Una mujer estadounidense protagonizó un insólito altercado en un supermercado de California, luego que fuera reconvenida y obligada en un supermercado a usar mascarilla. El hecho derivó en una ataque de ira por parte de ella, en el cual insultó a los empleados del lugar y otros consumidores.

Según determinó Yahoo Noticias, el hecho ocurrió en un local de Trader Joe’s del valle de San Fernando, hasta donde llega la mujer, quien no ha sido identificada.

Según indicaron testigos, y al contrario de lo que hacen millones de personas, la clienta se habría quitado el cubrebocas justo antes de entrar a la tienda, lo que generó incomodidad en el resto.

“La vi quitarse la máscara después de que entró en la tienda. Estaba en la fila para la caja, y miraba a su alrededor de modo insidioso”, explicó un testigo llamado John Conroy.

Unos minutos después un empleado la instó a que usara el implemento, pero ella no hizo caso y empezó a criticar al resto de las personas que estaban allí dentro. El instante fue grabado y se viralizó en redes sociales.

Al ser confrontada por un hombre, la mujer gritó: “¡Malditos cerdos demócratas!”, al mismo tiempo que tiró el canasto de compras. Tras eso agregó: “Ustedes son ovejas”.

Luego acusó que uno de los empleados que le pedía usar mascarilla la estaba “hostigando”. Segundos después explicó que tenía un problema respiratorio, por lo que su médico “¡no me deja usar cubreboca!”.

“Si alguien me acosa para que me ponga una mascarilla, está violando la ley federal, ¿entienden?”, indicó en último término la mujer, antes de retirarse de la zona.

Lo cierto es que, en este último punto, la mujer podría haber tenido razón, ya que la ley en California exime del uso de barbijos a personas con dificultades respiratorias.

No obstante, también se especifica que aquellos están eximidos deben portar documentación que acredite alguna enfermedad, situación que no se dio en ella.

Hay que señalar que California había iniciado una desescalada en medio de la pandemia, pero en los últimos días dio marcha atrás por un aumento explosivo de casos. Estados Unidos sigue siendo el país más afectado del mundo con más de 2.5 millones de personas infectadas.