Notas
La Reforma Tributaria puede conseguir eliminar el pago de contribuciones a los adultos mayores
Publicado por: Cristi√°n Monckeberg
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‚ÄúNo es posible que el Estado nos siga cobrando un arriendo por nuestras propias casas, cuando ya no estamos en condiciones de pagarlo‚ÄĚ. Se trata de una frase de una de las vecinas de mi distrito, una profesora jubilada que se lamentaba de tener que endeudarse con una de las numerosas tarjetas de cr√©dito del mercado para pagar sus contribuciones.

Pero no es un caso dif√≠cil de encontrar. Basta con conocer las historias de miles de chilenos adultos mayores de todo el pa√≠s para darse cuenta de las tremendas dificultades que les genera el llamado impuesto territorial. Y es que se trata de personas que pagaron sus dividendos durante a√Īos, y que pensaron que tras cancelar la deuda y una vez jubilados, por fin su casa ser√≠a su refugio.

Nada m√°s lejos, pues es justamente cuando sus ingresos bajan considerablemente y sus gastos, por el contrario, no paran de crecer, entre medicamentos y atenciones m√©dicas, que las contribuciones se transforman en su pesadilla. Muchos, incluso, se ven obligados a vender sus propiedades y trasladarse a departamentos m√°s peque√Īos o a vivir con los hijos.

Son estas razones las que han provocado que el eliminar el pago de contribuciones para los adultos mayores o aplicarles una rebaja permanente de a lo menos un 50 por ciento, se haya convertido en una de mis banderas de lucha durante toda mi labor como diputado. Estoy convencido que hoy, cuando se discute una nueva reforma tributaria para el país, existen grandes posibilidades de conseguirlo, principalmente por tres razones.

Lo primero es que hay que tomar en cuenta que s√≥lo el 4,3 por ciento de lo que recauda el Fisco cada a√Īo corresponde al concepto de Impuesto Territorial y que de esa cifra menor s√≥lo el 3,5 por ciento corresponde a lo que aportan los adultos mayores, cerca de 60 mil personas en todo el pa√≠s.

En segundo lugar, ya existe una serie de propiedades que est√°n exentas de ese pago, como cementerios, iglesias, colegios, universidades p√ļblicas e inmuebles fiscales; as√≠ como otras que tienen importante rebajas, como fundaciones o cooperativas que s√≥lo pagan un 75 y 50 por ciento respectivamente. As√≠ mismo, la totalidad de las propiedades avaluadas en menos de 18 millones de pesos, no pagan contribuciones.

Por √ļltimo, ya existe un precedente, pues tras el tr√°gico terremoto y posterior tsunami del 27 de febrero de 2010, cuando el pa√≠s decidi√≥ aumentar el monto de las contribuciones para ayudar a generar los recursos necesarios para la reconstrucci√≥n, fui uno de los impulsores de la idea de que este aumento no deb√≠a afectar a los adultos mayores.

Tal como entonces, creo que es perfectamente factible que se pongan condiciones iguales o similares para aplicar el beneficio tributario, como el que se trate de personas mayores de 60 a√Īos, que el aval√ļo de los inmuebles exentos del pago no supere los 100 millones de pesos, y que sus propietarios no sean due√Īos de m√°s de un inmueble.

La propuesta que les describo ya fue puesta en manos del Ministerio de Hacienda, a través del grupo de trabajo encabezado por el diputado Joaquín Godoy, una instancia creada en la bancada RN para discutir posibles mejoras a la Reforma Tributaria. Mi invitación es a que el Gobierno tome esta causa como propia, pues, como dice el título de esta columna, se trata de un justo anhelo.

Atentamente,

Diputado Cristi√°n Monckeberg

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