Opinión
El papel de la tradición: la influencia empresarial del Grupo Matte
Publicado por: Tu Voz
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Autores:

Sebastián Caviedes РInvestigador del Centro de Estudios de la Fundación Nodo XXI
Licenciado en Sociología de la Universidad de Chile.

Andrés Bustamante РInvestigador del Centro de Estudios de la Fundación Nodo XXI
Licenciado en Sociología de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

Este art√≠culo pertenece a la edici√≥n N¬į7 de los Cuadernos de Coyuntura que elabora el Centro de Estudios de la Fundaci√≥n Nodo XXI. Indaga en la formaci√≥n del Grupo Matte, desde los inicios de su gran activo econ√≥mico, la Papelera, y hasta su fisionom√≠a actual.

Se destaca su gran capacidad para sobrevivir al cambio en la correlación de fuerzas dentro de los sectores dominantes, observándose cómo ha logrado mantener su posición, mientras los grupos económicos que le antecedían colapsaban ante la arremetida de otros nuevos, o producto del embate de las crisis económicas.

Pese a su capacidad de abrirse a nuevos sectores de la economía, se observa que su buque insignia, en cuanto a capacidad económica, sigue siendo el sector forestal y su industria derivada, rasgo que ha sabido explotar gracias al subsidio estatal a la acumulación empresarial y a su apuesta por la internacionalización y la entrada a la competencia global.

Finalmente, se destaca la enorme influencia de los Matte en las cuestiones ideológicas de la sociedad chilena.

En un período marcado por la crisis que desata la visibilización del vínculo entre el interés empresarial y la política, se torna relevante mirar con detención la forma en que los principales grupos económicos consolidan su poder e influencia sobre ésta.

¬ŅC√≥mo es que logran superar su condici√≥n de meros actores econ√≥micos y pasan a tener una visi√≥n de Estado que les permite negociar directamente con el poder formal? Aunque este proceso responde a trayectorias distintas para cada grupo, en cuanto a la consolidaci√≥n de su poder econ√≥mico y pol√≠tico, llama la atenci√≥n el Grupo Matte tanto por su capacidad de sobrevivir en el tiempo, como por la trascendencia que su apellido denota para la propia constituci√≥n de los sectores dominantes en Chile.

¬ŅQu√© sucesos ocurren entre ese proceso y la posici√≥n actual de dominio de este conglomerado? ¬ŅQu√© influencia tiene el peso de la tradici√≥n olig√°rquica de dicho apellido sobre su comportamiento econ√≥mico? Y, por √ļltimo, ¬Ņqu√© sectores de la econom√≠a abarca y qu√© tipo de rol apuesta a jugar en la econom√≠a del pa√≠s? Esas y otras preguntas emergen a la hora de analizar al grupo econ√≥mico de mayor tradici√≥n y antig√ľedad en la historia de Chile, a la vez que recobran importancia al repensarse en un escenario actual de transformaci√≥n econ√≥mica acelerada, en que el peso del capital incrementa su dominio sobre diversos √°mbitos de la vida social.

El presente artículo describe la historia de la conformación del grupo y su evolución hasta la actualidad, tanto en términos de los sectores económicos que abarca y las empresas que controla, como en relación a la estrategia de influencia política e ideológica que se deriva de su posición dominante.

En torno a la Papelera: las estrategias empresariales del Grupo Matte

Los Matte son uno de los conglomerados empresariales más poderosos no sólo por el control que poseen sobre la actividad económica, sino porque su apellido remite a una familia de tradición oligárquica, con presencia en Chile desde el siglo XIX, y que ha sido puntal dentro de los sectores dominantes, contando con parlamentarios, ministros y dirigentes políticos entre sus filas.

Su imperio econ√≥mico comienza a cimentarse en 1920, al fundarse la Compa√Ī√≠a Manufacturera de Papeles y Cartones (CMPC), de la uni√≥n entre la Comunidad F√°brica de Cart√≥n -impulsada por Luis Matte Larra√≠n- y la otra empresa de papel de la √©poca, Ebbinghaus, Haensel y C√≠a.. Si la Papelera al a√Īo de su creaci√≥n, ya produc√≠a 2.200 toneladas anuales, entre papeles, cartones y celulosa, hacia 1938 inauguraba la fabricaci√≥n de papel peri√≥dico en Chile, contando como su presidente a Jorge Alessandri, el mismo que veinte a√Īos m√°s tarde llegar√≠a a la primera magistratura del pa√≠s.

www.cmpc.cl

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Controlando un gran negocio

La formación de los Matte como grupo económico, sin embargo, sólo se remonta a mediados del siglo XX y refiere a la facción familiar ligada a Eliodoro Matte Ossa, quien progresivamente se hace con el control de la Papelera.

Aunque se ha querido atribuir este logro a una cierta habilidad de Matte Ossa para detectar empresas cuyo valor real no coincid√≠a con los balances que presentaban, y a una capacidad de emprendimiento que le habr√≠a permitido adquirir progresivamente m√°s del 50% de las acciones de la compa√Ī√≠a, lo cierto es que su consolidaci√≥n llega reci√©n en 1961, cuando, invitado por sus amigos Jorge Alessandri y Arturo Matte, comienza a integrar la propiedad de la Papelera.

Cuatro a√Īos m√°s tarde, Matte Ossa vende su propiedad en la F√°brica Nacional de Sacos y, con el capital generado, concreta inversiones en esta compa√Ī√≠a, de la ya controlaba el 2%.

Consiguiendo un r√°pido avance, ya a inicios de los 70 los Matte exhiben las caracter√≠sticas propias de un grupo econ√≥mico consolidado. Dahse lo constata al situarlo como el segundo de los tres grandes conglomerados chilenos -por cantidad y tama√Īo de empresas controladas-, tras el Grupo Edwards, en tanto participa en 26 sociedades y ejerce el control mayoritario en 17 de ellas. Su alcance llega a diferentes sectores de la econom√≠a, incluyendo el financiero ‚Äďespecialmente aseguradoras-, comercial, agr√≠cola y fundamentalmente el forestal.

Eliodoro Matte | Cmpc.cl

Eliodoro Matte | Cmpc.cl

Ahora bien, a pesar de esta diversidad, su principal activo siguió siendo la CMPC, de la que Matte Ossa ya era controlador del 25% al promediar la década. Desde un primer momento, esta empresa había desarrollado un sustantivo proceso de crecimiento, tanto en el sector forestal como en la industria del papel. Aquello se reflejaba en sus plantaciones de pino radiata en la VIII Región, a través de la adquisición del Fundo Pinares (1940) y al entrar en operación diversas plantas de papel (Valdivia en 1951 y Bio Bío en 1957); además de ponerse en marcha, en 1959, la primera unidad de celulosa en Chile.

La importancia estrat√©gica de este activo y su posici√≥n dominante en el sector, explica la enconada resistencia del grupo a la estatizaci√≥n pretendida por el gobierno de la Unidad Popular. La CMPC se transforma en el s√≠mbolo de la resistencia del sector privado y los grandes capitales, a la pol√≠tica de incorporaci√≥n de empresas al √Ārea de Propiedad Social.

Tras la defensa de este enclave monop√≥lico, proceso calificado por El Mercurio como ‚Äúuna de las batallas m√°s fuertes realizada por privados para mantener la libertad de prensa e informaci√≥n en el pa√≠s‚ÄĚ, el proceso de crecimiento del grupo tiene un primer rev√©s: si bien la Papelera no logra ser expropiada, enfrenta una importante merma de recursos.

Junto con ello, el Grupo Matte pierde el Banco Sudamericano, Codina y Cemento Mel√≥n. Esta √ļltima -de la que Matte Ossa era presidente ejecutivo-, habr√° de ser pagada por el gobierno con otros bienes que le permitieron al grupo hacerse con el control de Minera Valpara√≠so, hoy mecanismo a trav√©s del cual los Matte ejercen su propiedad sobre Colb√ļn y otros intereses en el √°rea portuaria e inmobiliaria.

El que (se) guarda siempre tiene

Una vez en dictadura, hacia 1978 el patrimonio del grupo asciende a US$ 360 millones de la época, situándose en el tercer lugar dentro de los grupos económicos, ahora detrás del grupo Cruzat-Larraín y del conformado al alero del Banco Hipotecario de Crédito (BHC). En este sentido, la importancia de los Matte radica no tanto en la cantidad de empresas que controlan, sino en el patrimonio que ellas representan en conjunto.

Además de este rasgo, otro de los factores que explica su capacidad de sobrevivencia es una política de bajo endeudamiento. Al comparar los datos sobre la deuda de los tres principales grupos económicos, se observa que sumando las deudas externa y con el sistema financiero, la de los Matte se acerca a los US$ 28 millones, representando un 8% del patrimonio de dicho grupo, muy por debajo de los niveles de endeudamiento de los grupos BHC y Cruzat-Larraín.

Este endeudamiento excesivo de sus rivales ser√≠a la principal causa para su colapso al producirse la crisis econ√≥mica de comienzos de los ochenta. Mientras tanto, en este per√≠odo el Grupo Matte aumenta su participaci√≥n en sociedades, de 26 a 45, adquiriendo el control en 35 de ellas. Logran el control mayoritario de Volc√°n y Pizarre√Īo, y adquieren Puerto Lirqu√©n.

www.puertolirquen.cl

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Pero sus dos jugadas m√°s relevantes son, por una parte, la creaci√≥n del Banco Industrial y de Comercio Exterior, en tanto a la fecha era el √ļnico grupo econ√≥mico sin un ancla financiera. Y, por otra, el nuevo aumento de su participaci√≥n en la Papelera, que les permiti√≥ ejercer un control efectivo e √©sta, con el 55% de las acciones.

Y es que hacia finales de los setenta, la Papelera es la segunda empresa privada m√°s grande del pa√≠s y la √ļnica del grupo dentro de las 30 mayores empresas privadas chilenas, explicando pr√°cticamente la mitad del patrimonio total del grupo. A estas alturas, sin embargo, su representante en la mesa directiva no es Matte Ossa, sino que el mayor de sus hijos varones, Eliodoro Matte Larra√≠n.

Si bien no se trata del grupo empresarial más favorecido con las privatizaciones ni con la liquidación de empresas tras la crisis de 1981-82, existen elementos para sostener que la expansión del Grupo Matte se realiza fundamentalmente a partir del concurso del Estado.

En primer lugar, el grupo se beneficia de la reprivatizaci√≥n de INFORSA, la cual adquiere en 1986 por medio de una resoluci√≥n de la Comisi√≥n Antimonopolio de la √©poca. Esta se fund√≥ bajo el argumento de que ‚Äúno es determinante para la libre competencia que la propiedad de las empresas est√© en una o varias manos, sino que interesa el comportamiento que observen en el mercado‚ÄĚ, ayudando a consolidar con esto a la CMPC en el mercado local de la producci√≥n forestal y de papel.

Por otra parte, la expansión de la industria forestal, clave en el desarrollo de la Papelera, se establece como un importante nicho de mercado tras la reestructuración que inicia la dictadura. Esto, porque se genera un proceso de reapropiación de tierras entregadas a campesinos y comunidades mapuche, y además se reorganizan los usos de suelo, en tanto son asignadas a la producción forestal importantes extensiones de terreno consideradas poco productivas para fines agrícolas.

Junto con ello, el Estado apuesta a la consolidación del sector forestal como eje del desarrollo exportador, para lo cual promulga el Decreto Ley 701 de 1974, que, entre otras cosas, estableció un subsidio de hasta un 75% del costo de la plantación, junto a exenciones tributarias para las empresas que se dedicaran a la producción forestal.
De pie junto al capital extranjero

A principios de los noventa, los Matte han visto derrumbarse dos veces a los grupos económicos dominantes, mientras ellos conservan y expanden su posición en la economía nacional. Lo sucedido con los grupos Edwards y BHC en los setenta, ocurrió de igual forma con los grupos Cruzat-Larraín y Vial, durante los ochenta.

En contrapartida, el grupo Matte logra sortear la crisis sin mayores sobresaltos, lo que queda demostrado en el hecho de que el banco BICE se transforma en una de las pocas instituciones bancarias que registra utilidades en este período.

Durante esta d√©cada tambi√©n, los Matte comienzan alianzas con el capital transnacional e inician un proceso de expansi√≥n regional en sus distintas ramas de negocios. En estas se incluyen su comercializaci√≥n de productos higi√©nicos junto a Procter & Gamble, el v√≠nculo que establecen con Simpson Paper para formar Celulosa del Pac√≠fico y, por √ļltimo, la operaci√≥n conjunta que realiza con otros capitales para adquirir Forestal Santa F√©, que viene a aumentar significativamente su capacidad de producci√≥n de celulosa.

Adicionalmente, el grupo realiza tres movimientos expansivos de gran importancia. En primer lugar, en 1994 constituye junto a la familia Rothschild el holding Bicecorp, que centraliza sus actividades financieras, y le permite incursionar adem√°s en seguros, factoring y leasing.

Por otro lado, CMPC en 1995 se transforma en un holding del cual se desprenden 5 filiales: Celulosa, Forestal, Papeles, Tissue y productos sanitarios y Productos de papel. En el segmento del tissue, cuenta con plantas en Chile, Argentina y Uruguay, representando este concepto un 47% de las ventas totales del holding.

Finalmente, en 1996 el grupo logra consolidar su participaci√≥n en el sector energ√©tico, esta vez con el generoso auspicio del gobierno de Eduardo Frei, que privatiza la Central Colb√ļn Machicura, en favor del consorcio formado por Tractebel (B√©lgica) y el Grupo Matte, que queda con el 40% de la propiedad. El control de la central se cedi√≥ en primera instancia por un pago al contado de US$ 136 millones (considerando que la inversi√≥n inicial fue de US$ 1200 millones), lo que represent√≥ el 40% del valor total de la operaci√≥n y la adquisici√≥n del 37,5% de las acciones.

Respecto del valor restante, se acordó el pago por la vía de un crédito a tasa inferior a la de mercado, y pese a que dicho consorcio se encontraba en minoría en cuanto a su participación, se le entregó el control y administración de la empresa de inmediato. Ello implicó, además, que una parte importante del saldo adeudado fuese pagado con cargo a las utilidades de la propia generadora.

Renovación de la estructura de propiedad e internacionalización mesurada

En los a√Īos recientes, los Matte han conservado un lugar de privilegio entre las fortunas de los grupos econ√≥micos chilenos, en donde la segunda generaci√≥n, conformada por Patricia, Eliodoro y Bernardo Matte Larra√≠n heredan plenamente lo construido por su padre, al fallecer este en el a√Īo 2000.

Bernardo Matte | Agencia UNO

Bernardo Matte | Agencia UNO

Pero, ¬Ņc√≥mo se organiza su estructura de propiedad y control? Las memorias de sus empresas muestran que la propiedad es manejada a trav√©s de un conjunto de sociedades de inversi√≥n, en las que cada integrante tiene distintos porcentajes de participaci√≥n.

Aquellas sociedades sustentan, adem√°s, la propiedad sobre sus activos m√°s importantes: Empresas CMPC, de la que se derivan 55 sociedades (52 subsidiarias y 3 asociadas, entre ellas las mencionadas 5 ramas m√°s importantes de la empresa); el holding Bicecorp, del que se desprenden 24 sociedades que agrupan las actividades financieras del grupo; Minera Valpara√≠so, que integra la propiedad de los segmentos energ√©tico (Colb√ļn), portuario e inmobiliario, y sobre Inversiones Almendral, de la cual posee el 30%, y a trav√©s de la cual, en conjunto con otros grupos econ√≥micos, controla Entel.

Muchas de estas son sociedades an√≥nimas cerradas, usuales en las estructuras de empresas familiares, y respecto de las cuales no existe obligaci√≥n de inscripci√≥n en el registro de valores de la SVS, ni obligaci√≥n de publicaci√≥n de la memoria anual sin que ella est√© mediada por la solicitud de alg√ļn accionista. Asimismo, este sistema de gesti√≥n es el que les ha permitido un control familiar de los intereses del grupo, que a la vez permite llegar a la propiedad individual.

A través de ella, cada uno de los tres controladores del grupo ha integrado a sus hijos, entregándoles porcentajes de participación que extienden esta clase de control. Lo característico entre todos ellos, es que pertenecen por parentesco al Grupo Matte y tienen un acuerdo de actuación conjunta formalizado.

Modernizarse en lo de siempre

Al comenzar los dos mil, los Matte modifican su estrategia, caracterizada por la venta de activos considerados prescindibles, y se concentran en áreas específicas en las que apuestan por un fuerte proceso de internacionalización y competencia global.

Ello implic√≥ la venta de su participaci√≥n en el consorcio con Procter & Gamble (Productos Sanitarios S.A), adem√°s de reducir su incidencia en el √°mbito financiero, concretando la venta de su participaci√≥n en AFP Summa, Compa√Ī√≠a de Seguros El Roble y Compa√Ī√≠a de Seguros El Raul√≠. Todo esto, que implic√≥ la renuncia del Grupo Matte a constituirse en un conglomerado financiero relevante.

En contraposición, los Matte adquieren el 80% restante de la Planta Santa Fe a Shell y Citibank, y el 50% restante de Celulosa del Pacífico a Simpson Papers, con inversiones por US$ 676 millones. Además de ello, han buscado que de su cadena de producción forestal-industrial surjan productos con mayor valor agregado.

Para ello han llevado adelante inversiones para incrementar la capacidad de producción de papel tissue en Argentina, inaugurando una planta en la región del Maule que cuadruplica su capacidad de producción de cartulinas y envases, y poniendo en funcionamiento una planta de productos aislantes fabricados con lana de vidrio.

Todas estas inversiones, con el horizonte de competir al menos a escala latinoamericana, cuestión que se ha traducido en un aumento del patrimonio de la CMPC en casi un 50%, entre 1992 y 1999.

En este mismo sentido, el proceso de crecimiento del holding forestal es ascendente, y su proceso de competencia por la producción de celulosa con el Grupo Angelini trasciende las fronteras de la disputa por el mercado chileno, dando cuenta de cómo este mercado progresivamente se torna insuficiente para los grandes grupos económicos.

En 2009, CMPC compra al Grupo Aracruz de Brasil la Planta Guaiba por US$ 1.430 millones, proyectando en 2012 la ampliaci√≥n de esta con una nueva inversi√≥n de US$ 2.100 millones, que es la m√°s importante en la historia de la empresa. Con aquella inversi√≥n, los Matte hacia 2015 proyectaban una producci√≥n de 4,1 millones de toneladas, mientras que Arauco (de Angelini) proyectaba aumentar de 3,2 a 4 millones su producci√≥n de celulosa al entrar en operaci√≥n nuevos proyectos; ambos siguiendo de cerca a la brasile√Īa Fibria, primer productor internacional con m√°s de 5 millones de toneladas anuales.

Otro movimiento relevante es su extensión hacia el ámbito de las comunicaciones, por medio de la adquisición de cerca de un 30% de Inversiones Almendral, a través de la cual controla con un conjunto de grupos económicos el 54,76% de Entel.

Aunque en el sector energ√©tico han tenido su mayor rev√©s en el √ļltimo tiempo, debido a que la puesta en marcha del Proyecto Hidroays√©n -llevada adelante en partes iguales entre Colb√ļn y Endesa-, sufri√≥ sucesivas derrotas pol√≠ticas, partiendo por las masivas movilizaciones sociales de rechazo durante el 2011, y avanzando hasta el enfrentamiento directo con las autoridades del gobierno de Sebasti√°n Pi√Īera, reclamando debilidad por la falta de conducci√≥n del problema energ√©tico.

Las √ļltimas estocadas al proyecto vinieron de la revocaci√≥n de su Resoluci√≥n de Calificaci√≥n Ambiental, en junio de 2014, y de la posterior denegaci√≥n de derechos de agua por parte de la DGA. No obstante, a principios de junio de este a√Īo, Colb√ļn ha anunciado nuevas inversiones por m√°s de US$ 1.000 millones para el desarrollo del complejo Guaiquivilo Melado, en la cuenca del Maule, y que aportar√≠a una capacidad instalada de 420 MW.

Los Matte en la política y la cultura

Pero m√°s all√° de su capacidad econ√≥mica y su fortuna, el poder de los Matte en la sociedad chilena se sostiene sobre cimientos que sobrepasan sus inversiones e inclusive a sus aportes a campa√Īas pol√≠ticas, de los que no pueden ser excluidos, a pesar de casi no enfrentar un juicio p√ļblico a diferencia del resto de los grandes grupos empresariales.

De all√≠ que sin dejar de destacar hitos relevantes, convenga analizar su actuaci√≥n en los a√Īos recientes -y en la coyuntura misma- desde una √≥ptica que obligue a mirar no solo el √°mbito econ√≥mico y pol√≠tico, sino sobre todo el cultural e ideol√≥gico. Y es que bajo la legitimidad democr√°tica, los Matte han actuado como articuladores del poder, cumpliendo un papel clave en el estado actual de colonizaci√≥n empresarial de la pol√≠tica. Adem√°s, han tratado de profundizar un proyecto ideol√≥gico de larga data en su familia.

Un punto de inflexión en la transición

Aunque Eliodoro Matte Larra√≠n ejerce como Presidente del Directorio, basta una r√°pida mirada a la estructura organizacional del Centro de Estudios P√ļblicos (CEP) para notar la presencia de representantes de las m√°s connotadas familias empresariales, dirigentes y ex dirigentes pol√≠ticos, sobre todo de la derecha ‚Äďvarios asociados a la dictadura-, y lo m√°s granado de la intelectualidad liberal y conservadora del pa√≠s. Esa tendencia no ha impedido que el CEP instituya en torno suyo un aura de imparcialidad, edificada sobre la base del car√°cter premonitorio que el sistema pol√≠tico le otorg√≥ a su encuesta semestral.

El logro de esa legitimidad fue posible solo al hegemonizar el espacio intelectual que acompa√Īa a las decisiones pol√≠ticas en Chile. Con Arturo Fontaine a la cabeza, el CEP pas√≥ de ser un f√©rreo defensor de la obra de la dictadura, a una suerte de espacio de di√°logo ‚Äúneutral y t√©cnico‚ÄĚ, desde donde el gran empresariado, y especialmente los grupos Matte y Edwards, han tenido la oportunidad de interactuar con el poder pol√≠tico sin necesidad de asumir cargos en las organizaciones gremiales.

Arturo Fontaine | Agencia UNO

Arturo Fontaine | Agencia UNO

Llegada la democracia, la Concertación mantuvo como uno de sus objetivos políticos la generación de un frente con el empresariado, que le proveyera gobernabilidad y dinamizara la economía. Sin embargo, durante su primera década en el poder, habría de encontrar más desencuentros que afinidades ante la elite económica más ideologizada del continente, que abiertamente desconfiaba del Estado y la política.

Pero el escenario cambia en el gobierno de Ricardo Lagos, incluso tras dificultades iniciales. La presión de los gremios ante el temor, real u oportunista, de un nuevo Presidente socialista luego de Salvador Allende, fueron acalladas rápidamente por el giro que comienza a dar el nuevo Presidente. Inaugura aquello con su asistencia a los salones del CEP para reunirse con el empresariado, a cuatro días de asumir el cargo.

La imagen de hacerse acompa√Īar por el futuro gabinete econ√≥mico y quedarse durante toda la larga reuni√≥n, marc√≥ distancia con Aylwin y Frei, quienes hab√≠an desistido de sendas invitaciones hechas por el CEP, prefiriendo enviar a sus ministros t√©cnicos como representantes.

Lagos, por su parte, no solo mostraba deferencia, sino que debat√≠a sobre temas sectoriales y de inter√©s nacional que ocupar√≠an su agenda de gobierno. A su lado, comenzaban a estrechar v√≠nculos con los equipos t√©cnicos del CEP √Ālvaro Garc√≠a, ministro Secretario General de la Presidencia; Nicol√°s Eyzaguirre, ministro de Hacienda; y Jos√© de Gregorio, titular de Econom√≠a.

Luego de una segunda visita en 2001, para tranquilizar la inquietud empresarial ante posibles cambios en el √°mbito laboral, es en 2003 cuando definitivamente se fija un punto de inflexi√≥n. Este llega en junio, con la promulgaci√≥n en el CEP de una ‚Äúagenda corta‚ÄĚ de modernizaci√≥n del Estado, con la cual el Ejecutivo y el sistema pol√≠tico en conjunto buscaban poner atajo a los esc√°ndalos de corrupci√≥n vinculados al caso MOP-Gate.

La oposici√≥n ‚Äďliderada por Pablo Longueira- y el oficialismo ‚Äďencabezado por el ministro del Interior, Jos√© Miguel Insulza-, llegaban a un acuerdo pol√≠tico en el que las propuestas de los investigadores del CEP eran predominantes. Las reuniones peri√≥dicas entre las tecnocracias concertacionistas y los t√©cnicos del CEP comenzaban a dar frutos, demostrando que aquella reuni√≥n no solo constitu√≠a el cierre elitario para una crisis en potencia, sino que la consolidaci√≥n de un lazo que permitir√≠a legitimar, bajo la estricta vigilancia del empresariado, una serie de decisiones ‚Äút√©cnicas‚ÄĚ que han afectado la vida de los chilenos.

La actuaci√≥n del CEP ‚Äďas√≠ como de otros centros de pensamiento- ha buscado ser asociada a una visi√≥n neutral y as√©ptica de los asuntos p√ļblicos, independiente de intereses pol√≠ticos y econ√≥micos. Esa aura de ‚Äúcientificismo‚ÄĚ, que se remonta a las campa√Īas medi√°ticas que los equipos econ√≥micos y de planificaci√≥n social de la dictadura realizaran desde mediados de los setenta, se consolida fuertemente con alianzas como √©sta.

Tanto as√≠, que la incidencia pol√≠tica de propuestas que parecen incidir tangencialmente -pero que en el caso del CEP tiene sello empresarial-, y que se disfrazan de acuerdos y resoluciones ‚Äút√©cnicas‚ÄĚ, en el caso del gobierno de Ricardo Lagos se torna evidente: bajo mano empresarial, se promulgaron las leyes de mercado de capitales I y II ‚Äďesta √ļltima definitivamente en el primer gobierno de Michelle Bachelet- y la Agenda Pro Crecimiento, todas iniciativas gestadas sobre la base de propuestas presentadas por la Sofofa.

Con todo, aquello no habría sucedido sin un ajuste al interior del propio empresariado. Los vaivenes de la economía y la propia legitimidad alcanzada por la Concertación en el gobierno, llevan a los gremios empresariales a reconocer la inoperancia de una posición absolutamente contraria al gobierno.

Si el objetivo es defender los pilares del modelo económico de la dictadura, se hace necesario poder negociar con quienes conducen un Estado que se necesita para superar el estancamiento y reanimar la acumulación afectada hacia fines de los noventa.

En esa l√≠nea, algunos de sus miembros m√°s j√≥venes impulsaron un relevo en las dirigencias, con el fin de adaptarse a los nuevos dilemas. Entre los s√≠mbolos de esa pl√©yade, destac√≥ Juan Claro, a la saz√≥n, representante de la Sofofa desde 2001, tras ganar las elecciones a un dirigente industrial m√°s cercano a una l√≠nea pol√≠tica tradicional como Hermann von M√ľhlenbrock.

 Hermann von M√ľhlenbrock | Agencia UNO

Hermann von M√ľhlenbrock | Agencia UNO

Es esa la Sofofa que permite un acercamiento con el gobierno, el cual logra finalmente la legitimidad empresarial que ven√≠a buscando desde el comienzo. Lo que part√≠a como un gesto de Lagos ante el miedo patronal, se transforma progresivamente en un v√≠nculo entre pol√≠tica y empresariado que, como ya se vislumbra en ese momento, exceder√° los meros aportes a campa√Īas pol√≠ticas.

Se instala una forma de gobernar, que obtiene sus l√≠mites no de la ciudadan√≠a sino de grupos particulares que fuerzan una cierta orientaci√≥n del Estado, sobre todo a trav√©s del visado de los proyectos de ley que ingresan al Congreso. Los equipos econ√≥micos ‚Äďy especialmente los ministros de Hacienda- juegan un papel central: se transforman en mediadores entre el inter√©s empresarial y el gobierno.

A su vez, el v√≠nculo con los equipos t√©cnicos de los centros de pensamiento empresarial, funciona tanto para llenar de contenido esas propuestas como para legitimarlas ante la gran empresa y propia ciudadan√≠a, la cual acepta como verdades cient√≠ficas ‚Äďy neutras- decisiones que tienen consecuencias pol√≠ticas reales en sus vidas.

As√≠, si Nicol√°s Eyzaguirre mantiene contacto permanente y reservado con los investigadores del CEP -y abre nexos similares con otros centros opositores- para ‚Äútestear‚ÄĚ los proyectos de ley, Andr√©s Velasco apelar√° a la legitimidad ‚Äút√©cnica‚ÄĚ de estos espacios para, por ejemplo, limitar a un d√≠gito el alza del gasto fiscal, alejando cada vez m√°s la posibilidad de retomar derechos sociales universales.

Ahora bien, la hegemon√≠a del CEP fue puesta en duda en el √ļltimo tiempo, parad√≥jicamente por la derecha. Los resultados de la Encuesta CEP que coincid√≠an con el inicio de la √ļltima campa√Īa presidencial ‚Äďdando amplia ventaja a Michelle Bachelet, incluso con posibilidades de ganar en primera vuelta- fueron rechazados por Joaqu√≠n Lav√≠n, general√≠simo de la campa√Īa de Evelyn Matthei.

El incidente, aunque pareció una defensa desesperada ante un triunfo inminente de sus rivales, se produjo en medio de una tensa situación al interior del propio think tank, que había sufrido la inesperada salida de su histórico director. La estocada de Lavín aprovechaba esa debilidad, y de paso se mostraba como síntoma de disgusto ante un empresariado volcado la candidatura concertacionista.

De todos modos, un nuevo golpe a la legitimidad de la encuesta se lo propinar√≠an sus mismos responsables -ahora con Harald Beyer a la cabeza al incluirse preguntas tendenciosas sobre el debate educacional, en medio del √°nimo reformista que balbuceaba el gobierno el pasado a√Īo.

Pero si la encuesta est√° da√Īada, el CEP no lo est√° del todo. Hace pocas semanas, en una exclusiva reuni√≥n el centro lanz√≥ un libro que recoge las propuestas de 30 acad√©micos y profesionales del Derecho, para una eventual reforma constitucional. Como si no pasara el tiempo, los presentadores fueron Enrique Barros y Ricardo Lagos, el mismo que pas√≥ intempestivamente a liderar esta discusi√≥n con el apoyo de expertos en el tema.

Y es que el anuncio mediático de Bachelet ha llevado transversalmente a las fuerzas políticas a poner en ruedo a sus equipos de constitucionalistas. Los miembros y financistas del CEP, con los Matte encabezando, parecen querer participar, sobre todo si pueden liderar el proceso.

Entre el ‚Äúm√©todo Matte‚ÄĚ y la devoci√≥n por la pobreza

Patricia Matte se encarga de dirigir un proyecto ideol√≥gico enraizado en la educaci√≥n chilena, que aunque tiene dos caras, da cuenta de una visi√≥n estrat√©gica del poder que excede lo meramente econ√≥mico. Por una parte, es la presidenta de la Sociedad de Instrucci√≥n Primaria (SIP), constituida por una red de 17 colegios particulares subvencionados y sin fines de lucro, que tienen a su haber la educaci√≥n de m√°s de 18 mil estudiantes, seg√ļn cifras de la propia instituci√≥n.

Las ‚Äúescuelas Matte‚ÄĚ son reconocidas por sus resultados acad√©micos y por abocarse a los sectores m√°s pobres de Santiago, conformando una historia m√°s que centenaria, en la que generaciones de ni√Īos chilenos se han formado al alero del m√©todo de lectoescritura que el t√≠o bisabuelo de la familia, Claudio Matte, creara en 1884.

Patricia Matte | Agencia UNO

Patricia Matte | Agencia UNO

Por otro lado, también es la encargada de la Fundación Los Nogales, entidad sostenedora del colegio del mismo nombre emplazado en la comuna de Puente Alto, que defiende un proyecto educativo religioso, con reminiscencias del discurso confesional de la elite económica chilena, al que adhieren Patricia y Eliodoro Matte.

Los objetivos generales de ambas iniciativas son los mismos: atender a los m√°s pobres y buscar nuevas y mejores metodolog√≠as de ense√Īanza que aporten al sistema educacional chileno. Pero s√≥lo la SIP ha apostado por replicar sus metodolog√≠as por fuera de las ‚Äúescuelas Matte‚ÄĚ y ha ido consigui√©ndolo gracias a los incentivos de las pol√≠ticas educativas neoliberales.

En efecto, dentro de la desprofesionalizaci√≥n a que se han visto expuestos lo profesores desde los a√Īos ochenta, destaca su p√©rdida de la tuici√≥n profesional y √©tica sobre los contenidos y la forma de realizar las clases, los cuales han sido traspasados progresivamente a los sostenedores de las escuelas.

Como un modo de consolidar esto, la Ley de Subvenci√≥n Escolar Preferencial incluye un subsidio escolar para ni√Īos vulnerables, que ha alentado a los colegios a contratar asesor√≠as que los ayuden a mejorar la calidad de su ense√Īanza, en tanto se torna requisito para recibir las subvenciones estatales. Tales Asesor√≠as T√©cnicas Educacionales (ATE) han dado forma a un nuevo negocio que, sin embargo, los Matte no han usado como tal, sino como veh√≠culo para difundir su modelo.

Esto lo han hecho a trav√©s de Aptus Chile, corporaci√≥n sin fines de lucro que transfiere sus productos y metodolog√≠as pedag√≥gicas y de gesti√≥n educativa, y que nace de la alianza entre la SIP y la Fundaci√≥n Reinaldo Solari ‚Äďde la familia controladora del Grupo Falabella/Sodimac.

De modo extraordinariamente agudo, esta organización, que para los Solari es parte de su responsabilidad empresarial y para los Matte parte de su proyecto histórico, ha logrado introducir sus productos valiéndose del abandono del Estado y de la Concertación a la formación y fortalecimiento docente.

La pérdida de tuición sobre el aprendizaje y la falta de tiempo para preparar las clases, ha obligado a los profesores (con el apoyo de sus sostenedores) a consumir este tipo de paquetes pedagógicos, que incluyen planificaciones de asignaturas, pruebas y evaluaciones, además de otros materiales necesarios para realizar su labor.

Sin embargo, al no estar orientada al lucro, esta ATE tiene como objetivo central la expansión de una visión y contenidos educativos particulares. De alguna manera, al igual que las universidades de la elite, en su afán educativo predomina lo ideológico antes que lo lucrativo, con la salvedad, en este caso, de dirigirse a sectores diferentes, generalmente del mundo popular.

La cara confesional del proyecto ideol√≥gico la proveen los principios esbozados en el modelo educacional del Colegio Los Nogales. En √©l, se repiten nociones como ‚Äúel amor por la excelencia, el trabajo bien hecho, la disciplina y el orden‚ÄĚ, adem√°s de una concepci√≥n del ser humano como expresi√≥n terrenal de Dios.

Aquello que podr√≠a encontrarse en cualquier proyecto educativo privado, adquiere sentido al cotejarse con la afiliaci√≥n confesional de algunos miembros del Grupo Matte y con el proceso de reapropiaci√≥n del catolicismo que la elite econ√≥mica chilena ha experimentado. Cuando en los sesenta la Iglesia se quiebra cultural y pol√≠ticamente por la cercan√≠a de algunas de sus facciones con proyectos pol√≠ticos progresistas, muchas familias comienzan a ‚Äúrefugiarse‚ÄĚ en agrupaciones ultraconservadoras como el Opus Dei o los Legionarios de Cristo, que desde la dictadura en adelante cambian a su favor el mapa de correlaciones de fuerza al interior de la Iglesia.

Lo logran vinculando en su mensaje los axiomas del libre mercado con valores como el orden, la voluntad y el autocontrol, además de una especial devoción por la familia y el trabajo. Pero sobre todo, lo hacen transformando la acumulación de riquezas en una consecuencia no negativa ante los ojos de Dios.

Tanto Patricia como Eliodoro Matte adhieren a esta cosmovisi√≥n -sobre todo por su v√≠nculo con los Legionarios de Cristo- en torno a la cual ha surgido un proyecto como Los Nogales, siguiendo la tendencia al trabajo social doctrinario que, vali√©ndose de la libertad de ense√Īanza, han desarrollado congregaciones y personas ligadas a la religiosidad elitaria en los sectores populares.

Ahora bien, la doble dimensión del proyecto ideológico de los Matte, coincide con la trayectoria reciente de la educación chilena y con la incidencia que ellos mismos han ejercido. Como socióloga, Patricia Matte trabajó en el departamento de estudios de Odeplan, aportando en la construcción del modelo de política social focalizada que predomina hasta hoy.

All√≠ la clave es el reemplazo de los derechos sociales universales por pol√≠ticas focalizadas, dirigidas a ‚Äúlos m√°s pobres‚ÄĚ. Esta visi√≥n subsidiaria, que traspasa a instituciones privadas tareas cumplidas por el Estado, da luz verde a la difusi√≥n de su propio proyecto educativo, ya sea en su variante m√°s laica y tradicional -la SIP-, centrada en el ascenso social individual, o en su versi√≥n religiosa ‚ÄďLos Nogales-, anidada a un conjunto de iniciativas elitarias que buscan reproducir una cosmovisi√≥n particular en el mundo popular.

En ese sentido, la parte interesada participa en la imposici√≥n de los propios t√©rminos de la discusi√≥n educacional, pero valorizando esa influencia en un proyecto ideol√≥gico de m√°s largo alcance. Por tanto, al proveer los colegios particulares subvencionados la llave para introducir la libertad de ense√Īanza en el mundo popular, se explica la defensa de Patricia Matte al lucro en educaci√≥n, no porque lo ejerza, sino porque sostiene la existencia del tipo de colegio que le permite conquistar espacio en aquel sector social.

HidroAysén y Máximo Pacheco Matte

Como ya se ha dicho, la idea original del proyecto HidroAys√©n deriv√≥ en un rechazo no s√≥lo sancionado por la justicia y la opini√≥n p√ļblica, sino que por el propio Colb√ļn, que ya en 2012 informaba la suspensi√≥n de sus estudios de transmisi√≥n, alegando la inexistencia de una pol√≠tica energ√©tica.

Aquello signific√≥ traspasar a la autoridad la presi√≥n sobre el futuro del proyecto, dando cuenta del lugar que esta empresa ocupa en la alianza con Endesa, si se acepta lo que defiende el Movimiento Patagonia Sin Represas. Para ellos, al no carecer la italiana Enel ‚Äďdue√Īa de esta compa√Ī√≠a- ni de expertise, dinero o patrimonio para llevar a cabo el proyecto, habr√≠an buscado en los Matte la influencia que ejercen en el √°mbito energ√©tico chileno.

M√°ximo Pacheco Matte | Agencia UNO

M√°ximo Pacheco Matte | Agencia UNO

Esta influencia, sin embargo, ha sido usada en el √ļltimo tiempo para remarcar la importancia de construir una l√≠nea de transmisi√≥n que inyecte energ√≠a al Sistema Interconectado Central (SIC), antes que para defender al propio Hidroays√©n. Bernardo Larra√≠n Matte ‚Äďpresidente de Colb√ļn y miembro de la tercera generaci√≥n- ha se√Īalado como prioritaria una nueva pol√≠tica energ√©tica que apuntale un gran proyecto energ√©tico integrado.

Siendo el principal anhelo del empresariado la disminución de los costos energéticos para reimpulsar un nuevo ciclo de acumulación, se torna fundamental hacerse parte de la Agenda Energética impulsada por el gobierno, que ha puesto a la introducción de regulación y competencia en el mercado, como sus puntos principales.

En ese escenario adquiere relevancia la figura del ministro de Energ√≠a, M√°ximo Pacheco Matte, aun cuando este haya vetado el proyecto Hidroays√©n y, m√°s a√ļn, haya manifestado p√ļblicamente su apoyo al proyecto Alto Maipo, que beneficia a la competencia de Colb√ļn, AES Gener, y al Grupo Luksic.

Los lazos de Pacheco con los grupos económicos lo posicionan como un articulador estratégico para destrabar el atasco energético que desvela al gran empresariado. Y en los hechos ya ha dado muestras de su capacidad, primero, rompiendo el oligopolio del mercado generador de electricidad, al impulsar el ingreso de las multinacionales GDF Suez y EDF; y segundo, impulsando la conexión del SIC con el Sistema Interconectado del Norte Grande (SING). De tal suerte, a la espera de qué suceda, los Matte parecen cuadrarse con el sentir de la elite económica, antes que apostar por beneficios propios de corto plazo.

La maniobra de Larraín Matte

Los tropiezos de Hidroays√©n y del CEP dan cuenta de una cierta debilidad del Grupo Matte, aunque eso no signifique que sus miembros caigan en el inmovilismo. Esto vale sobre todo para Bernardo Larra√≠n Matte, quien recientemente propuso y apoy√≥ levantar una candidatura alternativa a la de Hermann von M√ľhlenbrock, en las √ļltimas elecciones de la Sofofa.

Junto a empresarios como Alfonso Sweet, Enrique Cueto y otros miembros de tono m√°s liberal dentro de los industriales, apoy√≥ a Andr√©s Navarro ‚Äďdue√Īo de Sonda y cercano a la DC y Sebasti√°n Pi√Īera-, defendiendo un discurso autocr√≠tico con los propios empresarios, a los que llamaron a hacerse responsables de su desprestigio reciente, a la vez que ha reposicionar a la Sofofa a la cabeza del debate p√ļblico.

El resultado, sin embargo, fue una clara derrota de Navarro. Las amenazas reformistas del gobierno y la desaceleraci√≥n econ√≥mica, parecen haber permitido que la postura dura que von M√ľlenbrock ha manifestado frente al gobierno se impusiera.

Bernardo Larrain Matte | Pablo Vera | Agencia UNO

Bernardo Larrain Matte | Pablo Vera | Agencia UNO

¬ŅA qu√© responde esta maniobra? Una interpretaci√≥n surge al constatar lo que dej√≥ la apuesta de Larra√≠n Matte y Navarro. En primer lugar, signific√≥ la vuelta de un miembro del Grupo Matte a la primera l√≠nea de la disputa pol√≠tica gremial, que aunque no obtuvo el premio mayor, le permiti√≥ ingresar al Consejo General y mantenerse expectante durante la nueva etapa que comienza.

Esto coincide con el deterioro de la posici√≥n hegem√≥nica del CEP en el debate p√ļblico, que como se dijo, fue la instituci√≥n tras la cual los Matte, y buena parte del gran empresariado, se atrincheraron sin necesidad de ensuciarse directamente en el juego pol√≠tico gremial.

En segundo lugar, este reagrupamiento contrario a una nueva gesti√≥n de von M√ľhlenbrock da cuenta de una cr√≠tica manifiesta a su conducci√≥n, sobre todo si se considera la intransigencia que ha mostrado ante el gobierno. De all√≠ que la figura de Navarro no sea casualidad, sobre todo por la estrecha relaci√≥n que tuvo con la conducci√≥n empresarial que domin√≥ a principios de los dos mil.

Finalmente, en los argumentos signific√≥ volver a la conocida f√≥rmula de la colaboraci√≥n p√ļblico-privada para reactivar la econom√≠a, buscando aprovechar el ‚Äúrol regulador del Estado con el emprendimiento y la gesti√≥n privada‚ÄĚ, y con lo dicho por el propio Ricardo Lagos al constatarse la desaceleraci√≥n econ√≥mica.

Actualmente, no obstante, se ha adornado este discurso con un lenguaje más vinculado a la responsabilidad social de las empresas, el cual el mismo Larraín Matte difunde entre sus pares a través de su cargo de Vicepresidente en Icare y como responsable del Círculo Empresa y Sociedad.

Aunque no es posible asegurar que los movimientos de Larraín Matte sean orgánicos del grupo, se acción parece apostar hacia los consensos que necesita el empresariado para comenzar un nuevo ciclo. Bajo esa premisa, la retórica reformista ya agotada del gobierno de Bachelet y el carácter empresarial de su gabinete, debería servir como trampolín para dar un paso hacia adelante en esta materia.

Apoyar un acuerdo de proporciones en √°mbitos como el energ√©tico, es m√°s importante que la reacci√≥n desproporcionada a una amenaza que ya no existe. Por tal motivo, von M√ľhlenbrock ‚Äďque ya hab√≠a perdido la elecci√≥n con Juan Claro en 2001- representa antes la reacci√≥n que la proposici√≥n y, por tanto, imposibilita un liderazgo empresarial tambi√©n en t√©rminos del debate p√ļblico, al menos de modo ‚Äúleg√≠timo‚ÄĚ como lo logr√≥ la Sofofa durante el Gobierno de Lagos.

Rearm√°ndose para encarar una nueva etapa

A lo largo de su trayectoria histórica, los Matte han hecho prevalecer en su estrategia económica, antes que el control sobre diversos sectores económicos, la consolidación de su participación en la industria forestal. En ella han logrado desarrollar una cadena de producción que abarca diversos procesos, desde la extracción del recurso forestal hasta su procesamiento industrial y posterior transformación en productos, con diversos niveles de agregación de valor.

Su posici√≥n en la industria ha contado, como ocurre con los dem√°s grupos empresariales, con el concurso del Estado por medio del subsidio a la acumulaci√≥n privada. Al comienzo, con la dictadura favoreciendo la concentraci√≥n de la propiedad y poniendo a disposici√≥n del grupo subsidios p√ļblicos para fortalecer el car√°cter exportador del sector forestal, que fue una de las medidas para hacer frente al giro sin retorno que la Reforma Agraria hab√≠a provocado.

Luego, gracias a los gobiernos de la Concertaci√≥n, no solo por no modificar en lo sustancial la institucionalidad que sustenta el poder y la posici√≥n dominante de estos conglomerados, sino por propiciar la concentraci√≥n directamente, tal como sucedi√≥ con la privatizaci√≥n de Colb√ļn, de la que el Grupo Matte sali√≥ beneficiado.

Por otro lado, los Matte dan continuidad en el plano ideológico y cultural al proyecto de dominación elitario, a partir de diversos dispositivos con los que ejercen influencia social y política.

Esto lo hacen en el debate p√ļblico, ayudando a imponer, desde la dictadura en adelante, los t√©rminos bajo los cuales se piensan y operacionalizan cuestiones clave para la vida social y pol√≠tica chilena. Aunque tambi√©n lo hacen expandiendo un proyecto educativo de larga data en su familia, aprovechando el mismo Estado subsidiario que ayudaron a construir en su momento.

Se genera, por tanto, una simbiosis entre un poder pol√≠tico, cultural y econ√≥mico, que combinados fortalecen la a√ļn mayor extensi√≥n de una variante de formaci√≥n neoconservadora en importantes sectores de la sociedad. Esta se ve apuntalada no solo por el peso econ√≥mico de un grupo que logra abrirse paso en el mercado mundial, sino tambi√©n por un Estado que, en vez de enfrentar aquel proyecto oponiendo el acervo cultural de lo p√ļblico por la v√≠a de expandir la democracia, pone su poder a disposici√≥n del perfeccionamiento de estos procesos de acumulaci√≥n.

En suma, en el entramado actual de los grupos económicos, el de los Matte es el que cuenta con mecanismos más estables y penetrantes para incidir en términos políticos e ideológicos en la sociedad chilena.

Sin embargo, en tiempos en que la derecha pol√≠tica no tiene capacidad de incidencia, su estrecha ligaz√≥n con ella lo pone un pelda√Īo por debajo de otros conglomerados que, como los Luksic, logran influir directamente en el gobierno bacheletista, ya sea por el aislamiento con que este opera respecto a los partidos, como por el end√©mico presidencialismo chileno.

Pero la propia crisis del sistema político no asegura que se mantenga tal diferencia de modo inmediato, ante lo cual ya los miembros e instituciones ligadas al Grupo Matte comienzan a movilizarse para liderar la discusión sobre los términos en que emerja una nueva etapa. Allí es necesario centrar la mirada.

Descarga aquí el informe completo con citas académicas en formato PDF (220 KB)

Autores:

Sebastián Caviedes РInvestigador del Centro de Estudios de la Fundación Nodo XXI
Licenciado en Sociología de la Universidad de Chile.

Andrés Bustamante РInvestigador del Centro de Estudios de la Fundación Nodo XXI
Licenciado en Sociología de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

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