Verónica Sabaj dejó atrás el arresto domiciliario total. El Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago rebajó la medida cautelar que pesaba sobre la exministra de la Corte de Apelaciones de Santiago y decretó que, a partir de ahora, deberá cumplir arresto domiciliario nocturno.
La modificación fue solicitada por su defensa y contó con el acuerdo de la Fiscalía, en medio de la investigación que enfrenta por una de las aristas del caso Audio.
La resolución supone una nueva etapa para la exmagistrada, quien había quedado bajo arresto domiciliario total en junio pasado, luego de ser formalizada junto al abogado Luis Hermosilla.
En aquella audiencia, el Ministerio Público solicitó su prisión preventiva, pero el tribunal descartó la cautelar más gravosa y resolvió mantenerla privada de libertad en su domicilio.
Entre los antecedentes que sustentan la investigación aparecen los mensajes que Sabaj intercambió con Hermosilla y que también estuvieron en el centro de los cuestionamientos que terminaron con su salida del Poder Judicial.
Tras la audiencia de este lunes, el abogado de Sabaj, Leonardo Battaglia, valoró la decisión y explicó que el arresto nocturno permitirá compatibilizar de mejor manera el proceso judicial con la situación familiar de su representada. Según sostuvo, la exministra es jefa de un hogar monoparental, principal sustento económico y soporte emocional de su hija menor.
Asimismo, la defensa aseguró que la tesis que sostendrán ante los tribunales es que los hechos atribuidos a Sabaj “no configuran los delitos que se le imputan”.
El abogado también apuntó a uno de los puntos más controvertidos del caso: los mensajes intercambiados entre Sabaj y Hermosilla. Al respecto, Battaglia reconoció que algunas de esas conversaciones pueden ser cuestionadas e incluso admitió que existió una conducta imprudente. No obstante, trazó una línea entre esos intercambios y las acusaciones que enfrenta la exmagistrada.
“Nosotros mismos hemos sostenido que existió imprudencia. Pero una cosa es la imprudencia y otra muy distinta es la corrupción”, enfatizó, asegurando que esos antecedentes no serían suficientes para acreditar los delitos investigados.
Con todo, Battaglia también cuestionó la exposición pública que ha rodeado a Sabaj y planteó que la responsabilidad de su representada deberá resolverse a partir de la prueba reunida durante el proceso, y no de sus vínculos personales o de los mensajes conocidos públicamente.