Sociedad
El mosquito que realmente debería preocuparnos no es el del zika
Publicado por: (none)
¬ŅEncontraste alg√ļn error? Av√≠sanos visitas

Las √ļltimas semanas han sido una locura para los bi√≥logos especialistas en mosquitos, como yo. Nunca antes hab√≠amos recibido tantas peticiones para que nos pronunci√°semos sobre qu√© puede suponer para la salud mundial una enfermedad transmitida por mosquitos, el virus Zika. Con toda esta cobertura informativa, resulta sorprendente que ninguno de los candidatos a la presidencia de EE UU se haya aprovechado (todav√≠a) de la repercusi√≥n medi√°tica relacionada con el zika. Pero, ¬Ņrepresenta en realidad el zika esa gran amenaza para nosotros y nuestros hijos?

Existen razones para sospechar que se ha exagerado sobre la grave amenaza que puede suponer el zika para la salud humana. El tema podría desaparecer bastante pronto de los titulares de prensa. Pero hay otros agentes patógenos transmitidos por mosquitos de los que realmente deberíamos preocuparnos, sobre todo aquellos que vivimos en latitudes altas.

Existen dos especies de mosquitos (llamados ‚Äúvectores‚ÄĚ) que son capaces de transmitir virus causantes de enfermedades humanas como la fiebre amarilla, la fiebre del dengue, la fiebre chikungu√Īa o el zika. Uno de ellos es el Aedes aegypti, end√©mico del √Āfrica subsahariana y limitado a climas c√°lidos, motivo por el cual estas enfermedades siempre se han considerado tropicales. Esto tambi√©n explica el motivo por el que no se les ha prestado mucha atenci√≥n: principalmente, tienen lugar en pa√≠ses del tercer mundo, donde no se obtendr√≠an demasiados beneficios econ√≥micos al desarrollar medicinas o vacunas.

El segundo mosquito es el Aedes albopictus. En 1960, se escap√≥ de su entorno nativo en Asia y comenz√≥ a conquistar el mundo‚Ķ literalmente. Se gan√≥ su nombre com√ļn: el mosquito tigre asi√°tico. Es capaz de transmitir los mismos virus que el Ae. aegypti. Al igual que su pariente, reside en h√°bitats humanos y es un agresivo mordedor de personas. Lo m√°s importante es que puede sobrevivir durante todo un a√Īo en climas menos c√°lidos, es capaz de habitar entornos tanto tropicales como templados.

Aedes albopictus
Aedes albopictus

Las poblaciones de Ae. albopictus que viven en latitudes m√°s altas ponen huevos en oto√Īo que pueden retrasar su desarrollo (‚Äúdiapausa‚ÄĚ, en la jerga cient√≠fica) hasta una √©poca m√°s c√°lida como la primavera y eclosionar entonces. Actualmente, las poblaciones reproductoras permanentes se encuentran en gran parte de Europa y hasta la altura de Nueva Jersey, o quiz√°s Connecticut, en los EE UU.

No perdamos de vista al tigre

¬ŅPor qu√© podr√≠a el Ae. albopictus convertirse en una plaga en EE UU y Europa? Una de las razones es que, mientras esta especie contin√ļa expandi√©ndose, tambi√©n ha estado adapt√°ndose a lo largo de los √ļltimos 30-50 a√Īos, lo cual significa que podemos esperarnos poblaciones de mayor tama√Īo. Para que persista una epidemia provocada por una enfermedad transmitida por mosquitos, resulta necesaria cierta densidad del mosquito vector para que el agente pat√≥geno contin√ļe desplaz√°ndose de un portador a otro mientras se desarrolla la inmunidad. Es probable que el Ae. albopictus est√© alcanzando su densidad cr√≠tica en algunas zonas de su √°rea ampliada.

¬ŅQu√© virus tiene m√°s probabilidades de convertirse en un grave problema como resultado de las poblaciones cada vez mayores de Ae. albopictus? Generalmente, se considera que el Ae. albopictus no tiene la misma capacidad que el Ae. aegypti para transmitir virus de enfermedades humanas. Sin embargo, la fiebre del dengue es end√©mica de zonas de China en las que no hay Ae. aegypti, sino √ļnicamente Ae. albopictus, lo cual demuestra que s√≠ que es capaz de provocar epidemias de fiebre del dengue si su densidad es lo suficientemente alta.

A√ļn m√°s inquietante es lo que sucedi√≥ en la peque√Īa isla de la Reuni√≥n, en el Oc√©ano √ćndico, durante los a√Īos 2005 y 2006. Se produjeron alrededor de 250.000 infecciones (en una poblaci√≥n total de aproximadamente 800.000 personas) del virus chikungu√Īa, otro agente pat√≥geno transmitido por mosquitos. No obstante, en la isla de la Reuni√≥n no exist√≠a el Ae. aegypti, √ļnicamente el Ae. albopictus, el cual no deber√≠a haber sido capaz de mantener una epidemia de chikungu√Īa. ¬ŅC√≥mo se las arregl√≥ este vector ‚Äėd√©bil‚Äô para provocar tal brote?

El misterio se resolvi√≥ gracias a las investigaciones posteriores: ¬°el virus hab√≠a mutado! A la nueva cepa del virus chikungu√Īa, responsable de la epidemia, se le da bastante bien reproducirse en el Ae. albopictus. La evoluci√≥n del virus convirti√≥ a un mosquito vector d√©bil en un vector mucho m√°s fuerte.

El chikungu√Īa va a llegar

Las personas afectadas por el virus chikungu√Īa presentaban s√≠ntomas similares a los del dengue: fiebre alta, erupciones y dolor articular. El nombre procede de una lengua de √Āfrica, el Makonde, y significa ‚Äúque se dobla‚ÄĚ, en alusi√≥n a la postura que adoptaban las personas infectadas. La mayor√≠a, entre el 72% y el 97% de los humanos infectados con chikungu√Īa desarrolla estos s√≠ntomas, en comparaci√≥n con una minor√≠a de entre el 20% y el 25% de personas infectadas con zika o dengue.

La fiebre chikungu√Īa se prolonga por m√°s tiempo y presenta s√≠ntomas m√°s graves que los relativamente leves y de poca duraci√≥n del zika. Incluso despu√©s de eliminar el virus del chikungu√Īa, los s√≠ntomas pueden persistir. Un a√Īo despu√©s de la aparici√≥n de un brote en Italia durante 2007 (provocado por el Ae. albopictus), el 66% de los pacientes a√ļn presentaba s√≠ntomas.

El virus chikungu√Īa no se hab√≠a registrado en el Nuevo Mundo hasta 2013, a√Īo en el que fue detectado en la isla de San Mart√≠n, en el Caribe. Desde entonces, se extendi√≥ a lo largo de los tr√≥picos del Nuevo Mundo, probablemente transmitido por el Ae. aegypti, el mosquito tropical. Resulta importante mencionar que las cepas actuales del chikungu√Īa en el Nuevo Mundo no son las mismas que las de la Reuni√≥n, que se reproduc√≠an muy bien en el Ae. Albopictus, el mosquito tigre.

No resulta descabellado pensar que es solo cuesti√≥n de tiempo que las cepas de chikungu√Īa que pueden transmitirse por el mosquito tigre aparezcan en el Nuevo Mundo, bien introduci√©ndose o bien creando nuevas mutaciones que puedan reproducirse en el Ae. albopictus incluso mejor que la cepa mutante de la isla de la Reuni√≥n. Si esto sucediese, el zika podr√≠a pasar a considerarse √ļnicamente una an√©cdota curiosa en la historia de las epidemias transmitidas por mosquitos.

Jeffrey R. Powell, profesor de Ecolog√≠a y Biolog√≠a evolutiva de la Universidad de Yale, es un apasionado del Aedes aegypti, al que ha estudiado durante 50 a√Īos. Este art√≠culo de opini√≥n se public√≥ en ingl√©s en la web STATS.

Tendencias Ahora