El régimen de Nicaragua, dirigido por los esposos y copresidentes Daniel Ortega y Rosario Murillo, estaría buscando una negociación con Estados Unidos (EEUU) tras la caída de su homólogo y aliado venezolano, Nicolás Maduro, según el Centro de Estudios Transdisciplinarios de Centroamérica (Cetcam) en un análisis divulgado este lunes en Costa Rica.
El nombramiento del canciller nicaragüense Denis Moncada como encargado de negocios en Washington “se interpreta como un intento de los Ortega Murillo para abrir un canal de comunicación con los Estados Unidos”, señala el Cetcam en su informe ‘Perspectivas, suplemento de análisis político’, edición 188, dedicado al efecto de Venezuela en Nicaragua, principalmente.
Ese centro de pensamiento integrado por investigadores centroamericanos de distintas disciplinas, con sede en Costa Rica, observa que la reacción inmediata de los Ortega Murillo sobre la caída de Maduro ha sido “inusualmente comedida, evitando aludir de manera directa a los Estados Unidos”.
“Y existen indicios de tener canales de comunicación abiertos que eventualmente conduzcan a alguna negociación, si no es que ya están negociando“, sostiene.
Otro factor que puede abrir las puertas a una negociación, según el informe, es que si bien Nicaragua no tiene el mismo peso geopolítico, económico y simbólico que Venezuela, Ortega y Murillo se dieron cuenta de que sus principales aliados, China y Rusia, no hicieron nada por Maduro, que era su socio, por lo que es aún menos probable que lo hagan por ellos.
Así, para el Cetcam, el Ejecutivo sandinista “se encuentra ante el dilema de escoger entre el camino del aferramiento a su supuesto antimperialismo para mantenerse en el poder a cualquier costo, aunque esto signifique exponerse a mayores presiones de parte de Washington”, o bien, “buscar una apertura gradual para permanecer en el poder sin arriesgar sus intereses vitales”, negociando con el Gobierno de Donald Trump.
Nicaragua “un eslabón fácil” para el EEUU de Trump
En el escenario actual, es probable que se aumenten las presiones estadounidenses al gobierno nicaragüense, dice el estudio.
En ese sentido, observa que este año están previstas las elecciones de medio término para el Congreso; en un contexto en el que los republicanos han perdido dos contiendas relevantes en las alcaldías de Nueva York y Miami; “de manera que Trump y varios de sus cercanos colaboradores, como Marco Rubio, necesitan posicionarse mejor exhibiendo logros concretos para mantener abiertas sus aspiraciones de continuidad”.
Si bien Venezuela es una “pieza mayor”, todo indica que buscan otros “logros” en Latinoamérica, y en ese entramado “Nicaragua aparece como un eslabón fácil”, según ese análisis.
Ante esa posibilidad, según el estudio, es probable que los intereses económicos y políticos de distintos sectores del Gobierno, como la cúpula del Ejército, empresarios sandinistas y allegados, “o simples intereses de supervivencia política, podrían alinearse para promover una salida pragmática con una sucesión administrada sin Rosario Murillo”.
Otra posibilidad es que la propia Murillo decida, muy a su pesar, someterse a las condiciones de Washington con tal de mantener el control de la estructura de poder, igual que en Venezuela, valora el Cetcam.