un 27,3% de las experiencias de parto en hospitales y en un 31,5% en clínicas, consignó la Primera Encuesta sobre el Nacimiento en Chile, realizada por la Fundación Observatorio de Violencia Obstétrica.