La Cámara de Diputados despachó al Senado el pasado lunes el proyecto de reforma a Gendarmería presentado por el Gobierno del presidente Gabriel Boric, el cual busca incorporar a la institución carcelaria dentro de las Fuerzas de Orden y Seguridad Pública (Carabineros y Policía de Investigaciones).
En concreto, la idea de legislar se aprobó por 88 votos a favor, 16 en contra y 14 abstenciones, pasando a segundo trámite.
¿Qué propone el proyecto de reforma?
De acuerdo a la Cámara, el objetivo central es “reconocer el rol estratégico de Gendarmería en la seguridad pública. En esa línea, se le asigna un rol similar al de Carabineros y la PDI: contribuir a garantizar el orden público”.
Además, se establece que Gendarmería “pasará a depender del Ministerio de Seguridad Pública”.
Esto quiere decir que, al estar dentro de las Fuerzas de Orden y Seguridad Pública, Gendarmería adquiere rango constitucional y ya no es un servicio público solo de rango legal, lo que se traduce a que su existencia, funciones y principios básicos quedarán reconocidos directamente en la Constitución, y no solo regulados por leyes comunes, como ocurre hoy.
Así lo señaló el Ministro de Justicia y Derechos Humanos Jaime Gajardo, quién en Comisión de Constitución declaró que uno de los principales objetivos de esta ley es “incorporar a Gendarmería dentro de las Fuerzas de Orden y Seguridad, para que pase a formar parte de manera constitucional, en el mismo rango, con las mismas consideraciones constitucionales, orgánicas e institucionales de las Fuerzas de Orden y Seguridad Pública, entendida la importancia que tiene Gendarmería”.
“El objetivo es fortalecer a Gendarmería, y eso pasa por fortalecer el estatuto de sus funcionarios y funcionarias”, agregó.
Por otro lado, la propuesta indica que el ingreso a plantas y dotaciones deberá realizarse solo a través de sus propias escuelas, con excepción de:
-Escalafones profesionales.
-Empleados civiles que defina la ley. Los nombramientos, ascensos y retiros de oficiales se harán mediante decreto supremo.
Y respecto a los cambios en asociaciones funcionarias, la reforma establece que “las asociaciones de funcionarios de Gendarmería quedarán disueltas”. Cabe mencionar que la Comisión de Constitución estableció una excepción respecto de los civiles, sin embargo, la Sala rechazó dicha opción.
Reinserción social: nuevo servicio especializado
Según indica el proyecto, este ordena al presidente de la República que, “dentro de 12 meses desde publicada la reforma, envíe un proyecto de ley para crear un servicio especializado en reinserción social. En ese mismo plazo, se deberán presentar iniciativas para adecuar esta enmienda a la Ley 21.730 (Ministerio de Seguridad Pública) y a la Ley Orgánica de Gendarmería”.
Cabe señalar que mientras no exista ese nuevo servicio, Gendarmería seguirá a cargo de la reinserción social, considerando políticas del Ministerio de Justicia y coordinación con el Ministerio de Seguridad Pública.
Críticas al Gobierno por este proyecto
Desde los gremios de Gendarmería han expresado su descontento con el plan del Ejecutivo. Desde las asociaciones de funcionarios penitenciarios han manifestado su rechazo a la iniciativa, advirtiendo que no aborda los problemas estructurales que enfrenta Gendarmería en el corto plazo.
Además, señalaron que esta reforma tendrá efectos negativos en los derechos salariales y previsionales de los funcionales, algo que el propio ministro desmintió en la Comisión.
“Este proyecto de reforma constitucional no modifica en ápice alguno el sistema remuneracional, ni previsional ni de asignaciones que tiene Gendarmería de Chile. Bajo ninguna circunstancia. Carabineros y la PDI tienen sistemas de remuneración y de previsión que no son similares, y lo que se hace con esta reforma es incorporar a Gendarmería dentro de las fuerzas de orden pero no se toca ninguna de las leyes en materia remuneracional ni previsional, ni se genera ninguna incompatibilidad por el hecho de aprobarse esta reforma”, cerró.