El martes 13 de enero, Metro de Santiago informó que dio término anticipado al contrato con la empresa TBM y Túnel SpA, debido a incumplimientos graves y reiterados en las labores del tramo 1 de la Línea 7 del Metro.
Según reportó la estatal en ese momento, la decisión de dar marcha atrás al acuerdo vino por la “constatación de incumplimientos graves y reiterados de las obligaciones contractuales por parte del Contratista”.
Una de las fallas llevó a detener la máquina tuneladora usada para el avance de los trabajos en el citado tramo del proyecto.
Ahora bien, TBM y Túnel es parte de una empresa más grande y que también tiene otros proyectos en Chile, uno de los cuales también está en la cuerda floja.
CCRC: la constructora china con presencia en Chile
China Railway Construction Corporation Limited (CRCC) es una empresa estatal con sede en Haidian, Pekín, dedicada a distintos servicios del mercado de la construcción, incluyendo obras civiles, diseño, equipo y suministro de materiales, entre otros.
Según su página web, la compañía -una de las mayores constructoras del mundo- ha colaborado con la iniciativa de la Franja y la Ruta de China (Nueva Ruta de la Seda), un conjunto de proyectos que busca mejorar la conectividad con diversos países de Asia, Europa y América, entre otros.
Desde 2017 en Chile opera mediante China Railway Construction Corporation (International) Limited (CRCCI) que, a su vez, es matriz de TBM y Túnel SpA.
Otra de las filiales de CRCC es Qingdao Sifang Locomotive, compañía encargada de fabricar los trenes que ha ido adquiriendo la Empresa Ferrocarriles del Estado (EFE) para ir reemplazando los modelos más antiguos.
Entre sus iniciativas, está el Nuevo Hospital de Coquimbo, el Instituto de Neurocirugía, el Hospital Dr. Humberto Elorza Cortés de Illapel y la Red O’Higgins de dos recintos médicos en esa región, además del Tren Santiago-Batuco, este último firmado en agosto del año pasado.
Además, la firma asiática también está encargada de la Segunda Concesión de la Ruta 5 en el tramo Talca-Chillán, donde han señalado que el proyecto es “inviable” sin cambios en el acuerdo, reveló Diario Financiero (DF).
Según recordó el medio especializado, la adjudicación del contrato en 2021 estipulaba que el inicio de las obras se preveía para enero de 2025. Sin embargo, a principios de ese año el Ministerio de Obras Públicas (MOP) lo multó por cerca de US$450 mil (UTM 5.575), acusando incumplimientos de plazos, retrasos administrativos y bajos niveles de mantención, entre otros.
A eso se sumó una ejecución de boletas de garantía de construcción y explotación por UF 800 mil, luego que la concesionaria no pagara UF 1,7 millones por concepto de infraestructura existente. Con todo ello, CRCC recibió cerca de 1.400 multas del MOP solo durante el año pasado.
Tramo de la ruta Talca-Chillán es “inviable” para CRCC
Por su parte, la empresa china acudió al Panel Técnico de Concesiones, defendiendo su labor y acusó al Ministerio de retrasos en la revisión de la ingeniería y tramitación de peticiones de modificación de obras, lo que les obligó a postergar el inicio de los trabajos a marzo del 2027.
Incluso, la concesionaria dijo que no sabe con claridad las faenas a ejecutar, lo que “deriva en un proyecto que no resulta viable”, además de que se generó “un ahogo financiero que amenaza la viabilidad” del contrato.
Si bien CRCC espera que se restablezca el equilibrio económico del contrato, fuentes consignadas por DF apuntan a que lo más probable es que haya una relicitación.
En paralelo, la constructora ha mantenido reuniones con el MOP por el hospital en Coquimbo, mientras que el resto de iniciativas continúan normales, según Diario Financiero.