Opinión
Lunes 13 abril de 2020 | Publicado a las 18:43
Carta de Carmen Soria a jueces que rebajaron penas a violadores de DDHH: Tienen mi m√°s profundo asco
Por Tu Voz
visitas

A todos los jueces y juezas de la Corte Suprema y Corte de Apelaciones que han violado sistem√°ticamente durante 47 a√Īos los Tratados Internacionales de Derechos Humanos.

Se imaginan salir de casa un d√≠a, despedir con un beso a vuestra familia, ese gesto tan cotidiano que a veces no tiene peso. Y de pronto al anochecer su esposa no llega, o su marido no llega, o su padre si tiene, y lo tiene, le avisa que su madre no llego, o al rev√©s, o su hermano, hermana, su vecino, ¬Ņqu√© hace?

Llama, ¬Ņno es cierto?, llama a los amigos, a la oficina, empieza a recordar si hab√≠a algo pendiente por hacer, llama a los hospitales, y tiene que esperar esos malditos d√≠as para hacer la denuncia por presunta desgracia, y mientras tanto usted se angustia, la llaman por tel√©fono al amanecer y le dicen comunista concha tu madre, te vamos a matar.

Usted ya no duerme, no come, mira hacia todos lados buscando‚Ķ buscando, sale a la calle, la siguen, la vigilan, saben perfectamente cada paso que da, tambi√©n bajo sospecha y observaci√≥n esta toda su familia, que la han puesto en las m√ļltiples mirillas de los asesinos, y usted se√Īor juez o se√Īora jueza, debe seguir, debe buscar, a su amor, a su madre, a su hermano, a su hermana, a su t√≠o, a su hija Nalvia; ten√≠a apenas 20 a√Īos, que lamentablemente estaba embarazada y lamentable, porque nunca nacer√° ese nieto, nieta, su hija se desangro en la tortura, ¬Ņle suena?

A ella, a su hija le met√≠an ratones por la vagina, por el ano, le quemaron los pezones con cigarrillos, la violaban incansablemente y ah√≠ sali√≥ su nieto destruido y convertido en sangre; luego de la √ļltima aplicaci√≥n de corriente que esos hombres y mujeres aplicaban sagradamente a su hija hasta dejarla inconsciente.

¬ŅY sabe lo qu√© hac√≠a su hija?, gritaba, aullaba, apretaba la boca resistiendo, usted se imaginaba sus gritos pero nunca la oy√≥, nunca m√°s volvi√≥ a verla, la amarraron, se√Īor y se√Īora jueza, la amarraron a un riel y la lanzaron al mar, y usted nunca m√°s pudo abrazarla; en su mente pasaban im√°genes, momentos felices, su cara, su risa, su cuerpo movi√©ndose abraz√°ndola, ¬Ņcu√°ndo fue la √ļltima vez que abraz√≥ a su hija, lo recuerda? De seguro atesora cada recuerdo porque hoy no tiene un lugar para ir a sentarse, hablarle, nunca la enterr√≥, nunca le llevo un ramo de flores, la desparecieron en este angosto pa√≠s, nunca m√°s le vio su cara destruida, deformada por la tortura.

Y si hubiera sido su padre, o su hermano, que ten√≠a una vida ordenada, si, f√≠jese que pensaba en un pa√≠s hecho por todos, pensaba en todos los ricos recursos que tiene esta tierra, deseaba que cada ni√Īo y ni√Īa tuviera una educaci√≥n para as√≠ realizar sus sue√Īos y trabajar, estudiar pensando en todos, eran simples sue√Īos y trabajos de una vida digna, ¬Ņle suena esa palabra, sabe su significado?

Sergio Alejandro Fierro Pacheco
Sergio Alejandro Fierro Pacheco

Y tuvo esa tarde la noticia que le cambió su vida, no sólo a usted, a su familia entera y de pronto notó que sus vecinos ya no lo saludaban, más bien lo esquivaban, y pasó un día, dos días y su padre no llegaba, hasta que le avisan que está detenido y usted parte casi feliz, pero al llegar, le dicen que no, que nadie lo llamó, y ya va imaginando lo que viene, ya lo ha oído, ya tiene amigos de los que nunca más supo o que llevan meses encarcelados, sin poder verlos.

Solo la gente de los alrededores escuchaban sus gritos a cualquier hora y tambi√©n sus cantos y las voces de esos valientes soldados que torturan, roban, insultan; y usted se acuerda de Pedro, ese chico de 14 a√Īos que lo tomaron en la panader√≠a de su barrio, y su madre le cont√≥ la √ļltima vez que lo vio apoyado en una baranda del estadio nacional, lo distingui√≥ por su chaleco rojo que ella le hab√≠a tejido. Lo mataron con 33 balazos por la espalda. Se le hace una feroz mueca en su cara.

Piensa en su padre, en que ya no est√° donde le dijeron que estaba preso, no, ahora tendr√° que tomar una varilla y buscar por un canal, as√≠ le ordenan los carabineros que est√°n a su lado acech√°ndolo; hasta dar con su padre si tiene suerte, y mire lo que le digo: si tiene suerte, ya sabe, supongo que sabe, hay muchos que nunca aparecieron, y s√≠, ¬°tuvo suerte!, lo encontr√≥, ¬Ņy qu√© le hicieron a su padre se√Īor juez, se√Īora jueza?

Lo reventaron a golpes, le aplastaron con neum√°ticos gigantes su torso dej√°ndole apenas tres costillas buenas, le pusieron corriente en los test√≠culos y en el pene, en la boca, saltaron los dientes, las manos reventadas a punta de martillazos, le administraron gas sar√≠n, ¬Ņsabe lo que es?, y como golpe de gracia le metieron su cabeza entre dos escalones y se la torcieron, y usted a√Īos m√°s tarde tuvo que armar hueso por hueso el cuerpo de su padre; porque ya sabe, cambiaban los cuerpos, los sacaban de sus tumbas y los echaban cual desperdicio en cualquier otro lugar.

comillas
Ha pasado el tiempo y usted tuvo que tragar y sigue tragando durante a√Īos una impotencia que le revienta el coraz√≥n, y pelea como muchos para que aquellos asesinos est√©n en la c√°rcel sin ning√ļn privilegio, pero eso no sucede, no en este pa√≠s.
-

Y han pasado tantos a√Īos y por fin revent√≥ un cansancio agolpado ah√≠ justo en ese latido que lo hace so√Īar, y lleg√≥ el 18 de octubre y Chile Despert√≥, ese era y es el canto que se escucha, susurra y se anhela; y nuevamente se√Īor juez, se√Īora jueza. ¬ŅUsted sabe el horror vivido por Gustavo?, le dispararon a sus ojos y perdi√≥ ambos, y es m√°s, usted ya sabe que hay 445 j√≥venes con mutilaci√≥n ocular, que hay 2.500 j√≥venes detenidos por estar en la calle exigiendo ni m√°s ni menos que una vida digna, le pregunto nuevamente: ¬Ņsabe el significado de la palabra DIGNIDAD?, de seguro que no, y tambi√©n sabe que a muchos de los que hoy est√°n presos los han violado, torturado.

Y usted se√Īor juez, se√Īora jueza ¬Ņqu√© hacen? Liberan a los culpables, a los que dispararon y son responsables de ceguera, aquel que dispar√≥ a la cara una bomba molotov, ¬Ņsabe de qui√©n hablo? Fabiola Campillay, se la recuerdo. Los asesinos libres, le molesta esa palabra: asesinos, ¬°¬°que usada est√° en este pa√≠s!!!, es igual a esa otra palabra INJUSTICIA, esa s√≠ que la maneja ¬°¬°y son expertos en aplicarla!!! S√≠, usted se√Īor juez, se√Īora jueza, libera a los asesinos y no encarcela a los asesinos, ¬°¬°mire que juego de palabras!!! Mire c√≥mo juegan ustedes con la vida, con el derecho, a prop√≥sito ¬Ņsabe el significado de DERECHO?, es seguro que no lo saben.

Usted se√Īor juez, se√Īora jueza, tienen todo mi desprecio asegurado. No es necesario hacer m√°s m√©rito, mi familia como muchas lleva 44 a√Īos esperando justicia, ustedes hablan de violencia, sabe se√Īor juez, se√Īora jueza, ha sido poca la violencia, ha sido muy poco lo destruido, eso que les importa a las personas dormidas, muertas en vida que s√≥lo cuidan su peque√Īo h√°bitat y todo lo que acontece a su alrededor les importa un carajo.

Mariana Alejandra Arellano Rojas
Mariana Alejandra Arellano Rojas

Me encantar√≠a que aceptara mi invitaci√≥n para conversar con los chicos y chicas de la primera l√≠nea, a esos que tiene presos, me gustar√≠a llevarla y que conociera a Valentina, una chica de 17 a√Īos que vive en La Legua y que cada tarde preparaba comida y se la llevaba a los chicos gratuitamente a Plaza Dignidad, que viera d√≥nde y c√≥mo vive, una poblaci√≥n sitiada por el Narco, se ha preguntado usted alguna vez ¬Ņpor qu√© reina el Narco, qui√©n los protege y sustenta?, ¬°¬°apuesto que lo sabe, pero ejerce tan bien su profesi√≥n!!!; cuida al delincuente, al asesino, al ladr√≥n.

La verdad, la ira e impotencia que siento crece día a día, y eso sucede con cada ciudadano que tiene metido en la sangre el conocimiento y desea vivir con DIGNIDAD y que se respeten sus DERECHOS.

Le deseo se√Īor juez, se√Īora jueza que un d√≠a la vida se les de vuelta y sufran lo que miles hemos sufrido, les deseo que donde los vean se les recuerde su amparo a los asesinos, su crueldad diaria con los prisioneros pol√≠ticos de la revuelta, les deseo el desprecio de alg√ļn familiar y amistad que sepan su proceder.

En su destacada cobard√≠a y no respeto a las leyes, usted se√Īor juez y se√Īora jueza son uno de los poderes m√°s relevantes que est√°n haciendo presi√≥n, para que la revuelta del 18 de octubre no tenga comparaci√≥n alguna con la que va a venir una vez que el virus amaine.

Usted se√Īor juez, se√Īora jueza, son c√≥mplices de cada tortura, de cada desaparici√≥n, de cada preso, de cada mutilado, tengan ustedes mi m√°s profundo asco.

Carmen Soria Gonz√°lez-Vera
Santiago, 13 de abril 2020

Tendencias Ahora