Acreedores
Una pareja está de vacaciones. Adolfo es un artista (Mario Horton) que está pasando una fuerte crisis, entre una aguda depresión, dudas creativas, falta de inspiración y sentir que le ha dado todo a su esposa hasta quedar vacío. Ella, Tekla (Paloma Moreno), es una exitosa novelista que genera atracción en hombres mayores y jóvenes. Han tenido una discusión que ha sobrepasado límites, al punto que ella a partido.
La obra parte con Adolfo y Gustavo (Francisco Reyes), profesor de literatura y ex marido de Tekla, en escena. Solo que el primero no sabe quién es Gustavo.
Adolfo con Gustavo, Adolfo con Tekla y, finalmente, ésta con Gustavo son los tres momentos en los que se van delineando conflictos, deudas, resquemores y dolores. Mezcla de inseguridades, manipulaciones, recriminaciones varias. Escenas de mucha tensión donde los sentimientos se entremezclan con la creatividad, el éxito, los egos, el éxito y las apariencias.
Acreedores pone en el centro las deudas que se generan en las relaciones sentimentales. Lo que se entrega pero que, más adelanta, se trata de cobrar. O al menos de enrostrar.
A lo anterior, se suman las variables propias de personas vinculadas a las artes, a la creación. Áreas particularmente sensibles, donde las transferencias -de ideas, de oficio, etc.- son naturales e inevitables.
Alexis Moreno
Acreedores es la tercera obra del dramaturgo sueco August Strindberg (1849-1912) aborda el director Alexis Moreno. En la reversión de Acreedores (1888), “desplacé la culpa atribuida a la mujer a la pareja; la protagonista es una mujer muy segura; y la enfermedad de un personaje se presenta como de salud mental”, plantea Alexis Moreno.
El director deja gran parte del peso de la obra en los textos. Textos densos, cargados de recriminaciones, de culpas e inseguridades. Donde los posibles atisbos de humor son tan rudos, ásperos, que pocos ríen. Parecen más bien provocaciones.
Acreedores muestra un esfuerzo por jugar con los ritmos, a ratos acelerados, casi desbocados. Y con su coordinación con los cuerpos, casi siempre tensos, incluso tiesos. Como si las frustraciones y rabias contenidas no pudieran liberarse. O, al menos, no del todo.
Tal vez hay dos puntos que podrían hacer, dentro de lo duro de los temas que aborda Acreedores, más amable. Por un lado, haber incorporado verdadero humor, que permite bajar las defensas para abordar mejor ciertos temas. Por otro, haber incluido elementos locales, que hicieran resonar y hacer más próxima una obra escrita en un país nórdico hace casi 130 años. Pequeñas concesiones al público.
Acreedores
Adaptación y dirección: Alexis Moreno
Elenco: Francisco Reyes, Paloma Moreno, Mario Horton
Diseño escenografía y vestuario: Andrea Contreras
Diseño iluminación y jefatura técnica: Francisco Herrera
Realización escenográfica: Francisco Sandoval
Realización de vestuario: José Vergara
Fotos: Daniel Corvillón
Maquillaje fotos: Javiera Díaz
Asistente de Producción: Paula Galleguillos
Producción general: Alessandra Massardo.
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