Al menos 125 personas murieron tras una serie de ataques coordinados perpetrados por grupos separatistas en la conflictiva provincia de Baluchistán, en el suroeste de Pakistán, informó el Ejército pakistaní al cierre de una operación de respuesta.
Según el balance oficial, entre las víctimas fatales se cuentan 92 insurgentes, 15 miembros de las fuerzas de seguridad y 18 civiles, incluidos mujeres, niños y adultos mayores.
La ofensiva, reivindicada por el Ejército de Liberación de Baluchistán (BLA) bajo el nombre de “Operación Herof 2.0” o ‘Tormenta Negra’, golpeó simultáneamente este fin de semana objetivos en la capital regional, Quetta, la ciudad portuaria de Gwadar, y los distritos de Mastung, Nushki y Panjgur, entre otros.
En un comunicado, el Ejército señaló que, tras una “prolongada e intensa operación de limpieza”, las tropas lograron repeler los ataques y abatir a 92 insurgentes, incluidos tres atacantes suicidas.
El balance de víctimas mortales incluye a 18 civiles, entre ellos mujeres, niños, ancianos y trabajadores, que, según la versión militar, fueron asesinados en ataques directos en Gwadar y Kharan.
Asimismo, 15 efectivos de las fuerzas de seguridad perdieron la vida durante los tiroteos y las operaciones de rastreo para recuperar el control de las zonas atacadas.
Asimismo, el Ejército pakistaní atribuyó la autoría intelectual de los ataques a lo que denominó “Fitna al Hindustan” —una supuesta sedición patrocinada por India—, asegurando que informes de inteligencia apuntan a líderes militantes que operarían desde el extranjero. Nueva Delhi ha negado reiteradamente este tipo de acusaciones.
El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, elogió a las fuerzas de seguridad por frustrar lo que calificó como un intento organizado de desestabilizar la región.
Esta escalada de violencia supera en magnitud a la primera fase de la “Operación Herof”, lanzada por el BLA en agosto de 2024, que dejó más de 70 muertos.
Baluchistán, una provincia rica en recursos minerales, es escenario desde hace décadas de una insurgencia armada que denuncia la explotación y marginación de la región por parte del gobierno federal pakistaní.