VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Jair López (45) y su familia transformaron su auto en una casa rodante y juntos iniciaron un proyecto llamado Nomadawana, donde viajaron por Chile durante un año. Jair, que trabajó en la televisión española, decidió dejar su vida cómoda en Madrid para vivir experiencias enriquecedoras viajando.

Para Jair López (45) la comodidad se sintió como una jaula, después de la pandemia, por este motivo, junto a su esposa Ana Sánchez, su hijo Eder y su perra Huayra, hoy se dedican a viajar después de transformar su auto Nissan Patrol Y61 en una casa rodante.

Así esta familia española, que pensó en recorrer Chile por unos meses, finalmente se quedó un año. Entraron por Arica el 7 de diciembre de 2024 y a mediados de enero de 2026, cruzaron a Buenos Aires para seguir su recorrido por Argentina.

En este proyecto, bautizado como Nomadawana, son varias las experiencias que los han marcado, pero viajar por Chile, les cambió la vida.

“La vida se pasa bien rápido”

Jair que trabajó en la televisión española, se especializó en la musicalización de programas de televisión, teniendo su propio estudio de grabación. Mientras conversa con BBCL, López relata que es madrileño y su mujer, Ana Sánchez, a quien conoció a los 16 años, pero recién formalizaron su relación a los 34, es originaria de Extramadura, una región repleta de bosques y montañas, situada al suroeste de España. La historia de cómo se conocieron, es tremendamente particular, puesto que Ana era novia de un amigo de Jair, mientras él, estaba de novio con un amiga de su futura mujer.

La pareja que ha vivido en Illescas, en la provincia de Toledo, mantuvo su hogar en dicho municipio, hasta que decidieron tener una vida nómada, viajando por diferentes países. “Hace 12 años, dejé todo”, afirma López, con decisión. “Yo tenía una profesión que me gustaba pero un día me dije: ‘wow, se me ha pasado diez años haciendo lo mismo y mañana serán diez años más y luego serán 20 años"”, rememora.

Pensando en que quizás la “vida era así”, Jair no sintió que el bienestar material, como una casa y un auto, que había logrado por años de trabajo, fuera parte de su concepto de felicidad.

El oriundo de Madrid, tenía muchas ganas de ver otras realidades que intuía, estaban afuera. “Yo dejé todo, vendí todas mis cosas y viajé”, expresa. “Ya había alcanzado todo”, argumenta Jair.

“Luego me junté con Ana, porque yo hice un viaje primero a Chile-Argentina hace 10 años, yo me junté con Ana en Perú, nos fuimos a la selva y luego estuvimos trabajando como 6 años, deshidratando jengibre y cúrcuma en la selva. Y nos fue muy bien, llegamos a ser los mayores exportadores de jengibre y cúrcuma deshidratada del Perú”. agrega el español a BioBioChile.

Durante el inicio de pandemia, Jair y su familia, vieron la necesidad de partir de Perú, por lo que pronto decidieron dejar el país, a bordo de una casa rodante, construida con las propias manos de Jair. “Y allá le dije a Ana: ‘Oye, que he cortado el coche por la mitad’. Después de la sorpresa de su esposa, la familia que ya contaba con el pequeño Eder, decidieron viajar por el continente.

En ese sentido, Jair cree que “la vida se pasa bien rápido”, ya que desde que dejó España, vivió tantas cosas “que parece que ha sido ayer”, confiesa a la presente redacción. Así pues, lleva alrededor de 12 años, viviendo afuera de su patria. “A la vez me he nutrido de tanta información, que es una locura. Es como si eso, te mantuviera joven”, remarca.

“Muchas veces pienso que la fuente de la juventud es aprender”, reconoce. “Parece una tontería, pero cuando uno está fuera de todo prejuicio y vas con el corazón abierto y la mente abierta, recibes mucho más de lo que se te quita”, agrega.

“Si algo tiene en común la gente que nos hemos ido encontrando, es que en general, en el mundo hay gente buena”. “Siempre hay gente que te devuelve la esperanza en la humanidad y fuera de todas las noticias, creo que somos más los buenos, porque hay más gente buena que mala”, puntualiza Jair López.

“Chile tiene mucha naturaleza”

“Una cosa de no marcarse límites, a diferencia de otros viajeros, es que nosotros vivimos así, no tenemos que cumplir con un límite de tiempo. Y tampoco el objetivo es recorrer para coleccionar países. Entonces en Chile, como en todas partes, nos hemos dejado llevar”, subraya el español, que se quedó viviendo en Chile por un año.

“A mí Chile me ha parecido muy seguro, para nada me generó una sensación de inseguridad”, complementa.

“Ha fluido más, hay mucha belleza en Chile, los lugares están muy cerca, al contrario de Argentina, que las distancias son mucho más largas”, expresa. “Hay sitios en los que nos hemos quedado mucho tiempo, porque estábamos en un entorno natural increíble, como por ejemplo el río Baker”, explica el youtuber a BBCL sobre el río ubicado en la Región de Aysén. “Chile tiene mucha naturaleza y creo que no solo es para el disfrute de los chilenos, sino que es para toda la humanidad”, enfatiza.

De esta manera, Jair recuerda que durante su paso por Caleta Hornos, en la comuna de La Higuera (cerca de La Serena) practicaron parapente en “una playita”. Así lo recuerda Jair, “nos tiramos a 700 metros de alto”.

Consultado sobre cómo resuelve aspectos cotidianos como la salud, Jair sostiene que como familia se suelen cuidar harto. “Si hace falta ir a un sitio y pagar, pues lo pagamos, porque la verdad es que no tenemos un seguro integral”, relata. “Deberíamos tenerlo, pero actualmente son bastante caros, todavía YouTube no nos da para tanto”, expone.

También explica que Eder, realiza su educación a través del home school, en el que su mujer, que es profesora,le hace clases particulares, donde le incentiva su propia curiosidad. “Más allá de tratar de obligar a una persona a aprender algo, yo solo espero que llegue a ser una persona consciente, feliz y que sea cuidadosa con la naturaleza, que es un poco el objetivo de esto”, reflexiona López. “Siempre pensamos que el viaje era para enseñarle a Eder que existe naturaleza y que si la conoce, entendemos que la querrá cuidar”, precisa Jair a nuestro medio.

En este contexto, el ibérico aclara que “la gente es superamistosa. Pero también nosotros tenemos suerte, ya que solemos caer bien. Las personas son maravillosas, porque uno tiene la suerte de juntarse con buenas personas”, aclara a BBCL. “No sé si es suerte o es la energía que uno lleva”, sostiene Jair López.

Finalmente, Jair añade si uno desea viajar, no es necesario tener grandes presupuestos. “Nosotros salimos con muy poco y ahora incluso hemos tocado fondo en el viaje, pero tenemos mucha gente que nos aprecia, ¿no? Entonces se ha convertido en otro tipo de riqueza”, expresa con naturalidad.