Sociedad
Lunes 15 abril de 2019 | Publicado a las 18:26 · Actualizado a las 18:38
"El jorobado de Notre Damme", así es la historia de Víctor Hugo que salvó la catedral parisina
Por César Vega Martínez
La información es de Agence France-Presse
¬ŅEncontraste alg√ļn error? Av√≠sanos visitas

La catedral de París, arrasada por un gran incendio este lunes, también es conocida en el mundo entero gracias a la obra del escritor Victor Hugo >El jorobado de Notre Dame, novela adaptada numerosas veces al cine, en especial por los estudios Disney, o transformada en comedia musical.

Fue para salvar el monumento, fuertemente degradado, que el escritor indignado comenzó en 1831 a escribir esta obra.

En el cap√≠tulo titulado Nuestra Se√Īora, Victor Hugo escribi√≥: “Todav√≠a hoy la iglesia de Nuestra Se√Īora de Par√≠s contin√ļa siendo un sublime y majestuoso monumento”.

Pero, a√Īadi√≥, “por majestuoso que se haya conservado con el tiempo no puede uno por menos que indignarse ante las degradaciones y mutilaciones de todo tipo que los hombres y el paso de los a√Īos han infligido a este venerable monumento, sin el menor respeto hacia Carlomagno que coloc√≥ su primera piedra, ni a√ļn hacia Felipe Augusto que coloc√≥ la √ļltima”.

En el pr√≥logo de su libro, Victor Hugo se quejaba de c√≥mo se trataban “desde hace ya doscientos a√Īos estas maravillosas iglesias medievales”. “Las mutilaciones le vienen de todas partes, tanto desde dentro como de fuera”, lamentaba.

“Quiz√°s la iglesia misma desaparezca pronto de la faz de la tierra”, profetizaba el escritor.

La publicaci√≥n de la obra llam√≥ la atenci√≥n general sobre el estado “inadmisible” del monumento.

El movimiento de opinión condujo a la decisión de establecer un concurso en el que participaron varios arquitectos, incluidos Lassus y Viollet-le-Duc, cuyo proyecto de rehabilitación del monumento fue aceptado en 1844.

En julio de 1845, se votó una ley para restaurar la catedral. El objetivo de Victor Hugo al fin se alcanzaba.

Victor Hugo salvó Notre Dame. Desde la aparición de su obra, el mundo entero imagina que la catedral está habitada por los fantasmas de Esmeralda, el jorobado Quasimodo o Frollo.

En la nota redactada por el novelista con motivo de la publicaci√≥n de la edici√≥n definitiva de su obra (1832), recordaba que su libro era un grito contra “la decadencia actual de la arquitectura y sobre la muerte”.

El jorobado de Notre Dame quiz√°s haya abierto realmente algunas perspectivas sobre el arte de la Edad Media, sobre este arte maravilloso hasta el momento desconocido por unos, y lo que es todav√≠a peor, mal apreciado por otros”, escribi√≥.

“Pero el autor se encuentra muy lejos de considerar finalizada la tarea que se impuso de forma voluntaria”, continuaba el escritor. “Ya ha abogado en m√°s de una ocasi√≥n en favor de la causa de nuestra vieja arquitectura, ya ha denunciado en voz alta muchas profanaciones, muchas demoliciones, muchas irreverencias. Y seguir√° haci√©ndolo”.

Tendencias Ahora